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Os Fuxidos (V)

jueves, 16 de agosto de 2007
Como queriendo presagiar lo que iba a pasar muchos habitantes de la zona murmuraban "o señor cura da parroquia dice que hay malos augurios e praelo debemos estar preparados en corpo y alma, ello no dejaba de ser una metáfora que se hizo tristemente realidad al poco tiempo; dado que la comarca vivariense "cayó" del lado franquista, durante los días 20 y 21 de julio, varios militantes de la izquierda, radical llevan a cabo requisas de armas y camiones, para tomar parte en la defensa de otros puntos, entre los mismos A Coruña, al mando de Manuel Rodríguez apodado "O Roxo" y Jesús Bellas Cao.

Aquel mismo día (el 21 de julio), llegan a Viveiro el teniente de Carabineros Manuel Baamonde, que mandaba un grupo de guardias civiles, carabineros y falangistas (sobre unos cuarenta hombres), los cuales se hacen dueños de la situación después de sostener tiroteos con miembros de otras ideologías. Algunos ediles se refugiaron en el ayuntamiento, para huir rápidamente, resultando herido de gravedad un concejal que para escapar descendió por una cuerda en la que dejó buena parte la piel de las manos.

Leal Insua en su libro Pastor Díaz príncipe del Romanticismo dice acerca de estos hechos "...el tiroteo fue largo y el fusil de Baamonde, él solo desde una esquina, desalojó, a los extremistas de la Casa del Pueblo."

Al día siguiente, la situación estaba completamente dominada. Los dirigentes marxistas, unos encarcelados y otros huidos en las montañas pues a los montes de Ourol y otros puntos fueron a esconderse muchos escapados, que mejor dicho llamaremos perseguidos con o sin causa. -Cuestión que no es nuestra intención entrar-.

Fueron estos hombres y mujeres objeto de penosa vida persecuciones sin tregua; destacando la llevada a cabo el día 6 de agosto en que un falangista de Lugo dio muerte al comunista de Viveiro Armoíña, a él le atribuían la colocación de una bomba en una iglesia de la zona "destrozando hasta las campanas".

De entre los detenidos en la ciudad del Landro destacan el administrador de Aduanas, el oficial de Correos Sr. Ramila y el veterinario Sr. Pozo, así como un buen número de maestros y otros paisanos. Pero peor suerte ha tenido el alcalde Balbino Cerdeiras que sería fusilado.

Seguramente merezca la pena citar aquí estas dramáticas estrofas escritas más tarde por Luis Pimentel.

“¡Outra vez, outra vez o terror!
Un día e outro día.
Sen campas, sen protestas.
Galicia ametrallada nas cunetas,
dos seus camiños”.

Con las tristes consecuencias de la Guerra Civil (1936-1939), han sido muchos los republicanos gallegos que escaparon al monte, para así poder salvar la vida o en otros casos librarse de tener que ir al frente de combate; a estas personas hombres y en mucha menor escala unas cuantas mujeres se les llamaba "escapados", fuxidos, o simplemente bandidos, aunque los más correcto sería llamarles guerilleiros. Por lo que respecta a la provincia de Lugo actuaron prácticamente por toda su geografía donde cometieron, robos, asesinatos además de otros hechos.

Acerca de sus escondites se podía escribir todo un tratado, en el que tenían cabida hasta las páginas rosa; pero regresando al tema que nos ocupa mencionaremos un tanto por encima que han estado escondidos y con refugios, en el monte do Acebedo, entre Sarria y Monforte, por las Serras da Pena Redonda y por 0 Courel, lo mismo que por los Ancares; sirviéndoles de escondite la zona montañosa entre Lugo y Arzúa; en Tierra Llana se refugiaban en los montes da Ramalleira, hacia Castroverde lo hacían en A Serra de Outeiro Maior, mientras que, por la zona que realmente nos interesa aquí se escondían en A Serra do Xistral y en los Montes de Montallén, no obstante, de todos es sabido que muchas veces solían comer y dormir en casas de familiares, amigos o vecinos de su confianza, que a su vez les servían de enlaces con otros miembros de otras agrupaciones.

