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"La madriguera", de Aurora Garcia Rivas

jueves, 19 de diciembre de 2013
En acto organizado por el club cultural Valle Inclán, se ha presentado en Lugo el libro LA MADRIGUERA, de Aurora García Rivas. He aquí el texto que nuestro colaborador Otero Canto preparó para esta presentación.

LA MADRIGUERA .- AURORA GARCÍA RIVAS

El primer párrafo del libro es la antesala, el expositor de lo que acontecerá a lo largo de la obra, parece la vitrina de una tienda en la que se presentan los productos que se han de recoger en el interior, en este caso es un párrafo perfecta y bellamente construído y lleno de una profunda filosofía que nos invita a pasar al interior. Veamos . . . Me llamo Teresa, y mi nombre es lo único que siempre fue mío” o incluso en la página 26 Me llamo Teresa y apenas sé nada más de mí, pero volvamos al párrafo inicial, donde posteriormente nos invita a escuchar suena en mis oídos desde los recuerdos de mi infancia: en la diáfana voz de mi madre, la voz estridente de mi padre, en la de mi hermano Luis, en los balbuceos de Camila . . ., en el eco de la Cordillera que se diluía por La Cueta como un conjuro benefactor. Me llamo Teresa y poco más sé de mí. Un párrafo cerrado, perfectamente construído, habla del punto de vista narrativo, del argumento, coloca la novela en el espacio y constituye un todo lleno de belleza y armonía como el paisaje que envuelve la belleza de La Cueta.

TIEMPO

El libro es el tiempo presente de Teresa en unas pinceladas rápidas tras un pequeño diálogo, y ya, sin dar tiempo a más, emerge un fuerte torrente de recuerdos que fluye por la mente de Teresa; esos pequeños, a veces minúsculos diálogos, son el motor, la luz que en su imposibilidad hace anidar ausencias y vestir de olores y colores el recuerdo de una infancia a Heno de Pravia o a la flor de los cerezos que le queda a una pintora llamada Teresa, sin posibilidad de plasmar ese presente, sería –dice la autora- como soñar un sueño con sus manos torpes donde tan solo un pincel misterioso podría plasmar esa realidad imposible, quizás los cerezos bajo el cielo de la tarde en La Cueta (lugar en el que vive Teresa), pero llegan sombras que pululan por su vieja casa y nadie las ve, Daniela (su amiga y compañera ) la reprende, aunque Kahina (la criada) ve muertos. Las sombras son los RECUERDOS que la van carcomiendo, anidan en ella y de ella se alimentan, son sus padres, abuelos y bisabuelos que entran y salen de la escena narrativa unidos por el presente de Teresa y Daniela, por sus conversaciones anodinas e intrascendentes, y ellas dos lo saben.
El tiempo para Teresa son dos relojes con husos horarios distintos, los años pasan vertiginosos y los días tan despacio que parecen no acabar y no sabe qué hacer con ellos, de ahí su aburrimiento y su inmenso vacío que tiene en la literatura universal el parangón con Madame Bovary.
El libro es un extenso monólogo interior de Teresa en estilo indirecto libre para de vez en cuando volver al presente narrativo de Teresa y Daniela con un estilo directo propio de las conversaciones en tiempo actual.

En cuanto al tiempo o a los tiempos, la obra arranca de un tiempo actual porque a Daniela la oye Teresa “trajinar en el microondas” para hacerle una manzanilla, o cuando aparece Kahina con el teléfono inalámbrico. Hemos dicho además que la obra se desarrolla en el presente actual y el tiempo meteorológico en el que comienza es la primavera, le sigue el verano cuando Kahina está apunto de marcharse a Mauritania, para continuar con el invierno pues dentro de una semana llegará Abel. Los meses van pasando y casi llega el otoño –nos dice la autora- y el libro se cierra otra vez en la primavera con la muerte de Abel y el florecer de los cerezos.
Resumiendo, pues, la obra se desarrolla en el tiempo presente de un año, cerrado, circular, como el eterno retorno de Nietzsche, de primavera a primavera.

A partir del presente se va incardinando el pasado que sentimos como novelado, un pasado de tristeza y de pobreza en La Cueta protagonizado por acciones tan distintas como los bisabuelos de Teresa (Matilde y el fiero y autoritario León hacia el año 1800), los abuelos Filomena y Gilberto y sus padres Emma y Romualdo que se casan en 1936. Estas tres ramas protagonizan tres aciones distintas que recorren el libro desde el principio hasta el final por medio de los hijos de estas tres generaciones.

El tiempo juega un papel primordial, porque a pesar de este pasado remoto servido a trazos interconectados por flas- baks distintos y por retazos servidos según Teresa nos los va relatando. Hay también el pasado o los distintos pasados de Teresa con los que ella misma nos va invitando a través del presente en Corullón y que nos arrastran al pasado de Oviedo, Madrid o Paris

EL PUNTO DE VISTA NARRATIVO

La Madriguera es una autobiografía de la protagonista, Teresa, contada en primera persona y los demás personajes -excepto Daniela, Tahina, el jardinero y su mujer-, son esos recuerdos o personajes-recuerdos que pululan a su alrededor, un alrededor omnisciente, porque Teresa se lo sabe todo de su familia, desde el presente hasta la generación de sus bisabuelos.

El libro es un extenso monólogo interior al estilo de Delibes, por ejemplo, en Cinco horas con Mario en estilo indirecto libre para de vez en cuando volver al presente narrativo de Teresa y Daniela con un estilo directo propio de las conversaciones en tiempo actual.

