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Linajes en Castro de Rei (VIII)

lunes, 12 de noviembre de 2007
Casa señorial de Lexos, en San Julián de Mos
San Julián de Mos, fue tierra de ilustres nobles, destacados personajes, y cuna del que se podría considerar el Apóstol contemporáneo de Galicia, que seria decir D. Ramón García Abad; que del mismo nos ocupamos en el apartado de biografías.
La casa de Lexos, que en ella nació D. Ramón, aun tratándose de una casa tipo pazo de finales del siglo XVIII, no ostenta en sus muros blasón alguno, aunque podía tener las armas de la Casa del Bordón de Taboy, con la que sus propietarios estuvieron vinculados. Ea esta mezcla de casona y pazo un enorme conglomerado de planta rectangular, construido principalmente a base de lajas de pizarra y argamasa, mientras que las zonas más delebles fueron reforzadas por labrados sillares de granito, así las marcaciones de puertas, ventanales, tragaluces, y los esquinales están hechos con buenas piezas de cantería.
El acceso al recinto se hace a través de un amplio portalón de hierro que antaño lo fue de gruesas portandas de madera, cuyo recinto interior entre lo que propiamente es la casa y dicho cierre exterior es patio descubierto, que ambos lados lo delimi-tan sendas construcciones de planta rectangular y cubierta de pizarra a tres vertientes; estuvieron destinadas estas edificaciones a vivienda de caseros y cuadras para los ganados.
Fuera del propio recinto quedan en buen estado de conservación otras construcciones de menor importancia, destinadas a leñeras, alpendres, o palomar; en la misma zona el hórreo, tipo asturiano de planta cuadrangular soportado por cuatro resistentes pegallos de piedra sobre los que descansan los correspondientes torna ratos se apoyan las cuatro vigas maestras o trabes que están ensambladas en las esquinas y sobresaliendo sobre 50-60 cm, de cada lado de la línea de postes. Constituyen la base de la cámara y soportan el piso de la misma, que es de madera; sirviendo de lienzos gruesos tablones clavados verticalmente, formando las esquinas cuatro maderos de base cuadrada.
El techo a cuatro vertientes que forman la cubierta piramidal, de buenas losas del país, sobresaliendo bastante pero sin tener en el piso el espacio destinado a corredor.
Prosiguiendo con la descripción de la parte de la casa destinada a vivienda, en la planta baja destaca la amplia cocina de lareira, que conserva en buena medida todos los elementos propios de la misma; desde ella dos tramos de escaleras, uno a cada lado dan acceso a sendos salones de la planta alta, y estos a su vez a las correspondientes estancias, es decir, habitaciones, servicio, cuarto de aseo. El reparto de las habitaciones es original, rompiendo totalmente con la forma común, donde comunican con el pasillo, aquí lo hacen a un gran salón mediante las puertas vidrieras, pues reciben la luz de éste.
Hubo en la casa muebles, vajillas, libros, y otros objetos de acorde que su categoría, hoy en posesión de la familia, quedando en la misma unos originales armarios empotrados, mueble-librería, algunas mesas y otros objetos carentes de valor, pues se trata de unos rústicos muebles.
Podíamos ser mucho más extensos en la descripción del edificio, o hacer un extenso apartado de las propiedades, (tierras que forman o formaron parte del mismo), pero no lo hemos considerado oportuno, si lo hacemos en medida de lo posible de la genealogía de la familia, al cual agradecemos su colaboración, y de una forma muy particular a Dª María del Carmen Crecento Ocampo

Notas heráldico genealógicas
Según Atienza, el apellido Abad, procede de vascongadas, cuya primitiva casa solariega radicó en la valle de Gordejuela, extendiéndose después por toda la Península y América. La rama de Castilla desciende de Martín Fernández Abad, que en el siglo XII bajó a luchar contra los árabes, formando su casa en las cercanías de Ocaña. La rama de Valencia la fundó Pedro Abad, descendiente de Martín Fernández Abad, que intervino en la conquista de Alcoy en 1255, donde fundó su casa. Algunos de sus descendientes se extendieron después por Andalucía, Los Abad de Vizcaya se apellidaron Abad. Hubo otra rama en Santander. De los Abad aragoneses descendió Palmiro Abad, que, en tiempos del rey D. Pedro de Aragón, fundó casa en Nápoles, y de él proceden los Abad de Sicilia. Los de Andalucía se extendieron por América en el siglo XVI.
Don Fernando Sancho Abad Catalán y Villegas, natural de Villahermosa (Ciudad Real), ingresó en la Orden de Santiago el 8 de octubre de 1656. En la Orden de Calatrava lo hicieron: D. Fernando Abad Sandoval y Abuilera, natural de Villahermosa (Ciudad Real), en 1750, y D. Sancho José Abad Villegas y Eguílaz, natural de Villahermosa (Ciudad Real), en 1700. En la Orden de Alcántara, don José Abad y Anoro Navarro y Aguirre, natural de Almolda, en 1793. D. José Abad y Casades Serra y Goncer, Barón de Abella, natural de Cardona, ingresó en la Orden de Carlos III en 1838. Entre los Abad que probaron su nobleza en la Sala de Hijosdalgo de la Chancillería de Valladolid figuran: D. Angel, D. Felipe Diego, D. Francisco, D. Pedro, D. Santos y D. Agustín Abad, vecinos de Cuento (Santander), desde 1772 a 1778; D. José Abad, vecino de Gajano, en Cudeyo, en 1778, y don Antonio Abad, vecino de san Cebrián de la Abadía (Santander), en 1763. Otros Abad que probaron su nobleza en la misma Chancillería fueron: don Bartolomé, don Domingo y D. Mendo Abad, vecinos de Ibias, (Asturias), zona colindante con Fonsagrada, donde hubo una casa señorial. En 1578 y 1587; D. Francisco y D. Juan Abad, vecinos de Setorio (Villaviciosa), en 1750, y don Lorenzo, don Manuel, D. Silvestre y D. Víctor Abad de Aparicio, vecinos de Madrid, en 1792.
Los Abad de la casa de Lexos proceden de la casa de Taboy, Outeiro de Rei, dueños de su coto, casa y jurisdicción, que fueron: D. Pedro Pardo de Saavedra, que contrajo matrimonio con Dª Inés González de Aguiar, quienes vivieron en el coto de Loentia, del que también eran señores, situando en la feligresía de san Lorenzo de Aguiar. De este esponsorio fueron entre otros hija doña María González de Ribadeneyra, que matrimonió con D. Juan Abad de Yuste, quienes vivieron en la casa del Bordón de Taboy; y ella estaba viuda en el año de 1666; de cuyo enlace fueron hijos:
I. D. Juan Abad Saavedra.
II. D. Antonio Abad Saavedra, que se casó el 27 de junio de 1672 con doña Tomasa Losada, cuyos esponsales tuvieron lugar en la capilla Pumares, feligresía de san Paio de Arcillá (Cospeito), actuando como testigos de este matrimonio el capitán D. Andrés Pardo Ribadeneyra, vecino de Taboy; D. Domingo Sanjurjo, también de la misma vecindad, y don Bernardo Díaz Teijeiro, este de la parroquia de Arcillá. Del anteriormente referido matrimonio fueron hijos:
I. D. Pedro Abad y Saavedra; que realizó la carrera eclesiástica, y posteriormente fue párroco de Arcillá.
II. Miguel Abad y Saavedra, que se casó con doña María Saco Páramo de Quiroga: de quienes fueron hijos:
I. D. Juan Abad Saco.
II. D. José Abad Saco; quién posteriormente fallecería en el reino de Castilla.
III. Doña Juana Abad Saco.
IV. Doña Manuela Abad; que se casó con D. Ramón Gómez, él natural de la parroquia de Cela (Cospeito).
Don Juan Abad Saco, realizó los esponsales con doña Josefa García Losada, en el templo parroquial de san Julián de Mos, quedando así vinculadas las familias Abad Saco de esta parroquia con los Abad de Taboy. Quedando del matrimonio tres hijos que fueron:
I. D. Juan Abad Abad, que continuo al frente de la casa.
II. Doña María Estrella Abad Abad.
III. D. Tomas Abad, que realizó los estudios eclesiásticos y fue posteriormente párroco de Xermar.
Don Juan Abad Abad, matrimonio con Dª Jacinta Paz González, hija de D. Patricio Paz y de doña Dominga González, vecinos de la feligresía de san Martín de Pacios, municipio de Begonte; de cuyo matrimonio fue hija:
Doña María del Carmen Abad Paz y González, que estuvo casada con D. Fernando García Pardiñas; padres que fueron de:
I. D. José García Abad, que matrimonió con Dª Carmen López Novo; falleciendo ambos sin dejar sucesión.
II. Doña María Josefa García Abad, que falleció soltera.
III. Doña María García Abad, que contrajo matrimonio con su tío D. Manuel García Pardiñas, él era propietario de la casa de Agüeiros, parroquia de san Juan de Riberas de Lea.
IV. Doña Filomena García Abad, que eligió la vida monástica siendo monja en un convento de Villafranca del Bierzo.
V. D. Ramón García Abad, que realizó la carrera eclesiástica y fue doctoral de la catedral lucense.
VI. D. Manuel García Abad; igualmente que se hermano realizó la carrera eclesiástica, ya de mayor tomó el habito de fraile, formando parte de la comunidad religiosa del monasterio de Conxo en Santiago de Compostela, falleciendo en dicho cenobio.
VII. D. Plácido García Abad; que falleció cuando aún era muy joven.
Queda al frente de la casa de Lexos D. José García Abad, que se había casado con doña Carmen López Novo, de los que no hubo sucesión, dejando la casa y sus propiedades a D. Fernando López y López, que era visobrino y ahijado de D. Fernando García Pardiñas, de su esposa doña Carmen Abad, padres del Reverendo D. Ramón García Abad.
D. Fernando López López, fallece soltero y deja todo su patrimonio, es decir la casa de Lexos y sus posesiones, a su sobrino y ahijado D. Pastor López y López, que falleció en 1988; era licenciado de medicina, ocupando después el cargo de médico de asistencia pública y domiciliaria de este municipio; persona que supo compaginar su profesión con sus investigaciones de distinta índole, entre ellas los estudios genealógicos de sus antepasados. Don Pastor López estaba casado con Dª María del Carmen Crecente Ocampo, profesora de E.G.B, en Castro Riveras de Lea; familiar del poeta José Crecente Vega, cuya obra escrita en gallego esta recogida en un libro titulado Codexeira.
Del matrimonio de D. Pastor López y López y doña Carmen Crecente Ocampo son legítimos hijos:
I. Dª María del Carmen, licenciada en farmacia.
II. Dª Ana María, médico psiquiatra.
III. Dª Fernanda, licenciada en medicina.
IV. Dª Montserrat López Crecente, ingeniero agrónomo. Todos ellos herederos de la casa y demás propiedades de Alexos.