Por lo que respecta a las acciones llevadas a cabo entre los años 1943-1952 en nuestra provincia figuran con escaso margen de error que se produjeron los siguientes sucesos: 203 enfrentamientos con miembros de la Guardia Civil; 217 personas ajusticiadas por la guerrilla; 58 personas secuestradas; 84 sabotajes; 1.133 robos o golpes económicos; 297 guerrilleros muertos, 36 guerrilleros detenidos, 102 guerrilleros entregados a la justicia de forma voluntaria, 3.348 enlaces detenidos, 45 guardias civiles muertos y 46 guardias civiles heridos.

Por el municipio de Ourol comenzó a detectarse su presencia al poco tiempo de haber estallado la Guerra Civil de 1936; en un principio no cometían mayores desmanes, ni amenazas a la población, simplemente exigían a los vecinos, más concretamente a ciertas familias, que eran las que mejor posición económica tenían facilitarles comida, dinero, y si estos eran sastres, zapateros... eran de alguna forma obligados a tener que hacerles ropa, zapatos, e incluso repararles su "uniforme". Ha sido la década de 1940 a 1950 cuando las cosas cambian a peor detectándose la presencia de guerrilleros como Neira, que capitaneaba una partida, sobre unos 15 hombres; Foucellas cuyo nombre real era Benigno Andrade García, natural de As Foucellas, en la aldea de Cabrui, concello de Mesía, en A Coruña, con un grupo de 8 a 10 hombres. Xan de Xenaro y Guardarríos cuyo nombre propio era Luis Trigo Chao, natural de San Pantaleón de Cabanas, donde nació el 24 de diciembre de 1889. Fue uno de los primeros en huir al monte cuando tuvo conocimiento del levantamiento militar dijo a sus compañeros "a min téñenme que pillar ó voo; a min pousado non me collen".

Otros iban un poco por libre o en pequeños grupos como era el caso de Ubaldo conocido por el apodo de "Batallón".

Pero uno de los que realmente más amedrentada tenía la población era Leonardo Gómez, O Trancas, nacido en Ferrol; de él dicen los vecinos que precisaba beber media botella de coñac para cometer sus fechorías, entre las que se incluían robos y asesinatos, la vida le deparó un triste final pues quien era su amigo de confianza terminó con su vida, aunque acto seguido la "brigadilla" que no era más que una contrapartida especializada en la lucha antiguerrillera, que vestían indumentaria muy semejante a los guerrilleiros, cosiesen su cadáver a balazos, posiblemente para ensañarse en él, o quizá para así cubrir un poco el "folletín" ante la superioridad.

Los mayores atropellos, robos y asesinatos sin una causa política, económica o social aparente, surgieron cuando se produce la integración en sus filas o agrupaciones delincuentes comunes, los cuales se hacían pasar por maquis.

De los sucesos ocurridos por estas tristes circunstancias está el consejo popular y posterior fusilamiento del sacerdote de Merille en O Chao do Pousadoiro; quienes acabaron con su vida, le permitieron que fuese confesado por el cura de San Pantaleón de Cabanas, que le acompañaba después de que ambos hubieran estado aquel día en un funeral en Xerdiz, a consecuencia del trágico hecho, el párroco de Cabanas se puso enfermo para nunca volverse a recuperar del todo. Aquel mismo día también mataron los "escapados" a un distinguido falangista de Merille conocido por el Areas.

Otro hecho no menos triste ocurrió en el lugar de Cadedo donde los falangistas dieron muerte a tres mujeres de la misma familia, es decir la abuela, su hija y la nieta de corta edad, y si ello fuera poco la vivienda fue quemada, y los cadáveres llevados en un carro sobre una capa de paja como si de unos anmimales inhumanos se tratase al cementerio de las parroquias de Ourol, y todo ello por ocultar en la vivienda a un perseguido natural de la zona.

