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José Ventura Aira Villaamil

miércoles, 07 de diciembre de 2005
Aventuras y desventuras de un militar

La provincia de Lugo, lo mismo que posiblemente ocurra en otras zonas, ha tenido una serie de aventureros, afortunados y también desgraciados de los mismos poco o nada sabemos, por que el paso del tiempo se encargó de borrar toda huella, e incluso en muchos casos ni constan en los registros eclesiásticos o civiles, los primeros bastante más antiguos que los segundos. Del que me ocupó ahora tenemos fiables documentos redactados por varios escribanos y contada su vida por él mismo interesado.

José Ventura Aira Villaamil, nació el día siete julio de 1757, en la casa paterna llamada entonces de Aira y ahora de As Cadeas, parroquia de san Juan de Fonfría, actual concello de Pedrafita do Cebreiro, entonces jurisdicción civil del Marqués de la Puebla de Parga y Señor de Torés.

Dicho personaje era hijo legítimo de Domingo de Aira y Josefa Villaamil, él dueño de la referida casa de As Cadeas y ella natural de la casa da Regueira de Nullán; nieto por línea paterna de Santiago de Aira y de María Queixadoira, moradores de la mencionada casa y vecinos de Fonfría; por línea materna era nieto de D. Francisco Fernández de Castro y de Dª Rosa Villaamil, dueños de la casa da Regueira, de Nullán. El padre de José Ventura se hallaba casado en segundas nupcias, pues antes había contraído matrimonio con Francisca Valcarce, de quién había quedado viudo y con hijos.

En once de octubre de 1812 José Ventura Villaamil relató ante el escribano de Lugo Domingo Julián Vila su vida, que no es para envidiar ni nada por el estilo, lo hizo para poder reclamar los derechos que por sus respectivos padres les correspondían en las casas de As Cadeas en Fonfría y en la da Regueira, de Nullán. Dice que habiendo su padre quedado viudo de la primera esposa matrimonió con Dª Josefa Villaamil, de cuyo enlace hubo dos hijos, Manuel Aira Villaamil y él ahora biografiado; que una vez fallecido su padre hacía los años 1758 ó 1759, su madre viuda con su hermano y él, ambos de pupila edad, se habían vuelto a vivir a su casa natal de Nullán donde vivían sus hermanos y respectivos tíos, sin mostrar los mismos vínculos familiares ni cariño, careciendo su madre de recursos para poderles alimentar y criar debidamente, volvieron para la casa paterna de Fonfría donde residían sus medios hermanos, donde estos también los despreciaron y no prestándoles ningún tipo de ayuda, “hallándose solos y menores, sin caudillo, sino huérfanos, se podía decir, iterin no llegaron a tener robustez para ganar el preciso diario alimento, lo pasaron miserablemente, sin que se les proveyese de tutor ni curador alguno, que en este estado de abandono el compareciente José Ventura y su hermano Manuel Aira Villaamil, habían tomado la decisión de salir a los reinos de Castilla, a trabajar y buscar la vida” en cuyo reino falleció en marzo de 1782 Manuel Aira Villaamil, sin realizar disposición testamentaria alguna. En 1779 José Ventura entró a servir a un comerciante de Valladolid, que le puso escuela, pasando desde allí a la Villa y Corte de Madrid, donde en mayo 1789 asentó plaza de soldado de acaballo y fue destinado el Regimiento Farnesio, se halló en la campaña pasada de las fronteras de Francia hacía los años 1794 y 1795, de la que salió ascendido al grado de Sargento segundo del mismo cuerpo; posteriormente igual que muchos otros compañeros le correspondió ir en ayuda de la nación Francesa en virtud de la alianza que había entre las dos naciones; “y circulando varios territorios a las ordenes del señor marqués de la Romana ha parado por fin en Dinamarca, desde ésta región del norte fue transportado surcando los mares otra vez a España”. Debido a la Guerra de la Independencia y bajo lar ordenes del mismo señor marqués de la Romana y posteriormente al mando del conde de san Román combatió contra los franceses en la acción de Espinosa, cayendo prisionero el día diez de noviembre de 1808, siendo conducido con otros soldados de la misma compañía a Francia, donde pasaron todo tipo de penurias para luego ser obligados por el ejercito napoleónico a tomar las armas contra Austria, siendo conducidos al ejercito de fronteras, participando en el famoso combate de Wagran en las márgenes del río Danubio, donde el día siete de julio de 1809 tuvo conjuntamente con otros soldados pudo desertar y así poderse librar del yugo francés, introduciéndose en Alemania, desde donde solicitaron poder pasar a Inglaterra, pudiendo conseguirlo bajo la protección dada por los ingleses, en donde pasaron algún tiempo hasta ser embarcados conjuntamente con otros mil quintos para el puerto de A Coruña el veinticinco de septiembre de 1809, donde nuevamente solicitó su reingreso en los Reales Ejércitos de su Majestad y pidió que le fuese restituida la graduación militar que tenía antes de haber caído prisionero de las tropas francesas. Es también en A Coruña donde otorga un amplio poder a D. Benito María de Cancio, vecino de la parroquia de santa María de Cirio, en la jurisdicción de Lea, para que en su nombre se haga cargo de los vienes que le correspondían en la casa de As Cadeas de Fonfría y en la casa de Regueira de Nullán, por lo que respecta a los vienes en Fonfría no se hallan más diligencias, todo lo contrario que ocurre con los de Nullán, de los que manifestaba: “que habiendo arribado en Santander de Vizcaya el día siete de octubre de 1808, con veintiséis días de navegación, constituido en dicha de Santander ha sido noticioso por algunos soldados del ejercito de Galicia paisanos suyos, no solo de la muerte de su madre, si no de la de todos sus tíos, hermanos de ella; a saber D. Antonio, D. Pedro y D. Manuel de Castro y Dª Victoria Villaamil que habían muerto intestados, excepto el D. Pedro que hiciera testamento pero no sabía en que términos, sin que de ninguno de ellos hubiese quedado heredero o descendiente legítimo por barón o mujer, ni tampoco transversales en grado próximo, siendo a él a quien correspondían dicha casa y vienes, los cuales estaban en manos de foreros y arrendatarios andando la casa muy mal cuidada y caída en parte. Todo ello dio lugar a un largo pleito que terminó bastantes años más tarde, sin que finalmente se haya sabido cual ha sido el destino de José Ventura Aira Villamil, dado que de su posterior vida militar no hay noticias; mientras que la casa y vienes da Regueira fueron adquiridos por el entonces cura de Nullán y capellán castrense del marquesado de Sarria D. Juan María López de Almance, natural de la casa de la Ribera en la parroquia de san Salvador de Villar de Sarria.
López Pombo, Luis
López Pombo, Luis


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