Armas
Sus armas primitivas y las de los de toda Cantabria son: en campo de gules, un castillo de oro con puertas y ventanas de azur; bordura de oro, y en letras de azur el lema “Castro-Abad”.
Los de Aragón traen: en campo de azur, tres estrellas de ocho puntas de oro, colocadas 1 y 2, y sobre la alta un creciente de oro, ranversado. Algunos colocan un sola estrella en lugar de las tres. Los de Santander traen: en campo de azur, un castillo de oro; bordura de gules, con ocho aspas del mismo metal. Los de Valencia traen; en campo de azur, un perro al natural, según las concedió S. M. don Jaime I. Los de Alcaoy, Muro, Játiva, Elda, Novelda, y los de Andalucía y América, traen: en campo de azur, un león rampante de oro, y en el jefe, tres crecientes ranversa-dos de plata, el del centro mayor que los otro dos. Los de Sicilia traen: en campo de azur, una garra de león de oro, moviente del flanco siniestro, acompañada de tres estrellas de oro de ocho pumas, colocadas 1 y 2. Los Abad de Vizcaya, con casa solariega en la anteiglesia de Ceánuri, traen: en campo de sino-ple, una torre de plata, a cuya puerta hay dos lebreles atados a ella con cadena de oro.

Casa señorial de Arroxica de Arrois o de los Montenegro, en Mos
La feligresía de san Julián de Mos fue tierra de nobles pero también de ilustres religiosos como lo ha sido D. Ramón García Abad del que nos ocupamos más ampliamente en otra parte de este volumen.
Esta casa de amplia planta cuadrangular consta de piso bajo con su correspondiente alto y fayado; soportado la techumbre formada a cuatro vertientes a base de pizarra y recio armazón de madera que descarga su peso sobre los medianiles y las paredes exteriores del edificio.
Tuvo por la parte frontal un grueso muro que delimitaba el extenso corral del camino, añadiéndose por el lado izquierdo unos alpendres hechos de chacotería y lajas de pizarra, para cubrirse todo por la consabida losa del país; adosado al lateral derecho otra vivienda de la misma propiedad cuya fábrica es mucho más reciente en la que ya fueron los muros recebados con cemento mientras que los de la vivienda principal lo están por argamasa.
Actualmente esta convertida en casa de labranza que pertenece a los hermanos Germán y Daniel Rozas Prado siendo uno de sus últimos propietarios vincular D. Amador Montenegro.
En la fachada principal a la altura del piso superior campea un bien labrado blasón heráldico cuartelado en cruz:
En el primer cuartel o cantón diestro del jefe presenta como arma tres torres que representan el linaje de los Teijeiro.
En el segundo cuartel o siniestro del jefe, aparecen representadas tres bandas de los Pargas.
En el cuartel tercero o diestro de la punta representa un cerrojo sobre una puerta.
En el cuartel cuarto o siniestro de la punta aparecen como divisa cinco ruedas en cruz con cuatro roeles cantonados.
Bordeado con decoración a base de bolutas o mantelete. En su parte inferior existe una inscripción que reza: “En campo berde tres barras/ y en azul puesto y feroxos/ tienen Roxicas por armas/ en pendón, belle famoso".

Notas genealógicas
En los libros parroquiales de tíos figura en el año 1652 como cura rector el licenciado Rixica, que dotó a su hermana Dª Magdalena Roxica de Arrois para casarse con D. Jacinto Montenegro y Camba, que era hijo legitimo del señor del coto de Támoga y dueño de la casa de Caldaloba en el término de Cospeito, D. Gregorio Montenegro y Camba, y de su esposa Dª Inés González de Taboada. Este D. Jacinto fue el fundador de la casa de los Montenegro de Lentille en Xoiban, Vilalba. Se habían casado el día treinta de diciembre de 1652. La dote matrimonial consistía en catorce fanegas de centeno de renta; fueron testigos de la boda el capitán D. Diego de Saavedra vecino de la feligresía de san Martín de Pino, Cospeito, y el escribano D. Jacinto da Pante y Andrade.
La señora doña Teresa Pardo Ribadeneyra, era hija de D. Pedro Sanjurjo descendiente de la casa de Taboy en Outeiro de Rei y de su esposa doña Petronila Ribadeneyra, así mismo descendiente de la misa casa; Dª Teresa contrajo matrimonio con D. Juan Roxica de Arrois, siendo hijo legitimo de ellos D. Andrés Roxica, de quien desciende doña María Roxica Pardo que tuvo tres hijos, Andrés, Manuel y María Díaz Teijeiro.
Doña Basilisa Pardo fue madre de los siguientes: D. Juan Gayoso, esposo de doña Joaquina Pardo que sigue doña Magdalena Sanjurjo, doña Teresa Sanjurjo, casado con D. José Taboada, don Felipe Sanjurjo.
Fueron nietos de Dª Teresa Pardo Ribadeneyra y de D. Juan Roxica los siguientes:
I. D. Agustín Roxica.
II. D. Juan Roxica.
III. D. José Roxica.
D. Juan Gayoso y su esposa Dª Joaquina Pardo fueron padres de:
I. D. Sebastián Gayoso.
II. Dª Josefa Gayoso.
III. D. Juan Antonio Gayoso.
IV. D. José Gayoso.
V. D. Francisco Gayoso.
VI. Dª María Gayoso.
Todos estos fueron vecinos de san Julián de Mos, aunque no vivieron en la casa de los Roxicas.