En los montes de Miñotos fue asesinada una señora conocida por A Lua, que operaba de enlace entre los fuxidos y los vecinos, pues aquel día halló la muerte cuando estaba con ellos a donde había ido para llevarles alimentos.

Existen en la vida de estos hombres huidos al monte parcelas anecdóticas que sucedían con cierta frecuencia entre ellos y las gentes de las aldeas, o incluso entre los miembros de la Benemérita, pues en más de una ocasión se encontraban éstos con los perseguidos, y no había ni tiros ni amenazas solamente el saludo de rigor ¡buenas noches!, sin lugar a dudas el miedo era mutuo, quien disparase primero corría el riesgo de caer ametrallado, otro hecho no menos interesante es aquel donde una humilde labradora sufría lo habido y por haber al ver un hijo suyo enrolado en la Falange para poder así ajusticiar a su hermano huido en los montes del Xistral, cuando en realidad estaba escondido en la casa, de algo estaba segura, que si era visto por su propio hermano habría sido cosido a balazos.

Cierto día un vecino de O Carrusco llamado Pedro Fernández, que había sido llamado a quintas y cumplía el servicio militar en Ferrol, fue avisado por el Trancas Leonardo Gómez Trancas, uno de los principales cabecillas guerrilleros en Viveiro, Ourol, Muras y Ribadeo, "...chaval ten mucho cuidado cuando hagas guardias en la prisión militar de a Palma, pues allí cumplen condena unos amigos míos y cualquier día hago saltar por los aires media cárcel con tal de salvar a mis colegas..."

El miedo pasado por el soldado fue muy grande cuando estando en el cuerpo de guardia ve como se acerca un hombre que no se detiene ante la voz de ¡alto! ¡Cuerpo a tierra!, acto seguido suenan ráfagas de fusil por todas partes, y la persona se desploma al suelo, para yacer cadáver a los pocos minutos; cuando es identificado se descubre que era un borracho cuya vida había terminado de una forma tan violenta.

Retornando de nuevo a la vida de uno de los más famosos fuxidos de la zona Luis Trigo Chao, más conocido por Gardarríos, era hijo de labradores, y él mismo lo había sido, desde niño hasta ser mayor de edad, para más tarde emigrar a Cuba en busca de nuevos horizontes, regresando a su aldea de Cabanas unos cuantos años después, en la misma residió por espacio de cierto tiempo, y nuevamente vuelve emigrar a Latinoamérica, concretamente a Buenos Aires, desde donde al poco tiempo regresa a su tierra, y logra conseguir en Mondoñedo una plaza de guardia de la Venatoria más conocido dicho empleo por guardarríos.

En la ciudad mindoniense este hombre se gana la confianza de muchas personas muy relacionadas con la derecha, cargos e incluso con los curas; no obstante en 1929 comienza a romper con los moldes que hasta la fecha le habían caracterizado, y toma parte bastante activa en un pleito vecinal, sostenido por la posesión de los montes de Viloalle, mostrándose muy contrario al poder institucional; ya en 1931 con el derrocamiento de la monarquía y la formación de un gobierno provisional eran convocadas elecciones generales para instaurar la II República, demostrando ser un líder combativo, con una ideología de criterios muy propios, pasando a formar parte de la recién creada Agrupación Socialista de Mondoñedo, y cuando estalla la Guerra Civil Julio de 1936, Luis Trigo Chao era secretario de la misma, contaba por aquel entonces 47 años, de él dicen quienes le han conocido que era hombre con mucho carácter y más temperamento que inteligencia. El día 20 del mismo mes, después de haber estallado el conflicto bélico decide huir al monte y pide a sus colaboradores más cercanos de partido que hagan lo mismo, nadie decidió seguirle, posiblemente por no sospechar tan negativamente de los tiempos que se avecindaban, desde aquel día, 20 de julio de 1936 al 25 de junio de 1948, son doce años de una vida por el monte huyendo quién sabe de cuántos. En un primer momento tomó contacto con los maquis procedentes del norte gallego, entre ellos estaba José y Amandino Neira, pero en realidad siempre andaba por libre sin verse o quererse sentir obligado a ninguna disciplina; pasaba buenas temporadas escondido (1936-1943), en casas de amigos por Abadín, Pastoriza, Ríotorto, Mondoñedo y Lourenzá, sin embargo llegó a formar parte de una forma muy superficial de un aparato ante militar denominado Unión Nacional Española; guardarríos simpatizaba y "apoyaba" de alguna forma os fuxidos de Viveiro que se resistían a ser controlados por los dirigentes comunistas del Exército Guerrilleiro de Galicia, recién llegados del exterior, como eran Gómez Gayoso y Seoane (entre 1946 a 1948).

