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Linajes en Castro de Rei (VII)

martes, 06 de noviembre de 2007
Pazo de la familia Perejón de Ron en Mondrid
Si hubiese que destacar alguna pequeña altiplanicie desde la que se contempla una incomparable panorámica habría que elegir este hermoso lugar donde un hacendado matrimonio mando levantar uno de los pazos más emblemáticos da chaira luguesa.
El edificio en planta de U cerrada al frente por muralla y fuerte portalón de sillares sobrecargado con una saliente cornisa y remates pétreos en forma de acróteras; datando la mayor parte de su estructura del siglo XVIII, aunque tiene otra zona anterior donde parece que hubo una torre de vigilancia como lo acreditan algunos lienzos de muros y saeteras todavía visibles en el actual edificio que fue mandado hacer por D. Tomás Pardo Ribadeneyra y su esposa doña Josefa Manuela Teijeiro.
Quien guste contemplar esta mansión desde el portalón de acceso al patio seguramente creerá que algún día fue alguna construcción monacal que consta de planta baja y piso alto, en la primera unas arcadas dan la sensación del que el patio o corral es un claustro delimitado por la obra en si y por la muralla que en un extremo tiene un airoso palomar de planta cuadrada, y en el otro la casa de la servidumbre actualmente habitada por unos caseros que lo mismo que hace centurias trabajan las tierras del señor, cuidan el establo y cuando llegaron a Mondrid pusieron capital propio en especie, es decir en ganados. A la planta alta se accede por una obstentosa escalinata realizada a base de labrados bloques de granito que nos da paso a la puerta de entra-da que esta zona cubierta a dos vertientes con espacio “corredor” con murete y columnas achaflanadas sobre las que descarga el peso la parte del tajeroz; desde esta amplia balconada unas sencillas puertas de castaño facilitan el acceso a las distintas dependen-cias, en que hubo un mobiliario acorde con el edificio y el poder económico de sus propietarios.

El escudo heráldico se alza majestuoso sobre el portalón realizado con labrados bloques de granito que da acceso a la planta superior del pazo, guardando su forma una indirecta relación con el existente en al pazo do Sangro en Lugo capital, es todo un vello alarde de arte y maestría de nuestros canteros que han sabido mezclar el barroquismo con la sobriedad del neoclasicismo. Se trata de un blasón cuartelado con seis campos, en esta forma: En la zona del jefe, un lobo pasante y una cruz de los Ribadeneyra. Al centro, una M de los Montenegro y un águila explaya de los Pardo. En el mantel, un pino en el que se apoyan cuatro lanzas, que serian de los Teijeiro de Lanzós y en el último, un brazo armado en lucha contra un dragón representativo de los Saavedra. Al timbre lleva corona condal saliente. Decorándose por amplia moldura que enmarcan lambrequines carnosos los que realzan aun si cabe más la ostentación que del mismo hicieron gala quienes mandaron hacerlo. Son bastantes los muebles y otros objetos de importancia que todavía existen en la señorial casa, alguno incluso puede llegar a tener valor de pieza museable, e incluso raras como lo es uno de los primeros tractores existentes en nuestra provincia y que por dejadez esta abandonado al lado de la casa, aunque tenemos entendido que los dueños han tenido más de una oportunidad de vender a buen precio esta “vieja joya” de máquina agrícola.

