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Pelea entre los mozos de Chancia, Forcas contra los mozos de Nullán, As Nogais.

jueves, 29 de marzo de 2018
Año 1932, 6 de marzo.

Resultó muerto Basilio Carballo Pombo, según parece el autor del disparo ha sido Manuel Cela Rosón, de la casa da Torre de Nullán. En dicha pelea participaron entre otros, un tal José, apodado “fialenzo” otro de la casa de Xangarcía, que posteriormente emigró a Barcelona.

El herido Basilio Pombo Carballo, una vez que recibió el disparo fue llevado a la casa “do Teixeiro” de Nullán, donde una tejedora que estaba tejiendo en dicha casa llamada Consuelo, comentaba “salialle o aire por lo furado que lle fixera a bala”, es decir el proyectil le atravesó el pulmón derecho y el hígado, fue traído a Lugo, donde falleció el día 27 del mismo mes y año en el Hospital, (sería por aquellas fechas el Hospital Provincial). Hizo testamento verbal ante testigos y el mismo fue posteriormente autorizado por el Juzgado de 1ª Instancias de Becerreá.

El hecho parece ser que Basilio iba a una misa a la parroquial de San Juan de Padornelo (Pedrafita do Cebreiro) y se encontró con su primo de la Casa de Chancia, Baldomero Pombo Carballo, que bajaba para Nullán con su madre Dolores Carballo Núñez y otras personas, éste le ha dicho -“anda da a volta e ven conmigo a Nullán”- dicho Baldomero era el portador de la pistola, que los mozos de Nullán le arrebataron antes de entrar en la iglesia, y al salir de la misa (misa de doce) se adelantaron a la salida el grupo de mozos de Nullán y esperaron al de Chancia y a los Forcas a ambos lados de la puerta de entrada, en donde está el cabildo y la torre del campanario. Cuando salió Baldomero, uno de Nullán trató de cortarle la yugular con una navaja de afeitar, pero Dolores, su madre se dio cuenta y empujó la cabeza de su hijo hacía abajo, mientras decía, “que fais degraciado que me matas o fillo”, sufriendo el Baldomero un amplio corte en la frente cicatriz que le quedó de por vida. La misma madre envolvió un mandil en la cabeza para que su hijo no se desangrara; la herida tardó varios días en curar, mismo le tuvieron que cortar la hemorragia con las borras de las boinas raspadas con una navaja. De dicha herida le quedó para siempre un costurón muy visible. Pero el peor parado ha sido su primo Basilio Carballo Pombo, de la casa de Pombo de Forcas, que resultó herido y posteriormente falleció en Lugo, en el hospital. La Guardia Civil levantó atestado de la trifulca; pero en el juicio, celebrado en la Audiencia de Lugo, Manuel Cela Rosón culpaba a Baldomero Pombo Carballo de ser autor del disparo, y éste culpaba a Manuel Cela Rosón, pero las testificales fueron tan contundentes, que Baldomero quedó de inmediato en libertad, y después de deliberar el jurado también Manuel Cela fue puesto en libertad. La 'vox populi' siempre decía que había sido un juicio amañado, para favorecer claramente al Manuel Cela Rosón, dado que era de una de las más importantes familias de la parroquia de Nullán (los cela de la casa da Torre). Al estallar la Guerra Civil, el cabecilla el Cela se enroló en el ejercito franquista y llegó a sargento. Otros protagonistas se marcharon a la emigración; el vecino de Chancia marchó con su mujer y sus dos hijos (Celia y José) para Argentina donde aún quedan sus descendientes, entre la ya mencionada Celia Pombo Beltrán y varios nietos y bisnietos. El caso de la pelea de Nullán fue tan sonado que incluso se hizo eco de la misma el diario argentino Clarin.

La versión que de los hechos recoge el diario El Progreso del miércoles del 26 de octubre de 1932.

“Crónica Judicial”
“Una retirada de acusación y un veredicto de inculpabilidad”.

“Sigue en nuestra Audiencia la celebración de juicios orales ante el Tribunal popular. Ayer actuó el jurado de Becerreá para ver y fallar la causa instruida en dicho juzgado contra Manuel Cela Rosón y Baldomero Pombo, procesados como supuestos autores de la muerte de Basilio Carballo, que pereció víctima de un disparo de arma de fuego. Hallámonos ante un caso que no nos hace meditas, por lo mismo que conocemos -y lamentamos- la frecuencia con que en Galicia se producen hechos análogos. En el banquillo, dos hombres jóvenes que más que exculparse se inculpan mutuamente. Por harto frecuente, el suceso originario de este proceso es vulgar. Hay, no obstante, regular expectación en la tribuna publica.

Interin se verifica el sorteo de los jurados, fijamos nuestra atención en estrados. Comprobamos una vez más el carácter bonachón a la vez franco y justiciero del presidente de la Audiencia Sr. Fernández Barnal, que con los dignos magistrados Srs. García y Sánchez Andrade forma el Tribunal de Derecho. Ejerce el Ministerio público, el joven y culto abogado fiscal D. Abelardo Moreiras, actuando de acusador privado el culto abogado D. Tomás Pardo Menéndez. Defienden a los procesados, los prestigiosos letrados D. Eduardo Prieto Rivera y D. Ildefonso Fernández Vivero.

Son las once en punto de la mañana, y comienza la vista.
El secretario accidental D. Pedro Rúa lee el relato que de los hechos hace el fiscal, de cuya lectura entresacamos que el día 6 de marzo del corriente año al salir de la misa que a las doce de la mañana se celebró en la parroquia de Nullán riñeron los mozos de éste con los de la de Forcas, entablándose una reyerta, durante la cual recibió Basilio Carballo un tiro que le atravesó el pulmón derecho y el hígado, falleciendo el día 27 del mismo mes.

Manuel Cela Rosón culpó como autor del disparo a Baldomero Pombo y éste, a su vez, acusó a Cela, motivo por el cual -aparte de acusaciones que contra uno u otro hicieron varios testigos- fueron ambos procesados.
Al prestar declaración ayer, insistieron Manuel Cela Rosón y Baldomero Pombo en afirmar que eran inocentes, culpando Cela a Pombo y viceversa.
La prueba testifical fue tan favorable a Baldomero Pombo, que el representante de la Ley y el acusador privado retiraron la acusación que ejercían con él. Por ello, Baldomero quedó inmediatamente en libertad, retirándose a la vez de estrados su defensor Sr. Fernández Vivero.
Ambas representaciones mantuvieron la acusación y las conclusiones que provisionalmente habían formulado, contra Manuel Cela Rosón.
Después del elocuente informe del representante del Ministerio público Sr. Moreiras, del también excelente pronunciado por el acusador privado Sr. Pardo Méndez y del brillante que hizo el defensor de Cela, Sr. Prieto Rivera, el Jurado se retiró a deliberar, dictando un veredicto de inculpabilidad, por lo que fue libremente absuelto Manuel Cela Rosón”.
López Pombo, Luis
López Pombo, Luis


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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