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Sobre la duda

viernes, 09 de septiembre de 2016
Podemos definir la duda como indecisión ante un concepto o idea o hecho o acto o acción o emoción o persona. O indeterminación o suspensión del juicio ante varias ideas u opiniones o hechos o datos o actos a realizar, tanto sea de uno mismo o sean de los otros. Por tanto, tendríamos que reflexionar ¿cuánto es justo dudar, cuánto y cómo y cuándo y en qué y con qué condiciones…? Es evidente que todos estos temas y perspectivas no podemos rozarlos y analizarlos en un modesto artículo periodístico, pero si algunas cuestiones o algunos flecos.

1. En este tema como en todos los humanos a mi modesto entender y comprender las ciencias sociales podrían y deberían aportar cada uno con su metodología y óptica su perspectiva y sus dimensiones y posibilidades. Este tema como el resto de las cuestiones humanas no solo pueden ser abordadas por las artes, especialmente literatura, ni solo por la filosofía, ni solo por las opiniones generales o culturales de cada época o tiempo o sociedad. Por lo cual:

- Tradicionalmente se ha conceptualizado dos clases o tipos de duda, la duda escéptica, es decir, de la escuela filosófica del escepticismo, que con todos los matices indica que el ser humano no puede conocer con total seguridad nada o casi nada. Y en segundo lugar, estaría la duda cartesiana o metodológica, que tiene su función de dudar para alcanzar el mayor grado de verdad y certeza, se duda para alcanzar la verdad entre distintas opiniones, datos, hechos, conceptos, realidades posibles, explicaciones.

Por supuesto en la vida común y general, los seres humanos, dudan y no dudan sobre multitud de temas y cuestiones, sobre multitud de personas, incluida ella misma. Dudar en algo o en mucho, en sus palabras o en sus actos, en su veracidad o en su verdad o en su moralidad o en su comportamiento o en…

- Se puede pensar que la duda, siempre que sea con ciertos límites, no llegue a extremos, que podríamos denominarlos radicales o incluso patológicos, es necesaria para el correcto autoconocimiento y heteroconocimiento de la realidad y de lo real teórico o práctico.

- Observar, pensar, dudar, volver a pensar y tomar una decisión sea conceptual, sea primero conceptual y después práctica o de la acción.

- Toda duda surge por sentir o creer que no se tienen suficientes conocimientos o conceptos para interpretar los datos o hechos, o por sentir que no se tienen suficientes hechos o datos para dar un juicio o veredicto o por ambas cosas a la vez.

- Quizás el sentido común y la prudencia indica no ser demasiado crédulo, no ser demasiado escéptico, ni un límite, ni otro, en general.

- El demasiado intelectual puede caer siempre en el peligro de la eterna indecisión y eterna duda, el demasiado imprudente suele tomar decisiones, teóricas o conceptuales, o prácticas o de acción o afectivas o emocionales demasiado pronto.

- Uno es lo que cree ser y lo que cree pensar y lo que cree dudar.

- Uno se define por lo que cree o afirma y por lo que duda.

- No es lo mismo creer en algo o dudar de ese algo o afirmar ese algo. Y existen multitud de temas o cuestiones que son objeto de afirmación o negación o de duda.

- Cual es el término medio de la duda y de la no duda, de la afirmación y de la negación y de la duda de la afirmación o de la negación.

- Vivimos en un mundo en el cual la mayoría de seres humanos creen que apenas creen en nada o en casi nada, cuándo casi la mayoría creen en demasiadas cosas, o en un mundo que todo el mundo cree que sus afirmaciones o sus negaciones sobre multitud de temas son verídicas y verdaderas, cuándo una parte importante se muestran en el camino de la duda…

- Se puede dudar sobre una persona que no merece dudarse de ella o dudar de un concepto o idea o hecho que no merece dudarse de él.

- Aléjate con prudencia de las personas que sin razones suficientes crean dudas sobre realidades o sobre otras personas.

- Para dudar seriamente y con método tienes que examinar muchos pareceres sobre un tema o una cuestión.

- En muchos ambientes, demasiadas veces, las personas más bondadosas y con mayor grado de verdad y también con mayor moralidad, son tenidas como lo contrario.

- No solo examines la supuesta certeza y evidencia de los argumentos que da una persona, sino la persona en sí misma. Y viceversa.

- Aunque la persona que emite un juicio no te guste, puede que sus argumentos y razones sean verdaderos. Y puede que la persona que emita un enunciado tengas mucha empatía y simpatía por ella y mucha amistad, pero los juicios y enunciados que produce no son ciertos, ni verdaderos en ese tema o sobre esa persona.

- Al juzgar a una persona, debes oír los distintos pareceres sobre este tema, y desde luego en un juicio oír las dos o cinco partes que intervienen, los hechos, los argumentos, las razones.

- En la vida cotidiana se juzga, se sentencia y se condena a una persona sin oírla. O solo se oye a algunas personas.

- Un espectáculo enormemente triste es como la abundancia de bienes materiales y de cultura hacen a las personas más inmorales en muchos sentidos, cuándo debería ser lo contrario.

- Demasiadas personas creen que conocen muy bien a otras personas, y solo conocen un barniz o una capa de un centímetro. Al final, cuánto te conoces a ti de ti mismo.

- Examina si la duda que tienes sobre un asunto o tema o cuestión se basa en el mundo irracional (afectos, emociones, sentimientos, pasiones, instintos) o en el mundo racional (inteligencia, memoria, percepciones, creatividad…) o en qué conjunto o combinado de ambos.

- La familia es el gran caldo y cultivo de emociones, a veces demasiadas emociones son no suficientes argumentos o razones o basadas en hechos. Por lo cual, se puede adoptar ideas y percepciones y concepciones sobre hechos o datos o sobre otras personas de forma no correcta, sin haber oído todos los argumentos y todos los hechos y todos los pareceres.

- Cuántas veces la persona que ha sacrificado más en un asunto o en un trabajo o en una familia es tenida como peor, se duda más de la persona con más bondad pero todos la tienen como con menor bondad… Es una paradoja de la vida, que se produce en multitud de entidades sociales humanas.

- La duda puede combinarse con multitud de elementos o conceptos o ideas o enunciados o hechos o aplicada a multitud de temas, ideologías, personas. Incluso a uno mismo de forma no conveniente…

- La falta conveniente y adecuada de autoestima es en definitiva, una duda no racional o no razonable… Uno debe saber de lo que no sabe, pero también saber de lo que sabe, y saber de lo que sabe en qué grado o en qué cantidad…

2. Uno tiene que examinar muy bien, que es lo que cree y qué es lo que no cree, que es lo que duda y qué es lo que no duda, tanto sean conceptos o sean actos o sean ideas o sean emociones o sean sobre personas o sea sobre si mismo. Una duda racional o razonable puede ser conveniente, una eterna duda o una duda radical o exagerada, puede ser, de hecho es, generalmente mala o negativa…
Caminero, Jmm
Caminero, Jmm


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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