Datos genealógicos
Según documentación existente en el archivo de los señores Perejón de Ron, y corroborada esta por estudios realizados por varios genealógistas fue este solar donde procedían los Rois y Luaces, aunque la fundación de mayorazgo la realizó D. Juan Rubinos Pardo y Saavedra, que matrimonió con doña Elvira Alonso, quienes tuvieron por hijo legítimo a D. Juan Alonso Pardo Riobó y Saavedra, que hereda entre otros el patrimonio de Mondrid; casó D. Juan Alonso en 1547 con doña María Goya de Ribadeneyra, sucediéndoles sus hijos D. Juan Pardo Sancibrao y doña María Sanjurjo, recayendo la herencia en D. Juan que contrajo matrimonio con doña Dominga López de Losada, de quienes fue legitimo hijo el bachiller D. Juan Pardo Sancibrao, que estuvo casado con su prima doña María Pardo y Lamas, oriunda de la Torre de Taboy, de quienes desciende D. Francisco Antonio Pardo y Sancibrao, que contrajo matrimonio con doña Mariana de Parga y Baamonde, a quienes sucede frente al patrimonio D. José Bartolomé Pardo Sancibrao, que matrimonió con doña Prudencia Ribadeneyra y Saavedra, natural de la casa-torre de Balmonte, en este municipio; sigue el vínculo mediante su hijo mayor D. Tomás Pardo Ribadeneyra y Saavedra, que estuvo casado con doña Manuela Teijeiro y Rivera, de cuya unión pasó a ser propietario D. Tomás Pardo Sancibrao, que fue capitán del ejército, y matrimonio con doña Josefa Cortés y Gómez, de quienes fue legitimo hijo D. José María Pardo Cortes, que contrajo matrimonio con doña Teresa Valcárcel Gil, que era hija de D. Juan Valcárcel Ruiz Ponce de León y Neira, (antecesores de la familia Rey-Stolle Pedrosa de Coea), señor entre otras haciendas de la Casa de Lage (en puebla de san Julián), y Teresa Gil Santirso. El enorme poderío económico de estas familias queda bien patente en un documento firmado por D. José María del Prado y Ulloa, Marqués de Hombreiro, y D. José Bartolomé Saavedra y Pardo, señor de la Torre de Miraz, este legajo esta fechado en Lugo el día 6 de marzo de 1807 en el que se manifiesta a través de un compromiso de pago a doña Teresa Gil Santirso de una dote de 66.000 ducados en moneda de oro.
Con la unión matrimonial de D. José María Pardo Cortés y doña Teresa Valcárcel y Gil quedan vinculadas las casas de Mondrid y Lages. Sucedió al frente de la gran heredad el hijo del anterior matrimonio D. Joaquín Pardo y Valcárcel, que realizó la carrera de leyes siendo luego abogado de los tribunales y señor de la casa de Riocigueño en Barco de Valdeorras, casas de Lugo y Traslugo, cotos en Lourenzá, Villaodrid y tierras en Begonte y Trasparga. Matrimonio D. Joaquín Pardo con doña Aurelia Sanmartín y Pérez de Tormaleo, que había nacido en la señorial casa de Columbrianos, en Ponferrada, de quienes fueron hijas:
I. Dª Carmen, que estuvo casada con D. José de la Barrera y Montenegro.
II. Dª Teresa, que matrimonió con el licenciado D. Antonio de Ron y Flores-Valdes, rico hombre natural de la casa Grande de Val de la Paz, en Cangas de Tineo, Asturias.
III. Dª Concepción Pardo Sanmartiño, que se casó con D. Antonio Perejón y Ron, hijo que fue de D. Ramón Perejón Sanjurjo y Montenegro, de la señorial casa de Pesoz y Tineo, en Asturias, y doña María de las Nieves de Ron y Baylina, que era hija de los señores del Castillo y Fortaleza de Ron, en Cangas de Narcea, y del señorío de San Antolín de Ibias en el Principado de Asturias, así como ricos hombres de Pendón y Caldera.
La ilustre señora doña Concepción Pardo y su marido D. Antonio Perejón, pasaron a tener entre otras propiedades el pazo de Mondrid con sus posesiones.
De este matrimonio hubo dos hijos:
I. D. Ramón Perejón Pardo, que realizó la carrera de ingeniería industrial; que matrimonió con Dª Pilar Bermejo, no habiendo des-cendencia de este matrimonio, pasando su herencia a los demás poseedores vinculares de Mondrid.
II. Joaquín Perejón Pardo, estudioso hombre que realizó la carrera de leyes licenciándose en derecho, y desempeñando el cargo de delegado Provincial de Trabajo en Lugo durante bastantes años. Estuvo casado con su prima Aurelia de Ron y Pardo, de cuyo himeneo quedo una sola hija y heredera, que lo es Dª María Perejón de Ron, que ya no recoge el apellido Pardo, segundo de sus padres, y que tanto señoreó durante siglos por aquellas hermosas tierras de Mondrid.
Dona María Perejón es actualmente la poseedora del Pazo, vaquería y demás posesiones de Mondrid, también de la Casa Grande de Lages, el coto de Cacabelos y otras haciendas.
De los personajes más importantes de esta familia, y según un modesto trabajo realizado por Coira Sanjurjo, destacamos a don José Pardo Ribadeneyra, que nació en Mondrid el día 10 de septiembre de 1720, realizó estudios eclesiásticos siendo colegial Fonseca, profesor de la Universidad de Santiago y Canónigo de la Catedral de Ourense, ciudad en la que falleció. No menos destacable que el anterior fue D. Tomás Pardo Sancibrián, héroe de la guerra de la Independencia, y poderoso militar que dio su vida luchando por la Patria, en el año 1811.

Casa do Ancado, en Mondrid
Los Saavedra fueron señores de abolengas casas por estas tierras de Castro de Rei, baste echar una hojeada a los libros de la Real y Unica Contribución para hacernos una pequeña idea de sus posesiones a mediados del siglo XVIII. D. Juan Antonio Saavedra y Montenegro, era propietario de cuatro casas y treinta y una parcelas en la parroquia de san Andrés de Bendia; por las misma fechas D. Juan Díaz Saavedra, poseía tres viviendas y treinta y una fincas en la feligresía de san Estaban de Loentia; mientras que su primo D. Joaquín Saavedra y Miranda, era dueño de una importante casa con sus propiedades en la aldea de Bouzaboa.
En la parroquia de Ludrio tenía dos casas y treinta y dos parcelas D. Francisco Saavedra; mientras que ésta do Ancado era propiedad de D. Fernando Saavedra, que manifestó a los peritos de S.M., y del Común ser dueño de tres casas, una de planta baja en el lugar Novo, otra también de una sola planta en el lugar do Ancado y ésta que medía de frente dieciséis varas, además de tener hórreo. Colindado por la derecha e izquierda con fincas de la misma, que eran treinta y dos parcelas, y un molino harinero de una sola rueda en el sitio “da Folgueira”, en el margen del río Lea. A su vez era dueño de otras fincas en la feligresía de san Martín de Goberno.
Por circunstancias en las que no queremos entrar pasó esta casa de ser propiedad de Guadalupe Saavedra Rois a formar parte del patrimonio de Daniel Díaz Andión, quedando como legítima herencia a sus descendientes, quienes la disfrutan actualmente.
Es el edificio un amplio caserón del siglo XVIII, que fue edificado en el mismo solar donde había otro del siglo XVI, de planta cuadrangular, y consistentes paredes realizadas en buenos sillares y chacote. La techumbre a cuatro vertientes, de pizarra que descarga sobre un resistente tajeroz de madera. En la planta baja todavía conserva la vieja cocina de “lareira”, y un espacioso patio del que parten las escaleras de acceso al piso alto, que está dividido en dos salones, varias habitaciones y, cuarto de baño además otras estancias.
La capilla fue fundada en el año 1688 por D. Fernando Saavedra y Teijeiro, según un documento fundacional que se guarda en el Archivo Diocesano de Mondoñedo.
Consta de planta rectangular (6,86 x 5,05), muros de chacote, la techumbre de madera y pizarra a dos aguas, el pavimento de lajas de pizarra, y un sencillo campanil.
El retablo de estilo rococó mide ciento setenta centímetros de largo, fue tallado a finales del siglo XVIII y posteriormente repintado; en él unas rústicas imágenes dan la sensación de forzar las reducidas hornacinas para así disponer de mayor espacio. De las mismas destacan tres, san Fernando rey, escultura que mide (89 cm.); Nuestra Señora del Buen Suceso (27 cm.); y un santo Apóstol (54 cm.), que los dueños de la casa llaman san Juan de la Cruz; son estas tallas de finales del siglo XVIII.

