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¡Qué pena de pleno!

martes, 03 de marzo de 2015
El pleno de ayer, al igual que el de la Diputación Provincial, fue lamentable. No pasará a los anales de la historia municipal como un debate digno sino como lo que la calle llama “los políticos” en el peor de los casos tirándose los trastos y jugando con temas muy serios.

¿El asunto estrella? Por supuesto la declaración de persona “non grata” a la conselleira Rocío Mosquera por sus nefastas declaraciones sobre hemodinámica. Una metedura de pata de un calado difícil de medir a día de hoy pero que en mayo se podrá contabilizar mejor, si bien no será sólo ella la que haya colaborado en los resultados que haya en algo más de dos meses.

De los tres grupos hay obviamente dos partes: PSOE y BNG por un lado, haciendo populismo, y PP por otro, haciendo el indio con este asunto. Y unos terceros invitados, que también tienen lo suyo. Vamos con ello.

Comienzo con PSOE y BNG. La desfachatez de sumarse a este tema en plena campaña electoral (perdón, precampaña) intentando traer el ascua a su sardina podría resultar algo lógico, ya que es un asunto que interesa a los lucenses y, por continuar con el símil piscifactórico (¿existe esa palabra?) es muy tentador pescar en ese barril. El problema es que cuando ambos partidos cogobernaban en la Xunta tampoco movieron un dedo para que Lugo tuviera esos servicios.

No me vale el rollo de que “estaban previstos” porque no cuela. No dejaron ni un euro consignado para la compra de los equipos de radioterapia, ni tuvimos en el antiguo Xeral la hemodinámica que ahora de repente es súper necesaria. No discuto su urgencia ni su necesidad, sino el “ataque de prisas” que de repente le ha dado a PSOE y BNG. Si tan importante, tan necesario, tan urgente y tan vital es, ¿por qué no la pusieron a funcionar cuando gobernaban la Xunta? ¿O es que la cosa va de votos, como obviamente parece?

También es una jugada ladina la de dar voz a Foro Lugo en el pleno. La Federación de Vecinos vale, que siempre estuvo ahí, pero la maniobra de permitir a un grupo con cuatro miembros contados hablar en el pleno es un intento clarísimo de dar oxígeno a quien quizás pueda abrir una herida en el PP por la que se escapen votos. Y cuidado, que no digo que el hecho de ser poca gente les quite razón, pero es sorprendente que no se diera, por ejemplo, voz a los vecinos del Parque de Rosalía cuando se habló del Garañón. Será porque de aquella “la voz de la calle” no interesaba al señor Orozco.

Sin embargo he de reconocer que la postura de estos dos partidos, por rastrera que me parezca, tiene su lógica. No ocurre así con la del PP.

Hay una ley de Murphy que dice que se puede confirmar cualquier opinión si se consulta a suficientes expertos. Nada más cierto. Hay un programa en la tele que habla de que en la Tierra hubo civilizaciones extraterrestres hace milenios y también defienden todo eso supuestos “expertos”.

Reducir el debate sobre los servicios del HULA a escudarse tras unos supuestos informes que justificarán lo que se quiera (con matices, claro) es de una torpeza incalculable, sobre todo si tenemos en cuenta que los problemas de corazón son la mayor causa de mortandad en occidente. Esto es, que no sólo es probable que tengamos casos en la familia que nos hacen ser sensibles con el tema, sino que lo más normal es que a mí, que escribo esto, a ustedes que lo leen o a los propios concejales que votaron en contra se nos lleve por delante un tema cardiaco. Si eso no les parece bastante para reclamar los servicios…

Si al menos fuera fruto de una estrategia inteligente aún se podría comprender, pero es que encima electoralmente es un suicidio. Los votantes somos egoístas por naturaleza. Votamos pensando en lo que nos conviene, o en lo que creemos que nos conviene, y se supone que debe ser así. Si un partido nos plantea una postura contra un servicio que nos puede salvar la vida, francamente tiene bastante crudo arrastrar votos. No es demagogia, es puro sentido común.

Como saben si me leen habitualmente soy un apasionado de la política municipal y hace unos meses quemé mis naves renunciando a cualquier posibilidad de ser parte de una candidatura que podría tener posibilidades en Lugo, y que encima es la que ideológicamente me atrae (o atraía, últimamente están un poco perdidos). Pues sí, este tema fue crítico en esa decisión y ayer me vi, una vez más, plenamente justificado. No me habría gustado estar en la piel de algunos concejales que tuvieron que votar lo que votaron en contra de sus conciencias en un tema tan serio, en el que no se comprenden las sonrisas.

Mi abuelo Luis murió de un infarto. A algunos amigos muy queridos les ha dado algún susto el corazón. Ninguno estamos a salvo, y si bien hemodinámica tampoco es que sea la panacea sí es cierto que es donde te pueden echar una mano y sacarte adelante.

Aquí no se trata del soniquete de “no a los recortes en Sanidad”, porque en la sanidad también hay despilfarro como en muchos otros sectores. Que se puedan racionalizar ciertos gastos no tiene nada de malo pero siempre que no suponga reducir prestaciones, y esto claramente lo hace.

Si mañana le da un infarto a mi madre, por poner un ejemplo, y no lo supera porque no hay hemodinámica en Lugo no habrá ningún poder en el cielo o en la tierra que haga que pueda apoyar a quienes votan contra estos servicios en mi ciudad. ¿Exagerado? Creo que me quedo corto… Me parece que mi reacción sería bastante más virulenta… y creo que me quedo corto otra vez.
Latorre Real, Luís
Latorre Real, Luís


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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