Opinión en Galicia

Buscador


autor opinión

Editorial

Ver todos los editoriales »

Archivo

La electricidad llega a Ortigueira

lunes, 09 de junio de 2014
A principios del siglo XX, dos personas de Ortigueira tuvieron clara una visión de futuro, que la energía eléctrica se acabaría imponiendo a la del gas para iluminar el mundo. Estas dos personas fueron Vicente Sandomingo Crego y Adolfo Teijeiro Botana, quienes, el 29 de abril de 1906, se asociaron para constituir la sociedad Eléctrica Ortegana, con la que iban a dotar a la Comarca de Ortigueira de luz eléctrica. De la tramitación de la autorización del aprovechamiento eléctrico se habían encargado Jesús Abella Ascariz y Bernardo Varela Grande, que acabarían obteniendo la concesión administrativa el 9 de Julio de 1906 (1).
Su empresa no sólo se hizo cargo de poner luz en los oscuros días inviernales del Ortegal sino también en mecanizar la industria de la zona gracias al invento que Thomas Alva Edison había puesto en marcha en 1882, y que, once años después, Tesla y Westinghouse acabarían de perfeccionar gracias a su generador de corriente alterna, la que acabaría entrando en todos los hogares e iluminando todas las calles del mundo, la misma luz que hizo que la comarca del Ortegal se pusiera en la órbita de la modernidad.
Como vemos, esta nueva tecnología sólo tardó en llegar 13 años desde los pudientes barrios de Washington hasta las humildes y rurales parroquias Ortigueira. Todo un récord para una época en la que los viajeros de los transportes por carretera recorrían sus trayectos a menos de 20 Km/h. en los modernos automóviles.
En 1910, será Manuel Sandomingo, quien releve a su hermano de Vicente en la dirección de la empresa, tras haber dejado éste la presidencia de la alcaldía de Ortigueira. Una sustitución que va a tener un carácter temporal, pues pocos después este ilustre ortegano volverá a tomar las riendas del municipio y, posteriormente, intercambiará su puesto de alcalde con su socio Casariego, que, por entonces, era diputado provincial, haciendo que Vicente tenga que ponerse nuevamente al frente de la sociedad eléctrica.
La central hidroeléctica de la compañía ortegana estaba situada en la parroquia de Landoi. Allí obtenía su suministro energético por medio de una conducción de 224 metros de tuberías que permitían descender las aguas desde los altos del río Forte, también conocido por los vecinos como o río das Lamas, en su confluencia con los arroyos Suñín y Lamelas, hasta los dos alternadores, situados en la parte baja del cauce. Los dos transformadores de la energía mecánica en energía electrica sumaban una potencia de 375 kW.
El caudal con el que contaría la central situada en el lugar de Cerrados de Mariana sería de unos cien litros de agua por segundo. Esta estaba formada por una nave de forma irregular, que daba abrigo en sus 105 m2 a las máquinas, a la que se le anexo un pequeño almacén de unos 38 m2. Ambas instalaciones comparten una parcela de monte de 74,94 áreas que está cubierta de árboles, y por donde pasa parte de la tubería, además de ser el eclave del depósito regulador, el canal y la presa.
Alrededor de 1912, Eléctrica Ortegana construirá una nueva instalación, esta vez, será en el lugar de Chimparra, con el fin de aprovechar las aguas del río Edrosa, antes de su desembocadura en la ría de Cedeira. La potencia del nuevo generador será tres veces inferior al de Landoi (120 kW), aunque también sería mucho menor el número potencial de particulares y empresas de la zona que se darían de alta como consumidores. Concretamente, el caudal que recibía la central era de 115 litros por segundo. Los elementos que componían esta central eran la presa, el canal y la tubería de presión, además de un edificio de 74 m2. en donde estaba instalada la sala de máquinas, que tenía anexo un almacén de 10 m2.
La instalación eléctrica de Cedeira está emplazada en el lugar conocido como Adra do Medio, en un terreno inculto de 14 areas y 10 centiareas de superficie, algo más de 2 ferrados y medio, según las medidas agrarias tradicionales de la zona. Su aspecto se asemeja a un martillo, cuya parte más larga se extiende cara al norte unos cien metros, al final de la cual se asienta la tubería de presión de la central, mientras que en su parte inferior o Sur de la finca, se ubican los generadores de la central.
Durante las tres décadas siguientes a su puesta en marcha, la extensión de las líneas eléctricas por toda la comarca fue intensa. En un principio, estás trasadarán la corriente a los principales núcleos de población: Ortigueira, Cariño, y de ahí a Mera, Espasante, Feás… y más tarde a Cedeira, Pantín, Vilarube… Casa a casa, calle a calle, empresa a empresa, la comarca se irá iluminando, sin prisa pero sin pausa.
La Eléctrica Ortegana llegó a tener dos líneas matrices, una que se prolongaba desde Valdoviño hasta San Claudio y otra desde Ortigueira a Loiba. En sus inicios, la tensión nominal era de 5.000 voltios para, finalmente, incrementarse hasta los 15.000 voltios, con los que acabará dando suministro a las bombillas y a los más diversos aparatos de sus más de 6.000 usuarios. Una puesta al día que contó con numerosos contratiempos, debidos tanto al contínuo incremento de aparatos que los usuarios enganchaban a la red y a las continuas averias que con el tiempo se fueron produciendo a raíz del escaso mantenimiento de las infraestructuras de las líneas, de los temporales y de otras incidencias que hacían que el suministro se viese temporalmente interrumpido.
Durante más de medio siglo, Eléctrica Ortegana será una empresa independiente y de raíces netamente comarcales, pero su autonomía finalizará cuando la electridad se convierta en la gran fuerza impulsora de la industria del siglo XX y con ello sus instalaciones pasen a estar controladas por las grandes empresas.
Eléctrica Ortegana concluiría su andadura el día en que Vicente Sandomingo Prieto, el nieto de unos de los primeros socios fundadores, firme el contrato de compraventa ante el notario de A Coruña Jesús Alonso Piñeiro el día de los Santos Inocentes de 1973 (2). Ese día la pequeña compañía ortegana pasará a engrosar el patrimonio empresarial de Fuerzas Eléctricas del Noroeste, FENOSA, la potente empresa creada por Pedro Barrié de la Maza bajo los auspicios del franquismo y que poco a poco fue absorbiendo a casi todas sus competidoras locales de Galicia. Una situación que años después volverá a tener que sufrir ella misma cuando se vea obligada a fusionarse con la madrileña Unión Electrica. Esta nueva corporación unirá también parte de sus antiguos nombres para formar la enseña de Unión Fenosa, convirtiéndose en una de las principales eléctricas españolas (hoy absorbida por Gas Natural, con la que opera como Gas Natural Fenosa).


NOTAS:
1. Boletín Oficial de la Provincia de A Coruña, número 158, de 12 de julio de 1906.
2. El contrato de compraventa de las centrales de Landoi y Chimparra se fijó con el nº 1.208 de su protocolo, quedando registrado en el Registro de la Propiedad de Ortigueira, en el tomo 236 del archivo, del libro 142 de Ortigueira, en el folio 141, de la finca número 17.044.
Suárez Sandomingo, José Manuel
Suárez Sandomingo, José Manuel


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


PUBLICIDAD
ACTUALIDAD GALICIADIGITAL
Blog de GaliciaDigital
PROMOCIÓN
PUBLICACIONES
Publicaciones
Publicaciones Amencer
Revista Egap
Obradoiro de Artesania