Su muerte por ametrallamiento en las primeras horas de la madrugada del día 25 de junio de 1948; para dar con él cinco miembros de la brigadilla al mando de Sebastián Fernández Rivas, haciéndose pasar por escapados que procedían de Asturias y querían contactar con él para dar un importante golpe, se ganaron la confianza de dos de sus enlaces, uno que operaba por los montes de 0 Cuadramón y otro de A Coubeira quien les llevó a una casa de Lourenzá de confianza de Luis Trigo (Guardarríos); él aquella noche había partido de Santa Cruz, cerca de Ribadeo, e iba acompañado por una joven de 18 años también huida con él desde hacía un año, pasaron a pie por la zona montañosa para llegar a la casa de confianza ya casi de día; pero cuando entraron en la villa del Conde Santo ésta estaba sin luz eléctrica, había sido cortada previamente y nada más saltar el muro del huerto contiguo a la vivienda fue escuchado por los vecinos un fuerte tiroteo, falleciendo los dos escapados (Luis Trigo y Antonia Díaz casi al instante).

Según su biógrafo, el periodista Carlos G. Reigosa, murió nuestro personaje gritando "traidores" creyendo que quienes contra él disparaban no eran de la brigadilla sino miembros del Exército Guerrillero, o sea personas mandadas por Gómez, Gayoso y Seoane. Al día siguiente, 26 de junio de 1948, durante las primeras horas de la mañana, cuando todavía permanecían en el lugar de los sucesos los dos cuerpos, fueron detenidas por la Guardia Civil aquellas personas que en las conversaciones con los enlaces habían creído que éstos eran maquis, y les habían confirmado quienes eran simpatizantes, amigos o colaboradores de Guardarríos, un total de 25 personas, entre ellas destacaba por mayor causa Remedios Ron Otero.

Quienes le han conocido no coinciden al definirlo, mientras unos dicen que era aventurero, vago y mujeriego; otros en cambio lo definen como hombre de gran moral, gran entereza y valeroso, que sostuvo enfrentamientos con falangistas de Viveiro y Mondoñedo, llevó a cabo acciones contra las requisas de alimentos y en más de una ocasión robó a personas destacadas del bando nacional para repartir el botín con labradores pobres. En su faceta más "oscura" fue relacionado con la muerte de José Viador, mando de la Falange, así mismo de otro falangista en Foz llamado Eladio Teixeiro; no obstante nunca se ha podido demostrar que fuera él quien mató a estos dos hombres.

A partir de la década de 1945-1955. la guerrilla cada día que pasaba estaba más debilitada y sus principales cabecillas habían sido unos capturados, fusilados otros y aplicada la ley de fugas sin compasión en bastantes ocasiones. Así la partida formada por "Guardarríos" en 1940, que actuó como ya hemos señalado por esta zona y su ayudante Venancio Seoane, conocido por "Pasos Largos", quedó desmembrado dicho grupo en 1948, cuando son muertos, en refriega uno y apoyándose en la noche el otro a manos de miembros de la brigadilla y Guardia Civil .
López Pombo, Luis
López Pombo, Luis


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