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Javier Busto con el Coro Diapasón

miércoles, 21 de octubre de 2015
Hoy mismo sonarán los compases que el Coro Diapasón, dirigido por el maestro Juan Brage, interpretará en la ferrolana Iglesia de San Javier Busto con el Coro DiapasónFrancisco. Un concierto con el que culmina una interesante y emocionante experiencia: Hacer posible la música de uno de los compositores españoles contemporáneos de más reconocimiento, cuya obra -a través de seis temas- ha sido estudiada y trabajada minuciosamente por los participantes en el 'Iº Taller Musical Coral con Javier Busto', compositor que además de estar aquí, en Ferrol, para participar activamente de este encuentro con su propia música, ha tenido la deferencia de compartir vivencias y opiniones que ahora les transmito.

Es usted de profesión médico. ¿Cómo se aproxima al mundo de la música?
Soy de un pueblo pequeño, Hondarribia, en Gipuzkoa, en donde por los años 50 y 60 era casi de obligado cumplimiento el cantar en el coro parroquial, estudiar solfeo…Era el único divertimento real que teníamos. También en mi familia hay muchos músicos. Mi padre tocaba el clarinete, mis tíos tocaban en la banda…Así que la música estaba cerca. A los catorce años hicimos un grupo de rock & roll y posteriormente, en la universidad viví la época de la canción protesta.

Y ¿Cómo es que con el paso del tiempo sus composiciones se vayan haciendo “clásicas”?
No es fácil de explicar. Quizás por empezar a cantar en el coro universitario de Valladolid y luego por dirigir el coro de estudiantes vascos. Había un deseo de mezclar un espíritu más clásico con aquella “influencia country” que yo tenía. De ahí surgió la idea de escribir, siempre de forma autodidacta, ya que no he estudiado nada de composición ni de armonía. Tenía unas capacidades y lo que hice fue desarrollarlas. Me costó mucho tiempo hacerlo, es verdad, pero ha sido mi mayor pasión y mi mayor ilusión.

¿Qué ventajas e inconvenientes le encuentra a esta formación autodidacta?
Yo no he tenido que vivir de la música (de profesión fui médico, ahora jubilado), lo que me ha liberado de ciertas exigencias. He escrito lo que me ha salido del alma, lo que me apetecía y cuando me apetecía, sin ningún tipo de limitación. Esta es una ventaja. El inconveniente es que una formación académica quizás me hubiera ayudado a hacer las cosas de otra manera, a escribir de forma más ágil, resolviendo detalles con facilidad. En algunos concursos a los que he presentado obras y que he ganado los miembros del jurado me han dicho que se notaba que no tenía formación, pero que al mismo tiempo hacía cosas sorprendentes.

Pero sí tuvo un primer maestro, Erwin List…
Fue mi maestro de dirección coral. Yo primero me he sentido director y después compositor. Dirigir un coro es algo maravilloso. Erwin List en cuanto a la composición no tuvo mucho que ver, pero le agradezco el haberme introducido en el mundo de la dirección.

Un mundo que le conduce a obtener importantes reconocimientos (recientemente ha sido propuesto como candidato para el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2015, por ejemplo). ¿Qué significa esto para usted?
Una sorpresa. Cuando uno escribe en principio lo hace para agradar a los que tiene más cerca. En mi caso me editaron una partitura, un “Ave María” en Suecia y a parir de ahí me fueron pidiendo más cosas, para todo tipo de coros – coros mixtos, de hombres, de niños…- Tanta producción que hizo que me pasase veinte años escribiendo permanentemente. El reconocimiento viene por hacer una música que aporta un punto de modernidad en el ámbito coral y también una dificultad alcanzable. Cuando se trabaja y los directores entienden lo que escribo, el resultado agrada a los cantores.

¿Cómo asume Javier Busto el proceso creativo?
Fundamentalmente desde el texto. En el atril de mi piano tengo textos que voy leyendo. Sobre ellos surge la idea musical. Realmente lo importante es el trabajo. La inspiración, las musas…no existen. Existen el trabajo y la constancia. A partir de ahí surgen las obras. Unas “más inspiradas” que otras.

Efectivamente, en la música vocal el texto adquiere una especial relevancia, consecuentemente también los poetas. ¿Cuáles le acompañan en el atril de su piano?
Josune López, que es una chica de Hondarribia que canta conmigo desde los catorce años. Ella escribe mucha poesía en euskera y he musicado muchos textos de ella. Luego, Pablo Neruda, al que admiro profundamente. Es carnal, vital…Son los más influyentes en mi escritura musical.

¿Cómo es la acogida de su música en Japón, EEUU…?
En Japón lo que más llega es lo que está escrito en latín (incluso la producción medieval o renacentista). Como tengo mucha música religiosa, pues les encanta. En EEUU la cultura es muy diferente, más abierta y ecléctica.

En Galicia también obtiene muy calurosa acogida, siendo muchas las agrupaciones que recrean su música…
Yo a Galicia le debo mucho, desde que empecé a ir a unos cursos de dirección que se organizaban en Ponteareas, participando en numerosas ediciones. Después conociendo a los poetas, el folklore…

¿Y en Ferrol?
Hacia 1967 o 1968 estuve en Santiago de Compostela ya que comencé a estudiar farmacia (algo que nunca terminé). Compartía habitación en el Colegio Mayor San Agustín con el ferrolano Fernando Rodríguez Tenrreiro. Eran los tiempos en que comenzaba el grupo “Voces Ceibes” con Vicente Araguas y Antón Seoane- que luego formará Milladoiro-. También recuerdo a Xerardo Moscoso…Ellos cantaban en gallego, yo en castellano y euskera.

¿Cómo surge este proyecto con el “Coro Diapasón”?
Tengo amistad con su director, al que conozco desde hace años, Juan Brage, un magnífico profesional. Fue él el que me llamó para venir a trabajar con el coro y así lo hicimos. Es una aproximación, una primera toma de contacto. Quizás haya continuidad o quizás vengan otros invitados que puedan aportar criterios o ideas diferentes. Se trata siempre de enriquecer el mundo coral.

El repertorio que escucharemos está dividido en dos partes. En la segunda es usted absoluto protagonista.
Las obras las ha elegido Juan Brage: “Ave Maris Stella”, “Pater Noster”, “Ave Verum”
“Esta Tierra”, “Cantar de nenos”. Yo he hecho una aportación más cercana al escribir “Sin Voz”, del poeta Xosé Mª Álvarez Blázquez, una canción dedicada especialmente al Coro Diapasón.

Ferrol es una ciudad que ama la música, que ama la canción. ¿Qué espera usted del coro y del público en este concierto?
Hacer música en grupo es compartir la energía, la comunicación, los sentimientos… Esto ya es algo maravilloso. La respuesta del coro estoy seguro de que será fantástica. Por parte de la audiencia espero que disfruten y lo pasen bien, de la manera más agradable.Javier Busto con el Coro Diapasón
Dopico, Julia
Dopico, Julia


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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