Fueron destacados miembros de esta linajuda familia:
Don Francisco Montenegro Arias
Que nació en está casa de los Arrixica de Arrois, el día 16 de noviembre de 1793. Cuando todavía era un joven de corta edad sus padres deciden que viviese en Lugo ciudad donde comienza a recibir las primeras enseñanzas, para luego realizar los estudios de segunda enseñanza en la capital de la provincia, fijando su residencia en el edificio de propiedad paterna de la calle de San Pedro, número 36, que no dejaba de ser el solar familiar en la ciudad, el cual formaba parte del patrimonio de la señorial casa de san Julián de Mos.
Don Francisco Montenegro Arias, era hijo de D. Pedro Vicente Roxica y de Dª Josefa Arias Enríquez Sarmiento, y, por lo tanto fue legitimo heredero del Vínculo de la Casa de Mos, cuya fundación según el arquitecto e ingeniero técnico D. Amador Montenegro López había fundado D. Pedro Fernández de Parga.
D. Francisco saca brillantemente la licenciatura en leyes por la Universidad de Santiago, para luego matricularse como letrado en ejercicio en Lugo, siendo declarado vecino de esta ciudad por el Consulado el ocho de enero de 1823, jurando dicha toma de posesión como abogado en ejercicio el día 27 de mayo del mismo año.
En 1823 contrajo matrimonio con doña María Josefa López Bustillo y Obregón, habiendo de dicho enlace cinco hijos, tres varones y dos mujeres.
El día 5 de enero de 1833 la denominada “Real Sociedad” le hace entrega de la certificación que los señores Prior, Consulares y Conciliares en la Junta de Gobierno con arreglo al artículo veinte de la Real Cédula y reglamento por que se regia dicho consu-lado, declararon el Sr. Francisco Montenegro y Arias vecino de la Ciudad por individuo de su matrícula en clase de caballeros hacendados; y por lo tanto, mandaron que por tal fuese tenido, que se le guarden las exenciones concedidas por S.M. en el artículo 46, de la misma Real Cédula, además de las prerrogativas correspondientes a su estado y de que trataba el artículo veintidós, y que se expidiese certificación con la suficiente antelación a los efectos oportunos, y para lo que fuese necesario. Entre otros cargos desempeñó los siguientes:
El día 17 de mayo de 1835, fue designado Revisor de las cuentas de la Real Sociedad económica de Amigos del País.
Esporádicamente realiza las funciones de alcalde accidental durante los días 13 y 17 de julio de 1836, recibiendo y despachando oficios de la autoridad militar de defensa, de fecha 13 y 15 del mismo mes, además de figurar como alcalde primero, o mayor con fecha 13 del 7 de 1836 y nombramiento de miembro de número de la Junta electoral por su condición de Alcalde.
Desempeñó el cargo de censor de cuentas municipales durante los años 1835 a 1842, (con fecha del 31-10-1844, y designación de concejal el 25-11-1842).
Fue nombrado alcalde de Lugo por la Junta electoral como primer alcalde, o alcalde mayor el día 16 de diciembre de 1839.
Don Siro Montenegro López Saavedra.
Hijo de D. Francisco Montenegro Arias y de Dª María Josefa López Bustillo y Obregón. Aunque debido a ciertas circunstancias profesionales de su padre nació en Vigo, trasladándose prontamente con sus progenitores a Lugo, donde cursa las primeras enseñanzas, graduándose Bachiller "anemine discrepante", y posteriormente obtiene por la Universidad de Santiago la licenciatura de derecho, presentando la correspondiente acreditación (titulo) en la Audiencia territorial de A Coruña, para así poder libremente ejercer la abogacía en todos los tribunales del Reino.
El día 22 de enero de 1842 abre un bufete en Lugo, y el 5 de septiembre de 1844 ocupa el cargo de secretario del Colegio de Abogados.
Don Siro Montenegro López, fue alcalde de la ciudad de Lugo desde el 1 de enero de 1852 al 31 de diciembre de 1853, y desde, el 1 de enero de 1867 al 31 de diciembre de 1868.
Fue Vicepresidente del Circulo Recreo de Lugo; Juez de paz en varias ocasiones; vocal de la junta de Beneficencia y de Enseñanza; Tesorero de la Adoración Nocturna; Vocal y posteriormente Presidente de la Junta provincial del partido católico-monarquico de Lugo, entre otros cargos.
Descripción: piedra de armas barroca, con profusión de ornato de volutas, mascaron en la punta y timbrado por cimera vuelta a diestro.
Campo del escudo. Blasón partido, 1° en campo de gules, cuatro tablas de oro (en este caso cinco) con ocho calderas de sable, (en contra de las leyes heráldicas, normalmente las calderas van colocadas en una bordura de plata). Armas esta de los Taboada.
En 2° campo de oro, cinco hojas de higuera de sinople colocadas en sotuer, que corresponde a los Figueroa.

Casa señorial de Texeda, en san Julián de Mos
Sus antiguos propietarios estuvieron emparentados con los señores de la fortaleza de Taboy. Que fue primitivo solar de los Saavedra, a los que pertenecía toda la tierra de Parga, cuya donación hizo el Rey D. Sancho I a D. Fernán Arias Saavedra; y tronco de tantas y tan ilustres de su apellido y otros que por tal la reconocen, (1).
El día 28 de junio de 1652 el escribano decano de la feligresía y jurisdicción de santa María de Saavedra, Vicente López y Parga Gayoso, extendió testimonio a petición de su propietario de los blasones que a la letra dice así: “doy fe en como hoy día he venido a esta feligresía y coto de san Pedro de Taboy y a la casa que en ella vive Francisco Pardo Ribadeneyra y Saavedra, y vivió Pedro Pardo de Saavedra y Aguiar y Pedro de Saavedra, sus padres y abuelos, y a la entrada de dicha casa, por la puente levadiza que hay en el frontispicio y pared de ella, pasado de la dicha puente, que está en el foso de la dicha casa; a la mano derecha, para entrar en ella, un escudo de armas con una cruz que lo atraviesa de una a otra parte de por medio y a la mano derecha, en el cuadro de arriba, una cruz con cinco veneras, la una en medio y las demás a cada parte la saya en la punta de dicha cruz, cuyas armas se tienen por de la casa y solar de Ribadeneyra, y al otro lado izquierdo (esto es correspondientes al suyo como los miraba) unas tres barras, parte de ellas interveradas, y parte fondidas, que se tienen por armas de solar y apellido de Saavedra y por tales son conocidas; y en los dos cuadros de abajo de dicho escudo, como se va a la dicha entrada, en el de la mano derecha, un bulto a modo de cordero, que en gallego se dice año; y en los dos cuadros de abajo de dicho escudo, come se va a la dicha entrada, en el otro lado, pasada la dicha cruz, otro a modo de panecillo con sus pumas, a que también en gallego se dice bollo, que estas tales se tienen por solar de los Bolaños, y en la orla de dichos escudos y alre-dedor de ella, un letrero que dice así:
“ESTAS ARMAS HE TOMADO/ DE OTRAS MUCHAS QUE TENGO/ PORQUE ME LAS HAN DEXADO/ ESSOS DE DONDE VENGO”.
Y al otro lado, que es el izquierdo de la entrada de dicha casa, encima del umbral de una ventana de ella, hay otro escudo de armas y en él una águila con su corona, que se tiene por armas del solar de Aguiar, y abajo de dicha ventana, otro escudo, en que está un bulto que representa a ser lobo, o loba, y significa más a loba por tener imitación de tetas, arrimada a un árbol, mirando arriba a una insignia, que parece estrella, según parece y consta de dichos escudos, y se dice que este postrero, es el solar de los Loberas. Y para que de ello conste, lo signo y firmo de pedimento de D. Juan de Saavedra y Aguiar y mandado de dicho Juez en dicha casa de Taboy, día mes y año arriba dichos.
Vinculados con los señores de Texeda estuvieron los de la casa de Alexos, que también fueron familias emparentados con los de torre de Taboy. Es esta a la que nos referimos una vivienda de amplia planta cuadrangular con su respectivo piso superior y fayado, cubierto a cuatro vertientes por armazón de madera y losa de país que descarga el tajeroz su peso en los medianiles y las paredes maestras realizadas a base de lajas de pizarra con labrados bloques de granito en las marcaciones de puertas y ventanas, así como en la cornisa; aunque la primitiva fábrica se halla bastante alterada, sus propietarios la familia Barreiro López, han sabido conservar algunos elementos que denotan sus abolengo y poderío, pues en su fachada principal en el lado izquierdo tiene la piedra armera con las formas de un roble y una loba que mira lado siniestro, delimitando el campo del escudo una moldura saliente; y en un dintel de un ventanal colindante queda una inscripción alusiva a la vivienda y a sus propietarios.
Adosados al edificio principal se hallan unos alpendres destinados a distintos husos que le restan prestancia y desentonan con la obra original. Tuvo esta vivienda muebles y otros objetos acorde con la categoría de la misma de los que todavía quedan algunas piezas, que tienen más antigüedad que valor material.