Nota heráldica genealógica
Atienza define este apellido como gallego, de las cercanías de Lugo, descendiente, como los Sotomayor, según la tradición del Emperador ¿Calígula?. Se extendió por toda la Península y algunas ramas pasaron a Latinoamérica; probando repetidas veces su nobleza, en diversas épocas, en las Ordenes de Santiago, Calatrava y Alcántara, y en las de Carlos III 6 1782, 1794 y 1830), y San Juan de Jerusalén en (1577, 1588, 1606, y 1634); numerosas veces en la Real Chancillería de Valladolid, en la Real Audiencia de Oviedo (1754 y 1815) y en la Real Compañía de Guardias Marinas (1780). Don José Saavedra fue creado Marqués de Rivas en 1641 (elevado a Ducado en 1792 a favor de D. Juan Martín Pérez de Saavedra y Ramírez de Maríz, VI Marqués); D. Juan Arias de Saavedra y Alvarado, Marqués de Moscoso, en 1697; doña Candelaria Saavedra y Ramírez de Baquedano, Vizcondesa de Mamblas, en 1854, y don Ramiro, don Fausto y don Teobaldo de Saavedra y Cueto, Marqués de Villalobar, Conde de Urbasa y Marqués de Viana, respectivamente, en 1875, (2). En 4 de junio de 1974 se expidió carta de sucesión a favor del Marqués de Tramarón, siendo Marquesa viuda Dª María Jesús de Orozco y Massieu.

Entronque con los Cornide
Según recoge el erudito D. Carlos Martínez Barbeito, en “Nota Genealógica de D. José Cornide, Madrid, 1959".
Bernardo de Saavedra matrimonió con doña María Fernández de Cornide, que era hija de D. Pedro Fernández de Cornide y de Dª Constanza de Luaces.
Pedro de Saavedra contrajo matrimonio con doña Isabel Díaz das Penelas, hija de D. Alonso Díaz das Penelas, el viejo, que fue fundador del beneficio de san Esteban de Prevesos; y tuvieron por hijo a Pedro de Saavedra que matrimonió con Aldonza González de Pedrosa, de cuyo matrimonio fue hijo legitimo Pedro de Saavedra, que estuvo casado con María Quiroga Sarmiento, a quienes sucedió su hijo Bernardo de Saavedra, que contrajo matrimonio con Catalina de Rigueiro, de cuyo matrimonio fue hija María Bernarda de Saavedra, que estuvo casada con José Pardo Ribadeneyra, y tuvieron por legitimo hijo a Francisco Javier Pardo Ribadeneyra, que contrajo matrimonio con Josefa Miranda Fache, de cuyo enlace fue hijo José Benito Ribadeneyra, que matrimonió con Josefa Quiroga y Cornide, hija de Elena Cornide y de D. Fernando de Quiroga y Saavedra.

Los Saavedra de la Casa-Torre de Balmonte
Pedro de Saavedra, señor de la Casa y Torre de Balmonte, contrajo matrimonio con doña María Fernández de Cornide, teniendo por legitimo hijo a d. Pedro Saavedra y Fernández Cornide, que contrajo matrimonio con Inés Díaz das Penelas y Aguiar, ella natural de la casa de Ardíz en Coea, de cuyo enlace fue hijo Pedro de Saavedra y Aguiar que fundó en Lugo el 17 de enero de 1641 ante el escribano Juan Sanjurjo el Vínculo de la Torre y lugar de Balmonte. Casó D. Pedro con Aldonza González de Pedrosa y Miranda, que era natural de la casa de Abres, principado de Asturias, siendo hijo D. Pedro de Saavedra y Aguiar Pedrosa que contrajo matrimonio en primeras nupcias con doña María de Rois, dando lugar así a la línea de Santiago de Mondriz, en este ayuntamiento de Castro de Rei ,ella natural de la casa do Pacio, que es solar de los Rois y en segundas nupcias se casó D. Pedro con doña Clara de Navia, de la casa de los marqueses de Pardo y en terceras nupcias con doña María Sarmiento del Bierzo, del cuyo matrimonio fue hijo Dn Bernardo de Saavedra y Aguiar Sarmiento, que casó con Dª Catalina Freire de Andrade, natural de la casa de Quintela, de cuyo matrimonio fue hija Dª Bernarda de Saavedra y Rigueiro, quien heredó la casa torre de Balmonte, el patronato de Ansemar y el copatronato de Azúmara, Balmonte y Bazar, en castro de Rei. Contrajo matrimonio con D. José Pardo de Ribadeneyra y Miranda, señor de Xustás y casa de Fontelaxe; está última es actualmente propiedad de José Reigosa Rois y de su esposa Granada García López.
D. Francisco Javier Pardo de Ribadeneyra y Miranda, hijo de los anteriores , contrajo matrimonio con doña Josefa Quiroga y Cornide, (hija de Dª Elena Cornide y Saavedra y de D. Fernando Quiroga y Saavedra, de la casa de Cancelada).
Los derechos y representaciones de la casa de Cornide pasaron a D. Diego de Quiroga y Cornide, hermano de doña Elena, y a la muerte, sin dejar sucesión, doña María de las Ermitas Cornide, hija de D. José y los transmitió D. José a su sobrino, hijo de D. José Benito Pardo de Ribadeneyra y de doña Josefa Quiroga de Cornide, que fue D. Francisco Javier Pardo Balmonte y Quiroga, que incorporó a su apellido el nombre del dominio de los Balmonte y que heredó los vienes y derechos vinculares de los Cornide, como queda dicho. Fue señor de Santiago de Xustas, en Cospeito, dueño de las casas de Fontelaxe, Torre de Balmonte y Bazar, señor de Maríz, dueño de las casas de Bendia y Mondego, patrono de la capilla de san Miguel en la Colegiata de Sta. María del Campo de A Coruña, de san Amaro y Sta. Catalina de la iglesia de Bendia y de los beneficios de Maríz y Becín, compatrono de la escuela de niños del Instituto de Pedreira en la feligresía de Sta. Mariña de Bertoa y de la obra pía para dotar doncellas de ese mismo lugar; fue también señor de Sta. María de Cartegre, en el municipio lucense de Palas de Rei, de san Esteban Prevesos y San Salvador de Vilanxe, en Chantada; contrajo matrimonio con doña Carmen Valledor Sánchez de Ulloa , teniendo por hijo a D. José Benito Pardo Balmonte Valledor, que matrimonió con doña María Rodríguez, y tuvo por hijo a D. José Benito Pardo, que estuvo casado con doña Amparo Pardo Pallín, natural de la casa de Villar de Quintela de Guimarei (Lugo) y de la de Perbes (A Coruña) de la familia de los marqueses de san Juan de Carballo, de quienes fueron hijos:
I D. José Benito Pardo y Pardo; II D. Segundo Pardo y Pardo; III D. Juan Pardo y Pardo; IV Dª Amparo Pardo y Pardo; V Dª Josefa Pardo y Pardo. VI D. Javier Pardo. VII D. Manuel Pardo y Pardo.

