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5 objetos que deben enviarte si te mudas a Ciudad de México

jueves, 05 de abril de 2018
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2016 más de 123.000 españoles residían en México; la gran mayoría en su capital. Entre ellos se contaban estudiantes, trabajadores y, cómo no, ciudadanos con doble nacionalidad. Asimismo, a esta cifra habría que sumar la de los viajeros provenientes de nuestro país: unos 260.500 en 2017, tal y como afirmaba recientemente el Consejo de Promoción Turística de México. Con todo, si el lector planea una mudanza o estancia larga en el DF, probablemente hay algunos objetos que le serán de gran ayuda. A continuación, recuperamos cinco de ellos.

En primer lugar, el clima es una de las virtudes del país: suave durante la mayor parte del año y muy frío, tan solo, en los meses invernales. En este sentido, quien planee visitar México entre diciembre y febrero debe ser consciente de que necesitará ropa de abrigo. Así, contra las limitaciones de equipaje que suelen imponer las aerolíneas, hallamos una solución: las empresas de transporte. A través de estas, familiares y amigos pueden mandarnos nuestro chubasquero o plumífero favorito.

Por otro lado, sería una pena marcharnos del DF sin conocer su casco histórico: desde la zona del Zócalo, escenario habitual de festejos y conciertos, hasta edificios representativos como el Teatro Metropolitan, el Museo Nacional de Arte o el Palacio de Bellas Artes. Del mismo modo, lamentaríamos no compartir nuestra experiencia en la ciudad con nuestros seres queridos. Con este objetivo, ¿qué mejor que disponer de una Réflex con la que tomar fotografías? Una compañera indispensable, no solo para recorrer el entorno urbano, sino también para dejar testimonio de excursiones a enclaves cercanos, como las pirámides de Teotihuacán. De esta manera, si hemos olvidado nuestra Réflex en España, siempre podemos pedir que nos envíen un paquete a México a través de Packlink. Se trata de un comparador online de servicios de mensajería que permite encontrar el producto que más se adapta a nuestras necesidades.

Regresando a aquellos artículos de utilidad, debemos recordar llevar encima la documentación personal: el pasaporte, el certificado de solvencia económica y la FMM (Forma Migratoria Múltiple), una acreditación requerida a aquellos extranjeros con condición de turistas y que, por lo tanto, no se quedarán más de 180 días en el país. Si necesitáramos un documento que hemos dejado en casa, es conveniente pedir a un conocido que nos lo haga llegar a través de soluciones de transporte urgente como las ofrecidas por Packlink.

En cuarto lugar, ¿qué mejor manera de enriquecer nuestra experiencia que leer algún libro inspirado en el DF? Es el caso de Aura, del escritor mexicano Carlos Fuentes, una de las novelas más importantes de la narrativa del siglo XX. También de Tristessa, obra de un mítico integrante de la Generación Beat: Jack Kerouac. Más actual, aunque ambientada en el estado de Coahuila, es la famosa novela Como agua para chocolate, de Laura Esquivel. Cualquiera de estos libros supondrá todo un detalle, empaquetado junto a la ropa, cámara y documentos que nos remita nuestra familia.

Por último, es recomendable que el nuevo habitante se acostumbre a usar la bicicleta, el medio de transporte más eficaz en la Ciudad de México. Así, transitar la Roma, la Condesa, Coyoacán o Reforma sobre dos ruedas representa un sano ejercicio y una actividad adictiva. De este modo, aprovechando que nuestros amigos están confeccionando un paquete para nosotros, podemos decirles que incluyan alguno de los accesorios para bici que hemos dejado en España: chaleco, luces, etc.
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Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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