La Casa-Fuerte de As Reboleiras, en Mos
A. Hubo en el lugar de As Reboleiras, una señorial casa que el Catastro de Ensenada, parroquia de San Julián de Mos, figura como propietario D. Juan Díaz de una casa, sita en antedicho lugar la cual aparece en el libro 4871 del “Real de Legos” de la Real y única Contribución (a. 1752/53) como edificación de planta baja y piso superior, medía de frente doce varas y ocho de fondo, colindando por la derecha e izquierda con propiedades de la misma. A más del citado inmueble, también se nos menciona que el citada D. Juan Díaz era propietario de veintiocho parcelas cuya extensión total superaba los 62 ferrados.
D. Juan Díaz, fue a su vez empadronado en su lugar habitual de residencia que era en la feligresía de S. Salvador de Castelo (Outeiro de Rei).
En el libro de Luis Campo Fernández, que lleva por título “Casas Hidalgas de Saviñao, Chantada y de otras tierras”, hemos recogido unos importantes datos genealógicos, los cuales transcribimos seguidamente.
Dª Sebastiana Díaz de Gayoso, sucesora de la Pazo de Robeleiras (Outeiro de Rei), era hija de D. Juan Díaz de Gayoso y de Dª Joaquina Pardo Rivadeneira. Estuvo casada con D. Antonio Arias Enríquez (El mayor), de quienes fueron hijos:
I. D. Benito Arias Díaz de Gayoso.
II. D. Juan Arias Díaz de Gayoso.
El referido Benito Arias Díaz de Gayoso, natural de la feligresía de san Julián de Mourelos, cursante en la Real Universidad de Santiago de Compostela, para acreditar su hidalguía acudió a la justicia de Saviñao, haciendo constar que era hijo legitimo de E. Antonio Arias Enríquez y de Dª Sebastiana Díaz de Gayoso; nieto paterno de D. Juan Arias y Somoza y de Dª Josefa Enríquez y Sarmiento de Valladares, su legítima mujer; segundo nieto de la misma legitimidad y por la misma línea de D. Andrés Arias Somoza, y su esposa Dª Constanza Gayoso y Somoza; nieto materno de D. Juan Pablo Díaz de Gayoso y de Dª María Joaquina Sanjurjo, y segundo nieto materno de D. Mateo Díaz y su mujer Dª María Sanjurjo, vecinos estos que fueron del Pazo de Reboleiras en san Salvador de Castelo (Outeiro de Rei), y de aquellos de S. Julián de Mourelos (Saviñao).
B. Entronque de la Casa de Mos con los Marqueses de Valladares.
Dª Basilia Pardo Rivadeneira, de la Casa de Mos en Castro de Rei, casó con D. Manuel Sanjurjo de la Casa de Castelo; teniendo por hija a Dª Isabel Sanjurjo Montenegro, la cual casó con D. Benito Alonso Enríquez Sarmiento de Valladares; de quienes fueron hijos:
I. D. Javier Enríquez y Sarmiento de Valladares, VI Marqués de Valladares y Vizconde de Meira.
II. Dª Gertrudis Enríquez, que matrimonió con D. Antonio Fernández de Pardeo.
III. Dª Francisca Enríquez, contrajo matrimonio con D. José Obrien.
IV. D. Gaspar Enríquez.
V. D. Benito Enríquez, que realizó estudios eclesiásticos, figurando en varios documentos del citado marquesado como presbítero.
El título de Marqués de Valladares, fue concedido por S. M. Carlos II el día 6 de junio de 1673 a D. Luís Sarmiento de Valladares y Meira.
El Vizcondado de Meira, fue también concedido por Carlos II el 21 de julio de 1670 a D. Diego Sarmiento de Valladares, Obispo de Plasencia, inquisidor general de España.

Una rama de los Corral en san Julián de Mos
Atienza da por sentado que este linaje es de origen castellano, y matiza "...de las montañas de Santander...", desde donde se extendió por la Península. Probó su nobleza en la Ordenas de Santiago (1622, 1672, 1691 y 1726), Calatrava (1642 y 1690) y San Juan de Jerusalén (1584 y 1680), y en la Real Compañía de Guardias Marinas (1757). Doña Isabel II, concedió los títulos de Marqués de San Gregorio y Vizconde de Oña, en 30 de marzo de 1858, a don Tomas de Corral y Oña, y el de Marqués de Santa Eulalia, en 3 de julio de 1868, a doña Luisa de Corral y Usera Oña y Alarcón.

La rama de san Julián de santa Cristina, con línea en Colombia
D. Antonio del Corral, falleció en la feligresía de san Xulián de santa Cristina, en el municipio de Cospeito, el día 22 del IX de 1693; había contraído matrimonio con doña Catalina Fraga; siendo legítimo hijo:
D. Pablo del Corral Fraga, que nació en san Julián de santa Cristina (Cospeito); matrimonio con doña María Elena de Cornide; quedando de este matrimonio:
D. Juan del Corral y Cornide, que el 30 de marzo de 1697 figura como vecino de santa María de Cospeito; contrajo matrimo-nio con doña Ana Fernández de Castro; ella natural de san Julián de Mos en este municipio de Castro de Rei. Fue hijo de ellos:
D. Ramón del Corral, que nació en san Julián de Mos, y años más tarde se marcho a Latinoamérica, donde se dedicó al comercio en Mampós, Nuevo Reino de Granada, don fue capitán de Milicias y sargento mayor del cuerpo de Cazadores del Rey, en 1776 y 1808. Estuvo casado con doña Jerónima Alonso Carrizo, que era natural de Mampós; y de quien fue hijo entre otros:
D. Juan del Corral, ilustre prócer de la independencia colombiana; don Juan había nacido el 23-VI-1778; contrajo matrimonio con doña Josefa Arrubla Martínez, de la que fue hijo:
D. Manuel Dimas del Corral y Arrubla, que nació en Antioquía, en el año 1801; luchando por la causa republicana, distinguiéndose en Chorros Blancos, en la campaña del Magdalena, etc.; siendo ascendido al grado de coronel. Falleció D. Manuel Dimas el 12-XI de 1870; había contraído matrimonio con doña María de los Santos Martínez de Caamaño, habiendo tenido por hijo entre otros a:
D. Ramón del Corral, que fue colegial de Colegio Mayor del Rosario de Bogotá, en 1853; tomó armas en 1854 en favor de la causa constitucional y sirvió como ayudante al general Tomás Herrera. Falleció D. Ramón el día 1 de julio de 1883, habiendo estado casado con doña Isabel Castellanos; hija de D. Manuel Castellanos y de doña Ana María de la Rocha. Hermana de D. Ramón del Corral fue doña Estefanía del Corral y Martínez, que casó con Andrés Londoño y Gómez, del quien fue hija doña María de Jesús Londoño, que falleció en Bogotá en 1889, y había contraído matrimonio con D. Ignacio Cabo el 31 de julio de 1826.