Los Saavedra de la casa do Ancado, en Santiago de Mondriz
En el expediente de presentación del beneficio de la feligresía de san Esteban de Prevesos del año 1628, fueron beneficiarios de la misma los hijos de D. Alonso das Penelas, el nuevo, D. Rodrigo, D. Pedro y Dª Isabel Díaz das Penelas, estos a su vez nietos de Alonso Días das Penelas "el viejo", fundador de dicho beneficio.
Dª Isabel Díaz das Penelas estaba casada con D. Pedro de Saavedra, hijo de D. Pedro de Saavedra y doña María Fernández de Cornide. De este matrimonio fue hijo D. Pedro Saavedra y Aguiar, fundador del vínculo de la Casa Torre de Balmonte. Casó don Pedro con Dª Aldonza González de Pedrosa y Miranda, natural de la casa de Abres, en el Principado de Asturias; de quienes fue legítimo hijo D. Pedro de Saavedra Aguiar y Pedrosa, que casó tres veces. De su primera esposa Dª María de Rois, procedente de la casa de Mondriz, solar del linaje de los Rois, tuvo entre otros:
I D. Fernando de Saavedra y Teijeiro, quien posteriormente mandó construir la capilla de la casa del Ancado, bajo la advocación de Ntra. Sra. del Buen Suceso y de san Fernando. Suponemos que el citado D. Fernando fue el que mando edificar la antigua casa llamada del Ancado, nombre debido al accidente geográfico doña está situada.
D. Fernando Saavedra, estuvo casado, desconociéndose el nombre de su esposa, pero sabemos que tuvo por hijos a.
I D. Antonio Saavedra y Teijeiro, que siegue la línea, y a:
II D. Fernando Saavedra y Teijeiro, quien falleció en el año 1720.
D. Antonio Saavedra y Teijeiro, que fue procurador general de Hidalgos de la jurisdicción de Castro de Rey, según consta en el Padrón de CalleHita de 1702. Matrimonio con doña María Fernández de Vergara, quienes tuvieron por hijos entre otros a:
I D. Fernando Saavedra y Teijeiro, que sigue al frente del mayorazgo.
II D. Francisco Saavedra y Teijeiro, (o Luaces), quien era teniente del ejercito en Santiago de Compostela en 1736.
D. Fernando estuvo casado con Dª Josefa Manuela de Navia y Lamas, oriunda de Navia de Suarna. No habiendo sucesión en dicho matrimonio el don Fernando nombra como sucesor a su sobrino D. Francisco Saavedra y Luaces, hijo de D. Francisco Saavedra y Teijeiro y Dª Juan Freire, (de Andrade), procedente de la casa de Sta. Leocadia.
D. Francisco Saavedra y Luaces, fue quien reedificó la casa do Ancado, dotando la capellanía del Buen Suceso y de S. Fernando con numeroso patrimonio, entre el que destaca la llamada "Casa Nova” en la parroquia de Santiago de Mondrid. Don Francisco contrajo matrimonio con Dª María de Rois y Luaces, natural de la casa de Azúmara, teniendo por legítimos hijos a:
I D. Diego, presbítero.
II D. José.
III D. Fernando, quien sigue la línea vincular.
IV Dª María, que matrimonió con D. José de Cancio y Ron.
V Dª Manuela Saavedra y Luaces, que casó con D. José Alvarez Losada.
El antedicho don Fernando contrajo matrimonio con doña Juana de Noboa y Quiroga, de la casa de Abol, en la parroquia de san Juan do Campo (Lugo), que falleció en la feligresía de Santiago de Piugos, donde existe una casa que perteneció a los descendientes de la casa do Ancado, en el lugar de "Casa Novas", a dos kilómetros de la ciudad de Lugo, en la conventual de Sto. Domingo fue sepultado el cadáver de Dª Juana, que tuvo por hijos legítimos:
I D. Francisco
II Dª Manuela Saavedra y Noboa.
El referido don Francisco heredó el vínculo familiar de la casa do Ancado. Contrajo matrimonio con Dª Manuela Lamas y Pardo, habiendo de este matrimonio dos hijos:
I Dª María, que casó con D. Manuel Sanjurjo, procedente de la casa de “San Xurxo “de Mondriz.
II D. Diego Saavedra y Lamas, que heredó el mayorazgo do Ancado, matrimonio con Dª Antonia Castro Sánchez, teniendo por hijos a:
I D. Isidoro, que casó con doña Dolores Llamas, natural de la casa de A Pumarega en el término municipal de Castroverde.
II Dª Visitación, quien tuvo por esposo a D. Policarpo Tella, de la Casa de Tella en Aday, (Corgo).
III D. Jesús, quien sigue la línea.
IV D. Constantino Saavedra y Castro, dueño de la casa de Couto de A.
V Dª Estrella, que matrimonió con D. José Lourido y Veiga, vecinos de la feligresía de Xudan.
VI Dª Francisca Saavedra y Castro, contrajo matrimonio con D. Antonio Cándido Otero y Villamarín, natural de la casa de Cellán de Calvos en Castroverde.
El mencionado D. Jesús Saavedra y Castro, heredó la casa do Ancado de Mondriz y la otra principal de los Saavedra en la villa de Castro de Rey, situada en el "Fondal de la plaza principal de la dicha villa". Casó D. Jesús con Dª Francisca de Rois y Bernal, teniendo por hijos a:
I Dª María, que matrimonió con D. Manuel Rodríguez Pérez.
II D. Juan, que siguió al frente de la casa.
III Dª Amanda que casó con D. Jaime Quiroga y Valcárcel.
IV D. Javier, casado con Dª Manuela Alonso.
V D. Guadalupe Saavedra y Rois.
Don Juan Saavedra y Rois, fue el último beneficiario del curato de san Esteban de Prevesos y por lo tanto en él finalizan los derechos presentativos ante el Obispado de Mondoñedo, derogados tras el Concilio Vaticano II. Don Juan Falleció en la ciudad de Lugo en 1973. Estuvo casado con D. Adelaida Pérez Folgueira, siendo legítimos hijos:
Gonzalo, María Cristina, Javier, María Luisa, Juan José y José Luis Saavedra Pérez.
Los señores de la casa do Ancado tenían reservado, bajo el preceptivo pago del privilegio un sitial preferente en el templo parroquial de Santiago de Mondriz .
Las armas más comunes de los Saavedra son: En campo de plata, tres fajas ajedrezadas de y oro, en cuatro órdenes, carga-da cada una de otra faja de oro; bordura de gules, con ocho aspas de oro.
Otro de los escudos del mismo linaje está representado por una ciudad sumergida en ondas de plata y azur. Tiene en jefe, una sierpe manchada de oro, de sinople y gules, mas un brazo armado, con una maza. Este blasón hace referencia a la leyenda de Alaco de Verial, quien había dado muerte a una gran serpiente, cerca de la ciudad de Veria, anegada por las aguas de laguna de Valverde, en santa Cristina, ayuntamiento de Cospeito.
Pero también las primitivas armas de los Saavedra aparecen acoladas por una águila explayada y coronada, con banda que lleva por lema “PADECER POR VIVIR".
Algunos nobiliarios al referirse a este linaje recogen los siguientes versos: “SAAVEDRA ES TRES FAXAS ESCACADAS/ DE ROXO Y AMARILLO EN CAMPO BLANCO, / DONDE SIEMPRE PERSONAS SEÑALADAS/ TUVO ESTE LINAJE NOBLE Y FRANCO./ FUERON DESTES PRIMEROS LAS MORADAS/ LAS CUEVAS DE GALICIA Y DE LIBANCO/ DONDE SALÍAN MATAR LAS BRAVAS GENTES/ GAMOS, LOBOS, OSOS Y SERPlENTES".

