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El Caudal Fest, un acierto de Lara Méndez

lunes, 24 de septiembre de 2018
Es muy difícil hablar de algo que no has vivido, y más si se enmarca en un tema del que realmente no sabes gran cosa, así que no es sencillo para mí dar una opinión sobre el Caudal Fest pero aún así me voy a lanzar a la piscina.

Con esa introducción es probable que muchos piensen “¿Y entonces, para qué te metes a hablar de eso?”, pero igual que cuando hay un terremoto en el mar los efectos se hacen notar en las costas (normalmente de forma no excesivamente benigna), el festival ha tenido importantes repercusiones en Lugo, tanto económicas como de otros muchos tipos.

Que es un tema importante para la ciudad se demuestra en algo tan simple como que no se habla de otra cosa en estos días, y tanto quienes lo alaban como los detractores han vivido pendientes del festival antes, durante y después de su celebración. En lo que a mí se refiere, qué quieren que les diga, como estas cosas me gustan más bien poco aproveché el buen tiempo para ir a la magnífica costa de Lugo a despedirme de la playa hasta el próximo año, que me parece que no vamos a poder ir mucho más.

Entrando en materia, la cuestión es engañosamente compleja así que vamos por partes, y empiezo por la que considero más criticable:

Hubo 217.000 euros de subvención municipal a las empresas organizadoras, que además de eso ingresaron los 35 euros de las 10.000 entradas que se vendieron para el sábado, los 19 euros del espacio de acampada junto al río y los que imagino generosos beneficios de los puestos de comida del recinto. Una pasta.

Obviamente los organizadores han venido a hacer negocio, que para eso son empresas, y francamente no me parece mal. Han apostado por montar esto en Lugo y no me resulta tan difícil de entender que el Ayuntamiento apoye eso porque es cultura. Sí, lo es... Siempre me sorprende que alguna gente solo considere “cultura” la que no es comercial, como si Lo que el viento se llevó no fuera arte, o Picasso tuviera menos mérito por haber vendido (y muy bien) sus cuadros en vida. Mozart componía a demanda, y Miguel Ángel realizó el Moisés o los frescos de la Capilla Sixtina por encargo, y no por ello son menos Historia del Arte con mayúsculas.

En este asunto me chirría un poco (bastante de hecho) el tema de la fórmula elegida para pagarles desde el Ayuntamiento… ¿una subvención? Es extraño. Sería más lógico pagar una factura por unos servicios, y de hecho no estoy muy seguro de si lo de la subvención no dará problemas porque entre otras cosas se ahorran el IVA y Hacienda supongo que tendrá algo que decir sobre el asunto. También entiendo que en el caso de que se considere un servicio contratado habría que hacer un concurso público, que por supuesto no se ha llevado a cabo.

El apoyo municipal se ha notado también en otras cuestiones, como el poner autobuses cada 15 minutos o incluso cada 7 (fíjense, ahí sí hay frecuencias y no al HULA o a otros lugares de interés, ¡qué cosas!), o la disponibilidad del terreno. ¿Habrán pagado tasas por ocupación de vía pública? Porque tanto el recinto como la zona de acampada tienen rendimiento económico así que me imagino que les tendrían que cobrar por el uso de esa superficie, como a todo hijo de vecino.

En cuanto a la organización, fue impecable. He hablado con varias personas que han asistido al evento y que son habituales de este tipo de festivales. Vamos, lo que no se pierden una y estuvieron en el Resurrection de Viveiro o en el Marisquiño de Vigo (por suerte sin problemas). Me han hablado maravillas del Caudal Fest, que les dejó gratamente sorprendidos porque no se esperaban tanta calidad y tan buena coordinación entre todos.

La limpieza, extraordinaria (los baños estaban como para comer allí), el comportamiento del público correctísimo, los puestos de comida buenos (no excelentes, porque hubo de todo), el tema del transporte al centro maravilloso, y de hecho se notó que hubo muchísima gente de fuera por el casco histórico este fin de semana, muchos de ellos con la pulserita del Caudal Fest.