La casa de Quiñoá, en el lugar de Quintela, parroquia de Orizón
Esta otra vivienda antaño señorial, conserva en parte su fábrica barroca, la cual según parece nunca llego a terminarse pues un largo pleito interpuesto por otro hidalgo de la zona obligó a su propietario a dejar la obra a medio concluir, pero fuese ello cierto o no la realidad es en dicha casa que iba con aires palaciegos quedó definitivamente inconclusa, conservándose actualmente una parte, formada por piso bajo y planta superior. Con amplio y moldurado portalón de acceso, que nos franquea el paso a un establo de ganado vacuno, con anterioridad patio y caballerizas. El piso superior conserva otra portada de labrados bloques que daba a un soleado balcón, desde el que se divisa las fértiles tierras de Orizón; recorriendo la parte superior sobre la que se asiente el tajeroz una moldurada cornisa, teniendo en unos bloques laterales un borrosa inscripción.
Cuando en 1752/53 se realizó el Catastro de Ensenada, aparece censado como hidalgo en el pueblo de Quintela de esta feligresía D. Cayetano Santirso, vecino de Sta. Eulalia de Bolaño en municipio de Castroverde, siendo dueño de una casa y quince parcelas. Desconociéndose por el momento si era el dueño de está casa.

Casa de Quiñoá en Quintela, Orizón
El fallecido párroco de Sta. María de O Cebreiro (Pedrafita), en el tomo I del “Inventario Artístico de Lugo y su Provincia”, al referirse a Sta. Eulalia de Bolaño (Castroverde), cita en éstos términos a una casa señorial “en el pueblo, un caserío lleva el nombre de Casa de Osorio. Es rectangular y de grandes proporciones, con dos escudos en la fachada. El derecho, ovalado circunscrito por una cuerda, con cruz y castillo en los laterales. Tres cuarteles: media luna, cuatro barras, un ave. El izquierdo, de contorno similar, en los laterales mano y cruz; en los tres cuarteles: M, castillo y animal preso por el vientre sobre un pan”. A su vez Manuel Vázquez Seijas en “Fortalezas de Lugo y su Provincia”, tomo V, en la descripción que hace de la Torre de Vilalle también en Castroverde dice: “los Pardo, los Santiso, los Castedo, los Barredo, fueron apellidos originarios de esta comarca, como los Bolaño y los Trahorras, que según alguno de los historiadores de la provincia, recuerdan como sus hijos de creación de un imperio a base del heroísmo de estos hidalgos...”

Nota heráldica genealógica de los Santiso
Atienza, define a este apellido de origen gallego, que probó diversas veces su nobleza en la Real Chancillería de Valladolid. Teniendo por armas: en campo de azur, una cruz floreteada de plata, acompañada de cuatro panelas de oro, una en cada hueco; bordura de oro, con ocho aspas de azur. Carlos Martínez-Barbeito, en “Noticias Genealógicas”, p. 22, haciendo referencia al sabio Cornide dice “según nota de letra del propio Cornide dicho escudo consiste en un pino coposo y un corzo al pie intentando avanzar por el tronco".
Los Santiso estuvieron emparentados con los Cornide, que según el señor Martínez Barbeito “María Alfonso y Bermúdez era hija de Bartolomé Sánchez Lourido, patrono de la capilla de San Bartolomé en la iglesia de san Nicolás de A Coruña (que había sido fundada por su causante Alonso González Candame); de ella fueron capellanes su hijo Fernán y sus nietos Antonio y Benito Sánchez de la Torre. Tuvo por hermanos a una de nombre desconocido que casó con Juan Posse de Andrade, a Magdalena y Antonia Sánchez y a Bartolomé y Fernán Sánchez, canónigos ambos de la Colegia de A Coruña.
Al casarse con el Regidor de A Coruña, D. Juan Sánchez Bermúdez de la Torre, era Dª María viuda de D. Antonio García Salgado Villardefrancos, Capitán -o según otros documentos, escribano-, vecino del valle de Barcia, y tenía de éste los siguientes hijos: a/ Francisco Santiso, Gobernador y Capitán General de Tucumán; Lorenzo Santiso, Canónigo Doctoral de Sevilla; Álvaro, Capitán de Infantería, y José Clemente Santiso Villardefrancos, señor de Sumio, que sigue.
I. José Clemente Santiso Villardefrancos, señor de Sumio, casado con Dª Juana de España Figueroa Sotomayor y Sarmiento. Padres de:
II. Antonio Bernardo Santiso Villardefrancos, casado con Dª Manuela del Riego Osorio Lamas y Valdés. Padres de:
III. Clemente Santiso Villardefrancos, señor de Sumio, y de:
IV. María Santiso, casada con D. José Benito de Páramo Sangro y Parga, padres de:
V. María Jacoba Páramo, casada con D. José del Villar Río Soto, causantes de Dª Victorina Cortiella de Villar, quién donó al Museo Provincial de A Coruña algunos documentos de esta línea de los Santiso de la casa de Vilasuso. en Santiago de Sumio (Valle de Barcia). D. José del Villar y Dª Victoria Cortiella, tuvieron por hijos a:
b/ Antonia Salgado y Santiso, monja en Santa Bárbara de A Coruña.
c/ Francisca Salgado y Santiso, también monja en el mismo cenobio,
d/ María Santiso y Lobera, casada con N. y madre de José Lobera y Parga, Inés Josefa y Lobera y María Antonia Mariño de Lobera.
e/ Isabel de Santiso Lobera, casada con D. Pedro de Avellaneda Manrique Siendo Dª Isabel viuda del D. Pedro y vecina de A Coruña hizo codicilo por el cual se mandaba enterrar en la iglesia de san Francisco de A Coruña, bajo la tarima del altar de san Antonio, en la sepultura propiedad de su sobrino D. José Clemente Santiso; dejó por testamentarios al licenciado D. Manuel Folgueira y Bermúdez, Canónigo de la Colegiata y Abogado de los RR Consejos, y a D. José Clemente Santiso, ambos sus sobrinos. Dn Pedro de Avellaneda y Dª Isabel Santiso fueron padres de:
I. José Antonio de Avellaneda y Santiso, Teniente General del Ejército en virtud de patente firmada por Fernando VI y refrendada por D. Zenón de Somodevilla en san Ildefonso, el 5 de septiembre de 1745. Fue Capitán de Reales Guardias Españolas, Teniente General de los Ejército y Reino de Castilla la Vieja. Nacido en A Coruña y fallecido en Zamora hacía 1777, a los setenta y ocho años de edad, fue enterrado en la parroquia de san Pedro Mártir de Zamora. Habiendo muerto sin sucesión, dejó por heredero a su sobrino D.José Cornide”.

La casa de Os Pereiras, en Quintela
Fue residencia de otra linajuada familia, de la que salieron sacerdotes, y bachilleres de la época, algunos ocuparon destacados cargos públicos, y otros sirvieron la iglesia lo mejor que han podido; quedando casi a modo de recuerdo una modesta capilla, exenta de la vivienda, merecedora de ser más cuidada, pues denota bastante abandono, tanto en su exterior e interior.
Al igual que muchas otras, es de planta rectangular, con muros de mampostería y cubierta a dos vertientes; careciendo de campanario, recorriendo el frontis una cornisa moldurada que le da una pequeña prestancia, y se complementa con un oculo circunferencial.
La vivienda es de planta cuadrangular, con muros de sillares y cachería; la cubierta de pizarra del país a cuatro vertientes, que descarga su peso sobre un entramado de vigas y tablazón.
Conserva amplias dependencias en la planta (patio cocina, comedor, cuadras de los ganados; unas espaciosas escaleras comunican con el piso superior, donde las instancias se reparten entre salas, habitaciones, cuartos de aseo; todo ello intercomunicado a través del clásico pasillo.