Casa blasonada de Sanxurxo, en Mondrid
La feligresía de Santiago de Mondriz, desde principios de la Edad de la Moderna, fue solar de linajudas familias, que sobre las fértiles vegas y verdes páramos levantaron sus mansiones, como lo es el pazo de Perejón, la antigua casa de Ancado, o esta de Sanxurxo, vinculada con los Vázquez Rodríguez, los López Fernández, y los Saavedra, según hemos podido comprobar en unos cuantos árboles genealógicos que en el archivo de la misma se conservan.
Los hermanos D. José María y D. Manuel Díaz Sanjurjo Rodríguez y Saavedra fueron los últimos dueños vinculares de la misma, quienes la dejaron a finales de los años sesenta (1968) a la familia Villamarín Díaz quienes son actualmente sus propietarios.
Según los datos recogidos en el archivo documental de la casa, se deduce que fue edificada en la segunda mitad del siglo XVIII, aunque ella hubo posteriores obras, que en nada alteraron la estructura exterior. Haciendo uso de las mismas fuentes, sabemos que en esta la misma casa nació 1853 Dª Trinidad Teresa Isidora, que era hija D. Manuel Sanjurjo y Dª María Saavedra Lomas-Pardo.
El edificio de amplias proporciones, presenta una planta cuadrangular de unos trescientos metros cuadrados, cuyos muros fueron realizados con piedra de la zona y las marcaciones de puertas, ventanales y tragaluces lo son de buenos bloques de granito, sillares que también refuerzan los esquinales del edificio. La cubierta realizada con pizarra del país a cuatro vertientes, descarga su peso sobre el tajeroz que se apoya en los lienzos principales, haciéndolo también en buena medida en los muros interiores o “medianiles". Consta de planta baja, en tiempos destinada a cuadras y vivienda de la servidumbre, en cuya planta todavía se conserva a modo de recuerdo la cocina de “lareira", realizada toda ella en labrada cantería, y con piso a dos niveles distintos; la campana de la chimenea, fue realizada con “relos” entrelazados y barro; al exterior sale la amplia chimenea, dando a la misma cocina da la “boca” del horno de cocer el pan.
De esta planta baja, arrancan las cuatro paredes maestras de la obra, es decir los muros exteriores, cuyo espesor por término medio supera los 85 centímetros. El piso de la antedicha planta tiene cuatro alturas diferentes para así poder salvar las irre-gularidades del terreno sobre el que fue edificada.
El piso superior o planta alta, estaba dedicada exclusivamente a vivienda de los señores, que está formada por un espacioso pasillo al cual daba acceso la amplia cocina, cuyo piso fue realizado con grandes piedras de pizarra que descansan sobre las resistentes vigas de castaño; salón comedor, dormitorios y servicio. Es de señalar que también aquí el suelo presenta más de un nivel; como que en la misma aún quedan diversas alacenas y armarios empotrados, construidos en los huecos realizados para tales efectos en las paredes.
La planta tercera, es en realidad lo que en las casas rurales se conoce con el nombre de "fayado” o desván, donde en está se puede observar la antigüedad del modelo de apoyos utilizados para soportar el gran peso que sobre los mismos descarga la cubierta, la cual fue renovada hace poco tiempo, conservándose la mayor parte del armazón primitivo.
El escudo fue colocado en la fachada principal dándole mayor abolengo, y un aire más señorial. Procede está piedra armera de la casa “do Lousido” en la inmediata feligresía de Sta. María de Fraialde, término municipal de Pol; donde la familia vincular tuvo otra vivienda y propiedades. Es este un blasón tallado en un bloque de granito; cuyo estilo y decoración pertenece al barroco. Timbrado por una airosa corona bolada, y campo de escudo cuarte-lado en cruz, que tiene por armas: en primer cuartel dados (el primer y el cuarto representan a los Somoza). Segundo cuartel, tejo y lanzas de los Teijeiro. Tercer cuartel "M” coronada de los Montenegro-Sanjurjo. Cuarto cuartel brazo armado con maza de los Somoza.
Decorado exteriormente por dos sierpes que juntan sus cabe-zas bajo la corona, y extienden sus colas en forma de soga que recorre toda la cimera del blasón. Adornado por airosas bolutas y cordón.

