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El cafelito policial

sábado, 18 de febrero de 2017
Hay trabajos poco agradecidos y otros más llevaderos. Incluso dentro de la función pública no es lo mismo sentarse detrás de una mesa a mover papeles que patrullar las calles pendientes de que todo esté en orden, o enfrentarse a altercados y situaciones complicadas. Creo que hay que tener respeto a las fuerzas policiales... pero también que ese respeto hay que ganárselo día a día.

Estos días se habla mucho de la Policía Local de Lugo, pero lamentablemente con duras críticas por su discutible actividad (o mejor dicho, falta de la misma), el notable incremento salarial del que han sido beneficiarios o, lo que ha terminado de encender los ánimos, las por lo visto habituales reuniones para tomar cafelitos en el HULA en las noches de patrulla.

Empezando por el final es importante no ser demagógicos: nadie discute que un trabajador, sea funcionario o no, pueda hacer una pausa en su jornada laboral para tomarse un café, sobre todo si su horario es nocturno que es cuando más falta hace algo que ayude a mantenerse despierto. También es lógico que acudan a la cafetería del HULA, ya que esto no es Madrid y no abundan los sitios donde tomarse algo a esas horas.

Lo chocante es que vayan todos juntos. Aparentemente todos los policías de servicio se concentran con cierta frecuencia en ese único punto, bastante distante de la zona a proteger, con lo que durante un (presuntamente) largo rato Lugo queda a la buena de Dios. Es más sangrante todavía si recordamos los habituales problemas que hay de día en la zona donde por la noche van a tomar el café… recuerden los habituales conflictos con los “gorrillas” porque esa presencia parece que no existe cuando hay luz. No es lógico dejar descubierto el servicio para irse con los colegas a tomar algo, sobre todo si en tus manos está algo tan delicado como la función de vigilancia.

En Lugo en los últimos días se ven más policías locales por la calle. Esa extraña campaña del Ayuntamiento “aparca con xeito” en que, ¡oh novedad!, se pretende hacer que se cumplan las normas de tráfico por quincenas (sí, ya sé que suena absurdo pero es lo que hay) ha incrementado la presencia policial en las calles, lo que el ciudadano más o menos normal debería ver con alivio. Pero no sabemos si esto será flor de un día o, una vez terminada dicha fiebre sancionadora volveremos a la habitual inexistencia de agentes locales en Lugo. Debemos de ser la única ciudad de España donde es más fácil ver a un nacional.

La ciudad vive en una especie de estado de desprotección que nadie se atrevía a denunciar públicamente a pesar de ser la comidilla de los vecinos día tras día en los bares. Parece que ahora Ciudadanos se ha animado a coger el toro por los cuernos y tras publicitar la escandalosa subida salarial (450 euros mensuales, que es una pasta) cruzó el Rubicón y parece imparable en su denuncia de las cuestiones más peliagudas del tema.

Ahora se ha hecho pública la cuestión, lo han sacado a la luz e incluso La Voz de Galicia ha dado el paso de publicar la foto en que se ve a varios miembros de la policía local en la cafetería del HULA, lo que les honra como periodistas.

Los encontronazos de Orozco con la plantilla policial fueron conocidos por todos y no funcionó su intento de “domar” a los agentes. Quizá Lara Méndez, que es la jefa de la policía, esté probando con otras recetas, como la del aumento salarial tan escandaloso o la permisividad con otros asuntos. No sé si funcionará, pero desde luego es probable que le cueste algunos apoyos porque no sé si los lucenses estaremos muy de acuerdo en subir el sueldo a quienes parecen no hacer su trabajo.
Latorre Real, Luís
Latorre Real, Luís


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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