Notas genealógicas
Continuando con la descripción del Sr. Coira. Los hidalgos de Quintela eran miembros de la noble familia de los Montenegro, cuyo dueño fue en el último tercio del siglo XIX, D. Antonio Montenegro; renombrado perito agrícola, a quien en el año 1887 el Ministerio de Hacienda encomendó la nada grata tarea de entregar los montes clasificados de Mano Común, entonces propiedad del Estado a los municipios de la provincia.
Los Rigueiros, cuyo apellido según Atienza, es de origen gallego extendiéndose posteriormente a toda la Península. Probó su nobleza en la Real Chancillería de Valladolid (1746) y en la Real Audiencia de Oviedo en (1746).
Los regueiros, rigueiro o rigueiros, tienen el siguiente blasón, un puente de tres arcos, por bajo de los cuales pasa un riachuelo (o regueiro), y la otra parte está amenazada de una inundación de mar, cuyas olas traen intrépidas un hombre, que agarrado a lo superior del puente se deja ver de medio cuerpo. Este confuso escudo lo recoge el Padre Crespo de una relación consignada con las iniciales E. de D.I.M.
En esta feligresía de Quintela, eran propietarios de la casa de los Currás o del Corral; figurando como uno de sus primeros dueños de esta genealogía D. Juan do Rigueiro, de quien desciende otro del mismo nombre y apellido que matrimonió con una señorita de la señorial familia Freire de Andrade, que tuvieron por legitimo hijo a D. Juan de Rigueiro y Freire de Andrade, que contrajo matrimonio con doña María Alonso. Figurando el como noble en diferentes padrones de la época; emparentado con los Moscoso de Mondoñedo y con los condes de Fontao.
Fueron hermanos sayos:
I. D. Nicolás do Rigueiro, que contrajo matrimonio con una señorita de la noble familia do los Aguiar.
II. Doña Juana do Rigueiro, que se casó con D. Francisco de Moscoso, del pazo de Fontao.
III. D. Nicolás do Rigueiro, fue bachiller, y estableció su residencia en A Lagoa.
IV. D. Juan do Rigueiro, estuvo casado con doña María Alonso, de quienes fueron hijos:
I. Doña María Alonso do Rigueiro, que matrimonió con D. Pedro Da Folgueira, en Rubiños.
II. D. Juan do Rigueiro Freire de Andrade.
III. Doña Ana do Rigueiro, esposa de D. Fernando Sanjurjo, en Rubiños.
IV. Doña Froilana do Rigueiro, que se casó con el capitán D. Estaban Puga, en Mondoñedo.
V. D. Pedro do Rigueiro, que fue marido de doña Ana Nuñez do Rigueiro, hija de Mariana do Rigueiro y de su esposo Miguel Fernández de la Vega, de la casa de Oroxe; nietos de D. Armando Nuñez do Xardoal y de su esposa doña Nicolasa do Rigueiro; fueron vecinos de Moncelos, y hermano de ella fue D. Alonso do Rigueiro, Colegial de Fonseca y de Santa Cruz; canónigo doctoral de Lugo y después de Avila.
El Sr. D. Juan do Rigueiro y Freire de Andrade, matrimonió con doña Catalina Nuñez do Rigueiro; hija esta, de D. Alonso Nuñez do Xardoal y de su esposa doña Nicolasa do Rigueiro, vecinos de Moncelos; quienes tuvieron por hijos a:
I. D. Francisco do Rigueiro Nuñez, que realizó estudios eclesiásticos, y concluidos éstos fue previsor del Sr. Fuentes y párroco de san Salvador de Neira.
II. D. Juan do Rigueiro Nuñez; al igual que su hermano realizó estudios eclesiásticos, llegando a ser abad de una comunidad en tierras de Lemos.
III. D. Antonio do Rigueiro Nuñez.
IV. Doña María do Rigueiro Nuñez, contrajo matrimonio con D. Francisco Nuñez de Cornide, de la feligresía de san Andrés de Bendía; fueron abuelos del oidor D. Diego de Cornide.
V. Doña Nicolasa Rigueiro Nuñez; contrajo matrimonio con un miembro de la familia Díaz de Gayoso, en Reboleiras.
Hermano de D. Juan fue D. Antonio Rigueiro y Andrade, que fue esposo de doña Juana Osorio y Montenegro, de la señorial casa de Rozas en la parroquia de Triabá, quienes figuran en el padrón de Calleyta de 1702 como hidalgos; esta doña Juana era hija de D. Juan de Uz y Montenegro, y de doña María Pardo Osorio, de la casa de Samarugo en tierras de Vilalba.
Del matrimonio de D. Antonio Rigueiro y Andrade y de doña Juana Osorio y Montenegro, fueron hijos:
I. Dona Rosa Rigueiro Osorio y Uz, que se casó con D. Miguel de Saavedra y Sanjurjo, natural de la feligresía de santa Cristina en el municipio de Cospeito.
II. D. Francisco Rigueiro, cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Mondoñedo, siendo posteriormente cura párroco de san Esteban de Loentia.
III. D. Juan Rigueiro Osorio Uz y Andrade, fue militar, llegando a ser capitán de infantería.
IV. D. Antonio Rigueiro Osorio, igual que su hermano D. Francisco, estudio teología y filosofía en Mondoñedo y Salamanca, para más tarde ser párroco de santa María de Duancos. V. Doña Feliciana Rigueiro Osorio, contrajo matrimonio con don Pedro Saavedra, natural de Santiago de Viladonga.
VI. Doña Josefa Rigueiro Osorio, estuvo casada con D. Antonio Otero, de la señorial casa de Ameixide, en la entonces parroquia del mismo nombre, ahora perteneciente a san Martín de Goberno.
Don Juan Rigueiro y Andrade, hermano del anterior; estuvo casado con doña Josefa Teijeiro Cedrón y Ron, en el lugar de Faxilde; de cuyo matrimonio fueron hijos:
I. D. Francisco Rigueiro, que continuó con la tradición familiar de que hubiera en la misma familia algún o varios miembros que fuesen sacerdotes; siéndolo D. Francisco de Labrado y Momán.
II. D. Ignacio Rigueiro y Teijeiro.
III. D. Carlos Rigueiro y Teijeiro, también realizó los estudios eclesiásticos y fue párroco de Cuero, en el Principado de Asturias.
IV. Doña Juana Rigueiro y Teijeiro, estuvo casada con un señor hidalgo de concejo de Miranda; falleciendo sin dejar sucesión.