Otras edificaciones adyacentes
Una de ellas es la llamada “Casa do Forno", que como su nombre indica es una pequeña construcción con sendos hornos de diferente tamaño; uno para el pan de trigo y otro para cocer el pan de centeno y maíz. Dicho local, fue en tiempos cocina, y se puede apreciar una piedra de cantería que servía de “lareira”, situada entre la “boca” de los dos hornos, así como la pila--lavadero, hecha de un sólo bloque de piedra, y situada en el hueco de una de las ventanas.
A escasa distancia de la vivienda, está el pozo, que fue ex-cavado en buena medida en terreno de roca barrosa. Al exterior presenta una planta cuadrada, y cubierta de pizarra a sendas vertientes. Tiene a la altura de la planta baja una puerta, y hueco a modo de hornacina, comunicada al exterior atreves de un canal a una pila, formada de un sólo bloque. Este mismo pozo tiene una segunda planta, cuyo nivel coincide con el de la cocina de la casa, y así mediante un sistema de canal o semejante era posible suministrar agua a dicha cocina.
Otras construcciones de menor importancia fueron realizadas para guardar los aperos de labranza y los forrajes. Además por el lado oeste un recio muro a modo de muralla protege la vivienda, a la cual se accede mediante portalón cubierto a dos vertientes.
Conserva la casa algunos muebles y objetos de época, entre ellos un armario-oratorio tallado en madera de castaño; de interesante cajonería, que tiene sobre la mesa el correspondiente espacio para la arra, y el mismo destacan un crucifijo de marfil del siglo XVIII; imagen de Nuestra Sra. del Carmen, talla de san Simón Stock, del siglo XIX; dos cruces-relicario con apliques de nácar de mediados del siglo XIX, además de otras piezas de menor importancia, las cuales son del pasado siglo igual que el mueble (1).
Queda esta casa un nutrido archivo documental que todavía permanece sin ser estudiando y clasificado en debidas condiciones; además los dueños de ella poseen otra vivienda a escasa distancia que se llama “a Casa dos Diñeiros", que fue construida a mediados del siglo XVIII; de planta rectangular, muros hechos a base de lajas y silleres, de amplia solana con techumbre apoyada sobre sendas pilares pétreos. El resto de la cubierta de pizarra sobre armazón de madera, que descarga en las paredes maestras y medianeras.
Es esta vivienda una peculiaridad de pequeño pazo, con pocas dependencias interiores, pero muy amplias, destacando “a cociña de lareira", en la parte alta, el salón-comedor. Y en la baja las cuadras-caballerizas.
El molino o “aceña", es otra construcción de importancia de esta casa; de planta rectangular, y amplias dimensiones, cubierto a sendas vertientes; fue construido hacia mediados del siglo XVIII, en un hermoso paraje, donde la abundante vegetación parece querer invadirlo todo. Es una de las "aceñas “más grandes y más completas de todo el término municipal, que tiene una habitación para “o muiñeiro", que hasta hace pocos años fue utilizada como tal. El resto de la dependencia de amplia bóveda de cañón realizada con lajas "chapa cuña", y recubiertas por argamasa. Al ser un molino de sendas ruedas posee una amplia presa de unos doscientos metros que termina en estanque, donde los cubos conducen el agua al "canetón", siendo aquí retenida por el "pechadoiro", cuando no había molienda.
Al tratarse de una "aceña” semi-industrial tenía varias "moas”y “pes” de distintos tamaños; destinadas las grandes para multurar grano panificable, y las “moas” pequeñas se usaban para triturar grano destinado a pienso.
Hasta los años 60 (1960), funcionaba en esta aceña una mini central eléctrica que suministraba energía a la casa y a otra vivienda de la vecindad.
Quizás más de una vez “o muiñeiro” que lo atendía taraleó estas coplas populares.
“O muiño de meu pai/ eu ben lle seí o tempero;/ cando está alto, baixalo, cando está baixo, erguelo."
“Meu meniño, durme, durme, / que teñó que ir ó muiño, / teño que ir pola fariña, / pra ague-lo panciño”.
“Unha noite no muiño/ unha noite no é nada/ unha semaniña enteira /esa si que é muiñada".