Me preocupa el tema medioambiental. Si les digo la verdad esa explanada siempre me ha parecido algo sosa, y si bien para esto es perfecta (salvo por el tema de la acampada, que creo que han tenido más humedad de la esperada) no estaría de más una arboleda que convirtiera esa zona en un lugar agradable en el que disfrutar del río, incluso, por qué no, de una playa fluvial que se nos niega desde hace años. Llama la atención este montaje en una zona en que a un particular le fusilarían sumariamente si mueve una piedra, pero confío en que hayan pedido los correspondientes informes y autorizaciones a la Confederación Hidrográfica y esas administraciones, tan diligentes a la hora de sancionar a los ciudadanos que tienen la osadía de mover una piedra a diez kilómetros de un regato.

En el apartado de “cosas varias” podemos meter como negativo el tema de la coincidencia con el Festiblas. Curiosamente creo que ha hecho publicidad a ambas citas, ya que aunque hay muchos incondicionales del Festiblas, el gran público lo conocía a medias, y ahora le suena a todo bicho viviente… de lo perdido saca lo que puedas. Espero que hayan tenido gente, porque estoy seguro de que hay público para todo y los que van a un festival tirando a indie creo que no irían al otro, aunque ahí reconozco mi ignorancia porque no soy de ese mundillo. ¿Qué quieren que les diga? Para mí Vetusta Morla es la tortuga de La Historia Interminable, y es curioso que ese grupo, ahora muy exitoso, estuvo tocando en el Clavi cuando no los conocía ni el gato. Las vueltas que da la vida.

Lo que tengo claro es que las más de 10.000 entradas vendidas para el Caudal Fest algo quieren decir, nos pongamos como nos pongamos, y aunque es cierto que Findus no hace mejores croquetas que mi madre aunque haga muchas más, tampoco podemos despreciar al público que respalda los festivales multitudinarios. De hecho algunos grupos que estuvieron en el Caudal Fest (además del ya mencionado Vetusta Morla) habían venido a la ciudad con un éxito más bien escaso y en cambio ahora llenaron. ¿Será que la promoción y la percepción del público es otra? ¿O quizá que la fórmula empleada no es la más adecuada? Eso da para un debate serio que más pronto que tarde habrá que afrontar.

En resumen, aunque pueda parecer que pongo más cosas negativas que positivas, creo que el Caudal Fest ha sido un gran éxito de Lara Méndez. Y digo de Lara porque es una apuesta personal suya, e incluso se ha tramitado todo al margen de la concejalía de Cultura, cosa significativa donde las haya. De hecho me da la impresión de que había quien quería que esto saliera mal para demostrar algo, pero afortunadamente no ha pasado.

En mi opinión la alcaldesa ha acertado de lleno, y ha traído a Lugo algo que nos hacía muchísima falta, una cita festivalera que ponga a nuestra ciudad en el mapa de este tipo de eventos. De hecho está entre los 10 festivales más concurridos de Galicia del año, y para ser la primera edición es un éxito tremendo. No seré yo sospechoso de darle incienso a este gobierno (aunque llevo unos días hablando bastante bien de ellos…), pero cuando hacen algo bien hay que reconocerlo también.

Era escéptico, para qué les voy a engañar. El tema del dinero me pareció tremendo inicialmente, pero viendo lo que se gastan por el mundo adelante en cosas similares no es disparatado. Por ejemplo el Resurrection Fest consiguió 180.000 euros de Diputación y Xunta, y eso que vende más de 80.000 entradas, así que quizá para que el de Lugo empiece a andar hay que echar una mano y luego ya iremos viendo.

Termino ya. Felicidades al Ayuntamiento por esta iniciativa. Hay que pulir algunas cosillas, pero creo que globalmente ha sido una gran cosa para Lugo.
Latorre Real, Luís
Latorre Real, Luís


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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