Los Rigueiro de la casa de Quintela
Según recoge D. Carlos Martínez-Barbeito y Morás, estuvieron emparentados con los Cornide de san Andrés de Bendia, por matrimonio contraído entre D. Francisco Nuñez de Cornide Gayoso Saavedra, que era capitán del ejercito, dueño de la casa de Bendia, el cual matrimonio con D. María do Rigueiro y Freyre de Andrade, ella falleció el 13 de diciembre de 1624.
El Sr. Martínez-Barbeito estudio detenidamente el archivo privado del letrado lucense D. Manuel Pardo y Pardo, en el año 1959, estableciendo para esta casa de Quintela el siguiente árbol genealógico.
I. D. Juan Fernández do Rigueiro, dueño de la casa del Xardoal y de la de Quintela en santa María de Quintela, término de Castro de Rey. Casó con Dª María Freyre de Andrade, de la casa de Reximil en Santiago de Xustás, término de Cospeito, que era hija de Rodrigo Freyre de Andrade, dueño de dicha casa. Fueron padres de:
a) D. Juan Rigueiro Freyre de Andrade, que sigue.
b) D. Bartolomé Rigueiro Freyre de Andrade, que tuvo por hijo a D. Pedro do Rigueiro y Freyre de Andrade, que casó con Dª María Bermúdez Santiso; la hija de éstos, Dª María do Rigueiro Bermúdez, casó con D. Antonio de Moscoso, señor de Fontao; y el hijo que aquellos señores tuvieron, llamado D. Juan do Rigueiro, casó con Dª Antonia Baamonde y Pardo.
c) Dª María do Rigueiro Freyre de Andrade, que es la esposa del Capitán D. Francisco Fernández de Cornide Gayoso y Saavedra.
d) D. Antonio do Rigueiro Freyre de Andrade, testamentario de su sobrino D. Pedro Cornide Saavedra por escritura de 6 de diciembre de 1695.
II. D. Juan do Rigueiro Freyre de Andrade, dueño de la casa de Quintela, casado con doña María Alonso Tierra de Moncelos. Fueron padres de:
a) D. Pedro do Rigueiro Freyre de Andrade, que sigue.
b) Dª María Alonso do Rigueiro Freyre de Andrade, casada con D. Pedro da Folgueira Cornide, bisabuelo ambos de D. José Cornide.
III. D. Pedro do Rigueiro Freyre de Andrade, dueño de la casa de Quintela. Casado con Dª Ana Fernández Pardo de la Vega. Fueron padres de:
a) Dª Rosenda do Rigueiro Freyre de Andrade, que sigue.
b) D. Manuel do Rigueiro Freyre de Andrade, dueño de la casa de Quintela, que falleció en Madrid en 1712, siendo enterrado en el convento de san Agustín de la capital de España. Era Teniente de Corregidor de Madrid y estaba electo Alcalde de Casa y Corte de S.M. El rey Carlos II le había hecho merced de un hábito, que él eligió en la Orden de Santiago y legó el derecho a su sobrino D. Francisco de Saavedra.
c) Dª Petronila do Rigueiro Freyre de Andrade, religiosa en el Convento de la Concepción de Mondoñedo.
IV. Dª Rosenda do Rigueiro Freyre de Andrade (llamada en otros documentos Catalina), dueña de la casa de Quintela y del mayoraz-go de Oroxe; contrajo matrimonio con D. Bernardo de Saavedra Aguiar y Sarmiento, dueño de la casa de Balmonte. Fueron padres de:
a) D. Francisco de Saavedra do Rigueiro, heredero del hábito de Santiago, que no llegó a ponerse su tío D. Manuel Rigueiro.
b) D. Bernardo Saavedra do Rigueiro, que sigue:
V. Dª. Bernarda Saavedra do Rigueiro, dueña de la casa de Quintela y del mayorazgo de Oroxe, señora de la casa y torre de Balmonte, a la cual quedaron incorporados aquellos derechos.
Dª Bernarda estuvo casada con D. José Pardo Ribadeneyra, que era señor de Xustás, en el término municipal de Cospeito".

La Casa-torre de los Vingolea o casa das Teixoeiras, en Ramil
Esta denominación de Teixoeiras, seguramente que pueda derivarse de Teixos, especie arbórea de la que hubo hasta fechas cercanas un robusto ejemplar que durante bastantes siglos había crecido a lado de la señorial casa, pero también nos cabe la posibilidad de que sea una referencia al "porco teixo” animal salvaje del que había muchos ejemplares por toda lo zona.
La primitiva casa fue edificada sobre un cerro desde el que se divisa gran parte del municipio y de otros colindantes, siendo el lugar ideal para emplazar una construcción tipo castillo-pazo, como lo fue dicho edificio. La torre quedaba anclada en lateral sur de la vivienda, era de planta cuadrada y de varios pisos de alto, con escasos ventanales y reducida puerta de acceso El res-tante cuerpo del inmueble, tuvo planta rectangular, con piso alto y frente abierto en amplio corredor o galería exterior con grandes arcadas, a la que subía por una escalinata de piedra, que comunicaba con la torre. Poco a poco se fue transformando en una casa de labranza y sus actuales dueños derribaron totalmente lo poco que ya restaba de la antigua obra, edificando en su lugar un moderno establo contiguo a la vivienda familiar de piso bajo y planta alta. Solamente nos resta de cierta antigüedad un sencillo hórreo montado sobre dos bases formadas por lajas de pizarra y los laterales hechos de la misma piedra, cubierto con "lousas” a dos vertientes, y frente de tablazón de madera ya bastante dete-riorado. Con las consabidas reformas y añadiduras perdió unos cuantos bloques bien labrados en los que había inscripciones latinas, que fueron destinados a cubrir tumbas en el cementerio de Ermunde. Y de ellos solamente nos restas una gran piedra de pizarra que mide 2,30 metros de largo, de forma triangular en la que aparece grabada una pequeña cruz, suponiendo formaba parte de un dintel de entrada a la vivienda ¿quizás a una capilla?
El archivo de la casa se fue perdiendo poco a poco, la carta ejecutoria fue por desgracia y para colmo de males vendida a persona desconocida en el balneario de Arteixo, hacia los últimos años del pasado siglo. Según D. Francisco Fidalgo, era esta una hermosa hecha en papel de pergamino, obra miniada escrita en hermosa letra gótica cuyas hojas estaban protegidas por hojas de papel seda teniendo en la portada un escudo de plomo; y aún es más cuando realizamos este trabajo el actual dueño de la casa nos dijo que el mismo había destruido gran cantidad de “escrituras y otros papeles” que estaban muy deteriorados por los muchos años que tenían, e incluso los ratones habían echo de las suyas en los mismos.