Notas heráldico genealógicas
Los Montenegro y Ulloa

"D. Alonso Sanjurjo y Montenegro, natural de lugar de Felpás en la feligresía de Sta. Mariña de Outeiro de Rei, contrajo matrimonio con Dª Inés Montenegro, que era vecina de la ciudad de Lugo; de quienes fue legitimo hijo, D. Juan de Sanjurjo y Montenegro, que matrimonió con Dª María Feliciana de Ulloa, hija esta de D. Arias de Zedrón y de Dª Isabel de Prado, ambos vecinos y naturales de la ciudad de Lugo. De este matrimonio fue hijo D. Miguel de Montenegro y Ulloa, que nació en Lugo, y su firma aparece en un documento de genealogía de su familia del año 1688, para así poder aspirar a ciertos beneficios de la Catedral de Santiago".

Vinculación de los Sanjurjo Montenegro
“D. Fernan Sanjurjo de Montenegro, funda el día 16 de octubre de 1585, una mejora vincular de tercio y quinto, a favor de su hijo mayor, actuando como escribano Juan Sanjurjo.
D. Pedro Fernández Sanjurjo y Montenegro. Comprendía la mejora, entre otros muchos bienes, el lugar “do Pazo Vello", en san Pedro “das Seixas", con la torre, de castro y casa solar de los Montenegro, en el ayuntamiento de Cospeito, partido de Vilalba; además del coto de “Cochín", con su jurisdicción civil y criminal.
Dispuso el fundador, que los que sucediesen en el vínculo a Pedro Fernández se nombrasen de Montenegro y Andrade, trayendo y poniendo las Armas correspondientes a tales apellidos".

Otra rama de los Sanjurjo Montenegro
“D. Fernando Sanjurjo de Montenegro y Santoyra, fue señor de una casa en la villa de Terán. Nació y fue vecino de Castropol; y entre otros cargos fue caballero de Santiago. Contrajo matrimonio con Dª María de Villar y Valdepares, ella natural del concejo de Franco, en el principado de Asturias.
Quienes tuvieron por hijo a D. Pedro Sanjurjo de Montenegro y Santoyra, nacido en la villa de Castropol; quien matrimonio con Dª Francisca Jacinta Sarmiento Sotomayor, esta natural de la casa de la Mezquita. Era hija de D. Baltasar Sarmiento y Pementel, y de doña Teresa de Sotomayor; legitima hermana de D. Fernando Yáñez de Sotomayor, que entre otros títulos y posesiones tenía el de conde de Crecente.
Hijo de los anteriores fue D. Fernando de Montenegro, que nació en la villa de Castropol; fue paje de S. M. y caballero de Calatrava, cuyo expediente de ingreso fue aprobado en 14 de octubre de 1661", (2).
En el archivo de la casa de Sanxurxo, contiene importantes documentos relacionados con, foros, rentas, testamentarias y unos cuantos árboles genealógicos que nos aportan interesantes datos acerca de genealogía familiar.

Vínculo con los Vázquez y Rodríguez
Da comienzo dicho vínculo habido entre D. Domingo Vázquez con Dª María Rodríguez, quienes tuvieron por hijos a:
I. D. Alonso, que matrimonió con Dª Catalina Quiroga Savelle.
II. D. Julián Vázquez Rodríguez, que realizó estudios eclesiásticos.
III. D. Antonio Vázquez Rodríguez.
IV. D. Miguel Vázquez Rodríguez.
Sucedió en el vínculo familiar D. Alonso, que tuvo por esposa a Dª Catalina, de quienes fueron hijos:
I D. Manuel Vázquez Quiroga, el cual realizó estudios eclesiásticos, siendo presbítero.
II. Dª María Antonia Vázquez Quiroga, quien sucedió en el vínculo. Contrajo matrimonio con D. Angel Rodríguez, habiendo dos hijos:
I. D. José Rodríguez Vázquez.
II. D. Diego Rodríguez Vázquez.
Sucede en la familia D. José, que contrae matrimonio con Dª Rosa Soengas; teniendo por hijos a:
I. D. Pedro Rodríguez Soengas.
II. Dª Manuela Rodríguez, que estuvo casada con D. José López, del lugar de Arxelude.
III. D. Francisco Rodríguez Soengas.
IV. D. Juan Rodríguez Soengas.
Sucedió en el vínculo Pedro Rodríguez Soengas, que estuvo casado en primer matrimonio con doña Josefa López Fernández Goyanes y Rivera, (ver el siguiente vínculo). Y en segundo esponsorio con Dª Antonina Gómez de quienes fueron hijos:
I. D. Juan Rodríguez Gómez.
II. D. Manuel Rodríguez Gómez, que fue presbítero.
III. D. Ramón Rodríguez Gómez.
IV. D. Francisco Rodríguez Gómez, que también fue presbítero.
Sucede en el vínculo D. Ramón Rodríguez Gómez, que contrajo primeras nupcias con Dª María Fernández; de quienes fueron hijos:
I. D. Vicente Rodríguez Fernández.
II. D. Manuel Rodríguez Fernández.
III. Dª Carmen Rodríguez Fernández Caloto.
IV. D. Pedro Rodríguez Fernández.
En segundo matrimonio estuvo casado con Dª Carmen Herbón, de quienes, según parece, fueron hijos.
I. D. Vicente Rodríguez Herbón.
II. Dª Carlota Rodríguez Herbón.
III. D. Juan Rodríguez Herbón.
Hijo de D. Ramón Rodríguez Gómez, y de Dª María Fernández, fue D. Vicente Rodríguez Fernández, que estuvo casado con Dª Vicenta Goyanes; de quienes fueron hijos:
I. D. Manuel Rodríguez Goyanes.
II. Dª Manuela Rodríguez Goyanes, casada con el señor de la casa de Piñeiro de Toldaos.