Notas genealógicas
El señor Manso de Zúñiga, conde de Hervías, residente en San Sebastián, realizó un amplio trabajo acerca de los Bengolea en la provincia de Vizcaya, línea de la que proceden los fundadores de la que hasta unos años fue casa-torre de Teixoeiras.
Dicha genealogía da comienzo con D. Juan de Bengolea, señor de la casa solar de Bengolea en Guizaburuaga de Lequeito quien contrajo matrimonio en primeras nupcias, con Dª María Pérez de Yarza y Olaerta de Lequeito, y tuvo por segunda esposa a doña María Vázquez de Baamonde, que era natural de santa María de Ortigueira, quedando del primer matrimonio un solo hijo llamado D. Hernán Pérez de Yarza y Bengolea, quien matrimonio con doña María de Churrica, mientras que del segundo matrimonio fue hijo D. Juan de Bengolea, natural de San Juan de Narón, que se casó con la señorita doña Inés de Saavedra, señora del Coto de Ramil, hija única y heredera de D. Pedro de Saavedra y Dª Elvira Rois Luaces, Suevos y Cedrón, vecinos y señores de Ramil y Teixoeiras, en la que empieza la línea de los Vingolea de Galicia.
Del anterior matrimonio quedaron tres hijos: D. Pedro de Saavedra Bengolea, que fue dueño del coto das Teixoeiras, capitán de la villa de Castro de Rei y cabo de Meira, falleció sin dejar sucesión. D. Antonio de Saavedra Bengolea, fue general de artillería, caballero del hábito de Santiago y gobernador de las armas del presidio de Monterrey, fundador del mayorazgo de Cotón, y D. Gregorio de Saavedra Bengolea, fue maestre de campo, matrimonio con Dª Mayor Marino de Lobera y tuvo por hijos a D. Juan de Saavedra, mayorazgo, que falleció soltero, y a Dª Inés Saavedra Bengolea y Mariño de Lobera, quien contrajo matrimonio con D. Fernando de Luaces, teniendo por hijos legítimos a D. Gregorio Agustín de Luaces Saavedra y Dª Francisca de Paula de Luaces Mariño de Lobera, que se casó con D. José Mariño de Lobera, primo hermano de su mujer. Los dos fallecieron sin haber dejado sucesión. El D. Gregorio Agustín, llegó a ocupar el cargo de Regidor de A Coruña, puesto que indebidamente habían usado otras personas desde la muerte de D. Antonio de Saavedra y Bengolea, el cual logra recuperar tras un largo pleito, desde el año 1726.
A don Hernán Pérez de Yarza y Bengolea sucede en la línea de Vizcaya D. Silverio de Bengolea, quien contrajo matrimonio con Dª Catalina Josefa de Bengolea, y desempeñó el cargo de mestre de Campo, y por el cual el Conde de Lemos, D. Pedro Fernández de Castro, Virrey de Nápoles, mandó diez libras de ley de veinte y dos quilates y medio de oro, al Cabildo de Lugo en el año 1673, para que dicha mesa hiciera realizar un hermosa custodia para la Catedral de Lugo, “en la que estuviese Su Divina Majestad Patente".
Don Silverio tuvo una única hija, Dª María Rosa de Bengolea, que sigue la línea, y que contrajo matrimonio con D. Pedro Bernardo Villarreal de Berríz, quien fue caballero de Santiago y mayorazgo. De este matrimonio quedaron dos hijos. D. Pedro y Dª Ana María Villarreal de Berríz. El barón estuvo casado y de su matrimonio nació una única hija que falleció sin dejar sucesión, por que siguió en la línea Dª Ana María, quién se casó con D. Iñigo Manso de Zúñiga, que era conde de Hervías, y quienes sucedió su hijo D. Miguel Manso de Zúñiga, tuvo por esposa a Dª Saturnina de Areyzaga y Alduncín. Les sucedió en el vínculo su hijo D. Domingo Manso de Zúñiga, que también fue conde de Hervías y heredó el mayorazgo de Bengolea, y posteriormente de su tía, en quinto grado, doña Francisca de Paula Mariño de Lobera, el de Cotón de Negreira.
Al fallecer dicha señora se desencadeno un largo y sonado pleito, yendo a parar las propiedades a manos de los Marqueses de Rivas, y el mayorazgo, fundado por D. Antonio de Saavedra Bengolea, lo heredó un antepasado del actual conde de Hervías, cuyo mayorazgo lo formaba la casa-palacio del Cotón, una obra pía, amen de tierras y foros.
Descendientes en línea directa de los Saavedra y Vingolea, gallegos, emparentaron con otras varias familias señoriales de la zona, entre las que están las de Outeiro y la del coto de A. próximas a esta de Teixoeiras. Dicho entronque tiene lugar al contraer matrimonio el capitán D. Pedro Saavedra y Vingolea, que a la sazón fue señor de Teixoeiras, con doña Catalina de Otero Freire y Andrade, que era hija de D. Bartolomé de Otero y de doña María Freire de Andrade, fundadores ambos de la casa de Outeiro, en Ramil, y de la en que vivían los Castro, en el coto de A. El antedicho D. Pedro Saavedra y Vingolea, tuvo un solo hijo llamado D. Diego de Saavedra, y una hija llamada doña Isabel de Saavedra y Vingolea, que contrajo matrimonio con D. Juan Rodríguez de Cornide, en Gargallán, a la cual se le adjudicó en partija, el lugar de Valdecaldos, con su vasallaje y derecho de jurisdicción, hacía el año 1683.
En la iglesia parroquial de santa María de Ramil, aparece bautizado un niño llamado D. Pedro Vingolea de Saavedra, que estuvo casado con doña María Freire y Cornide, y vivían por el año 1685, siendo juez y justicia ordinaria del coto de A, e hijodalgo.
En el año 1737 se realiza un nuevo padrón de Callehita, donde aparece incluido como hidalgo notorio, D. Pedro Antonio Vingolea, hijo legítimo de D. Pedro Vingolea Saavedra y de doña María Cornide, nieta en la misma línea de D. Diego Vingolea y Saavedra, y de doña Isabel Gómez de Neira, y biznieto de D. Pedro Vingolea y Saavedra, el mayor, y doña Catalina Freire.
D. Pedro tenía por legitimo hermano a D. Bernardo Agustín, de la misma parroquia de Ramil, y también hidalgo.
Un hijo de D. Pedro Vingolea y Saavedra, y de doña María Freire Cornide, del mismo nombre y apellido que su padre, casó con doña María Antonia de Aguiar y Regueiro, cuyo coto das Teixoeiras figura de su propiedad cuando en 1753 se realizó el cuestionario general de la Real y única Contribución, les sucedió su hijo de igual nombre, que matrimonió con la señorita Dª Antonia de Bouza y castaños, y fue dueño y señor del Coto de Teixoeiras. A su muerte se le amortajó con el hábito de Alcántara, siendo heredero suyo, D. Antonio María Vingolea, que falleció en 1840, habiendo estado casado con doña María Josefa de Andrade, a quienes sucede D. Cayetano Vingolea de Saavedra, que murió en 1869, y tuvo por esposa a doña María Josefa Pérez de Saavedra.
El vínculo recae en Dª Genoveva Vingolea de Saavedra, que falleció en 1911, y había estado casada con D. Manuel Díaz Vingolea, oficial del ejército, que habla recuperado tierras y otros derechos para esta señorial casa, además de mantener mediante acuerdo tomado con el Sr. Obispo de Mondoñedo el derecho de presentación de curato a la iglesia parroquial de santa María de Ramil.
Relacionado con la presentación de este curato de Ramil existe en el Archivo Episcopal de Mondoñedo un extenso pleito de más de mil folios que data de 1863, en el que se dice: “que en 1867 fue reconocido con algunas voces de presentación el curato de Ramil, D. Prudencio Baltar Vingolea Pérez, como único hijo varón de D. Cayetano Vingolea, y nieto de D. Antonio Vingolea. Fallecido, el D. Manuel, en estado de soltero, fueron reconocidas patronas, sus hermanas, doña Genoveva y doña Baltasara Vingolea Pérez, en 1906. Ya en 1815, lo habían hecho a favor de D. Antonio Teixoeiras, como hijo de D. Pedro Vingolea de Saavedra".
De entre las curiosas prerrogativas que gozaban sus dueños, estaba la que por Navidad los parroquianos les llevaban como tributo un cordero y un tronco de roble, además de las cosechas cobraban el quinto. En el reparto y mojonamiento de las tierras comunales el primero en elegir eran los Vingolea, y por la fiesta de Corpus eran llevados a la iglesia bajo palio, en cuyo templo poseían un sitial reservado además de una capilla donde reposaban los restos mortales de sus antecesores, al ser en época reciente reedificada dicha iglesia desapareció la capilla de esta familia.

Escritura otorgada por Dª María Antonia da Bouza y su hijo primogénito, a D. Antonio Vingolea, para que pudiese realizar su ingreso en el ejercito.
“En la casa solar de Teyxueiras, parroquia de santa Marina de Ramil, a diez y ocho días del mes de mayo, año de mil ochocientos y nuebe, ante mi escribano y testigos parecieron presentes doña María Antonia da Bouza y castaño, viuda de Dn. Pedro Vingolea y Saavedra, madre tutora y curadora de sus hijos menores, y Dn. Antonio Saavedra y Vingolea, primogénito mayor de los veinte y cinco años, sin sugeucion a tutor no curador, dueño y señor de dicha casa y jurisdición del coto de Teixoeiras, en lo temporal y espiritual de la parroquia citada de Ramili; y dixeron que Dn. Manuel Saavedra y Vingolea, hijo segundo de la Dª Antonia y Dn. Pedro tiene deliberado seguir la carrera de las armas como distinguido, y para que tenga como tal, lo suficiente para sustenerse desde luego por tenor de la presente y en la forma que más haia lugar en decreto la expresada su madre y hermano Dn. Antonio le consinan diariamente y por el tiempo que permitan las leies ocho reales de vellón, cuia cantidad insensualmente protestan entregarle en el parrafo o destino en que se alle sin el menor deacuento ni omisión, ya que se realice la efectiba entrega obligan sus respectibas personas y vienes muebles y raices con la correspondiente sumisión de las justicias de su magestad, y su fuero que se lo hagan cumplir haber por firme a dicho decreto con costas como sentencia difinitiba pasada en juzgado, y renunciación de todas leies fuerons y decretos de su fabor con la general y sus etectos en forma, y particularmente la Dª María Antonia, asiímismo renuncia las que por su sexo le puedan sufragar, en cuio testimonio así dicen lo otrogan y firma el Dn. Antonio, no lo hace la sobredicha por expresar no saber a su ruego lo executan un testigo que lo son presenciales Dn. Ramón Barcia, Joset Valiño y Dn. Manuel María Luaces, vecinos de espresada parroquia. De todo lo qual como conocimiento de los otorgantes y testigos, yo escribano doy fee“.
A.H.P.L. Protocolo del escribano de Azúmara D. José Valiña (año 1809).
López Pombo, Luis
López Pombo, Luis


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