Vínculo familiar con los López y Fernández
Da comienzo dicha vinculación con el matrimonio habido entre D. Domingo López, con Dª Catalina Fernández. Que tuvieron por legítimos hijos a:
I. D. Julio López Fernández.
II. Dª Juana López Fernández, que matrimonió en primeras nupcias con D. Pedro López, y en segundo matrimonio con D. Domingo Fernández; quedando del primer matrimonio dos hijos que se llamaban:
I. Dª María López, que contrajo matrimonio con D. Juan López, en Laseiro.
II. D. Álvaro López, que estuvo casado con doña Antonia López.
No hay constancia de sucesión en el matrimonio habido entre la mencionada doña Juana López con D. Domingo Fernández. D. Álvaro López y su esposa doña Antonia López, tuvieron por hijos a:
I. Dª María Antonia López López, que estuvo casada con D. Juan Sanjurjo Requeijo.
II. D. Juan López López, estuvo casado con Dª María Bernarda Fernández Goyanes, de quienes fueron hijos:
I. D. Pedro Fernández do Rego y Goyanes, que matrimonió con doña María Goyanes Rivera.
II. D. Rafael Antonio López Fernández do Rego y Goyanes.
Pedro Rodríguez estuvo casado en primer matrimonio con Dª Josefa López Fernández Goyanes y Rivera, fue legitimo hijo don Francisco Rodríguez, que estuvo casado Dª Manuela de Balboa, quedando de este matrimonio al menos cinco hijos:
I. Dª. Antonia Rodríguez Balboa, que contrajo matrimonio con D. Manuel López Blanco.
II. D. Pedro Rodríguez Balboa, estuvo casado con Dª Ramona Valcarce.
III. D. Vicente Rodríguez Balboa.
IV. Dª. Sabina Rodríguez Balboa, que contrajo matrimonio con D. Vicente Fernández.
V. Dª Manuel Rodríguez Balboa.
Sucede en el vínculo familiar el primer varón, que era el segundo hijo, es decir D. Pedro Rodríguez Balboa, que estuvo
casado con Dª Ramona Valcarce, de cuyo matrimonio hubo tres hijos:
I. Dª Petra Rodríguez Valcarce y Balboa, quien matrimonio con D. Manuel Nuñez.
II. Dª María Rodríguez Valcarce y Balboa, que contrajo matrimonio con D. Vicente Díaz.
III. D. Francisco Rodríguez Valcarce y Balboa.
Del matrimonio habido entre Dª María Rodríguez Valcarce y Balboa, con D. Vicente Díaz, hubo al menos, diez hijos:
I. Dª Estrella, que matrimonió con D. Jesús Belón.
II. D. Bautista, que falleció soltero.
III. D. Dositeo, que también falleció soltero.
IV. Gonzalo Díaz, que estuvo casado con Dª Josefa Rodríguez.
V. D. Jesús, que matrimonió con doña María González Rodríguez.
VI. D Filomena.
VII. D. Ginés, quien estuvo casado en primeras nupcias con Dª Carolina Carballo, y en segundo matrimonio con Dª Esperanza Carballo.
VIII. Dª Aurora.
IX. D. Serafín.
X. D. Vicente Díaz Rodríguez y Valcarce, que matrimonió con doña Trinidad Sanjurjo Saavedra, de cuyo enlace hubo cinco hijos:
I. Dª María Díaz Sanjurjo Valcarce y Saavedra, que fue monja, y aficionada a la pintura, habiendo en la casa de Mondriz algunos cuadros pintados por ella en el año 1903.
II. Dª Trinidad Díaz Sanjurjo Valcarce y Saavedra, también monja, y pintora, conservándose en la casa algunas obras suyas.
III. D. Manuel Díaz Sanjurjo Valcarce y Saavedra.
IV. Dª Angela Díaz Sanjurjo Valcarce y Saavedra, que falleció a corta edad.
V. D. José María Díaz Sanjurjo Valcarce y Saavedra, fue licen-ciado en derecho, teniendo despacho en la casa vincular de la familia, que aún se conserva en la calle Rúa Nova.
Estos cinco hermanos fueron los últimos dueños vinculares de la casa de Sanxurxo, y demás posesiones.

Otros breves apuntes genealógicos de la familia
Don Domingo Carballés, contrajo matrimonio con Dª Francisca López y Carballo.
Falleció el día 4 de febrero de 1772, en la casa de Lousido, feligresía de Sta. María de Frayalde, municipio de Pol. Hermano del anterior fue D. Baltasar Carballés, que falleció en la misma casa, el día 13 de junio de 1788.
A don Domingo sucedió su hijo, D.José Carballés, que estuvo casado con DªIsabel Fernández. Sucediéndoles su hija DªMaría Fernández, que contrajo matrimonio en la parroquial de Frayalde con D. José Sanjurjo, el día 20 de marzo de 1780, (3).

NOTAS
(1) Nicanor Rielo Carballo. "Inventario Artístico de Lugo y su Provincia", tomo IV, página 207.
(2) Padre Crespo. "Blasones y Linajes de Galicia", tomo III, pág. 321 y suc.
(3) Archivo Privado de la casa de Sanxurxo de Mondriz, y notas manuscritas facilitadas por la familia Villamarín Díaz, a quién agradecemos toda cuanta colaboración ha prestado para realizar el estudio de esta casa.
López Pombo, Luis
López Pombo, Luis


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