TEMÁTICA

Es un pensamiento que fluye como un río, el río del RECUERDO, vuela por todo el libro, los recuerdos se avalanzan en la mente de Teresa, pero son recuerdos ordenados que fluyen por las riberas desde el nacimiento de la familia protagonizada por sus bisabuelos Matilde y León, sus abuelos Filomena y Gilberto y sus padres Emma y Romualdo con toda suerte de detalles y vicisitudes como los meandros, los remansos y las curvas de un río, Teresa se queda a veces pensando en el río principal de sus antepasados, pero otras veces abandona ese cauce y nos habla de otros ríos secundarios que van a dar a la mar –como diría Jorge Manrique- y nos habla por ejemplo de Basilio y Fernanda, que por cierto, se dedican a confeccionar moscas para la pesca en La Cándana.

La SOLEDAD es un tema recurrente a lo largo de todo el libro, está personificado en la protagonista, Teresa, mujer invalidada para ejercer su profesión de pintora, donde su aburrimiento hace que se sienta como POSEEDORA de Daniela y Kahina ( nos trae a la mente “La Casa de Bernarda Alba”, con la presión de Bernarda hacia sus hijas , aunque aquí es Daniela también la que presiona a Teresa siendo a veces “una bruja” como la llama la protagonista), esta presión o cierta posesión hacia Daniela y Kahina, quizá sea la representación virtual de los hijos que pudo tener y no tuvo, aunque en el fondo, esa posesión es la que le sirve para ir envejeciendo y muriendo poco a poco a través de esas conversaciones anodinas y en las que se desarrolla esa función fática del lenguaje entre el emisor, Teresa, y sus receptoras, las sirvientas.

La INDECISION es constante en Teresa que está siempre entre dos mundos, entre dos dicotomías, entre dos situaciones; es ambivalente, no sabe si esto o aquello y de ahí la situación de lucha interna entre una y otra realidad. Esto, la hace psicológicamente difícil pero al mismo teimpo la yuda a seguir viva y atrae en sumo grado al lector.

Las REALIDADES ESPACIALES

La autora, Aurora García Rivas, para construír esta novela, nos ha llamado la atención la cantidad de realidades espaciales que maneja a lo largo de la obra, porque aunque las historias puedan ser o no ficticias, los lugares por los que discurre la obra y los acontecimientos, suponen un estudio muy detallado, yo diría que meticulosísimo de los espacios en los que sus protagonistas viven y sufren sus intrigas. La autora ha dedicado mucho tiempo y trabajo a la información de esa realidad. Realidad física, ríos y montañas; realidad política pueblos, ciudades y lugares como Madrid, Paris; o León, y sus pueblos – es curioso que los pueblos sean casi todos pueblos limítrofes con las provincias más cercanas a León, Asturias, Orense, Lugo, zonas de cultura intermedia entre dos culturas diferenciadas, parece como si le interesaran esas zonas de isoglosas a nivel lingüístico y cultural, quizá también sentido por Aurora, ya que nuestra autora les recordamos a todos ustedes que es nuestra vecina de La Antigua, Santirso de Abres.

Al recorrer todos esos lugares en los que alguien de su familia ha vivido tiene el efecto de un reencuentro con sus ancestros, con su pasado, con los vericuetos de sus genes esparcidos por el aire de sus vivencias para eternizar la herencia de los suyos, para saberse una, para descubrirse a sí misma y para reafirmar su existencia pesarosa. Es como un viaje al pasado, una autoafirmación, la protagonista asiente que algo de ellos volvía a mí a través de lazos misteriosos e intangibles como si yo hubiese esperado toda la vida su aliento ancestral, un soplo que hiciese moverme y existir. Ese peregrinar de generaciones, me llevó a Paris.

EL TEDIO

¡Qué tedio el de Teresa!, ¡qué aburrimiento!, sintiéndose prisionera de una vida sin emociones. La vuelta al presente parecen las ACOTACIONES de una obra teatral, es donde nos marcan la vuelta a la realidad, realidad que muy pronto abandona Teresa si un pensamiento se incardina en ella y se deja llevar, ahí es donde realmente sabemos qué le ocurre a Teresa, porque lo demás son recuerdos que suplantan o suplen la falta de emociones y posiblemente lo que la hace vivir en esa madriguera. Es en la página 123 donde hace referencia a una prisión y por ende el título del libro LA MADRIGUERA me siento prisionera no sé muy bien de qué,-dice Teresa- pero mi último instinto, mi última esperanza me ata a cada día que amanece.

LOS PERSONAJES

La historia parece como si sucediera en la vida real y las idas y venidas tan meticulosas de tantos y tantos personajes coral como deambulan por la obra hacen que para desentrañarlos debemos hacer unos pequeños diagramas y saber la parentela de cada uno de ellos. Pero la verdadera historia no está en ellos sinó en la trashistoria de Teresa, esa es la verdadera historia, ese es el drama. La autora, ha sabido colocar y tratar de una manera muy adecuada la verdadera historia chica, pequeña, en pocos renglones y la otra historia que es la vida de los personajes llenos de historia y de historias para contar.

Por eso el libro, tiene dos posibilidades (entre otras muchas), la de leer como el lector de los grandes almacenes que se queda solo en el argumento superficial o como el lector avezado, estudioso e inteligente que entiende y busca el problema inmenso de Teresa.

En la lectura de la obra, hay ciertamente muchas lecturas, y una, la más profunda, es esta, ya que toda la vida de sus padres, abuelos y bisabuelos, laterales y colaterales . . . son una escusa para contarnos su verdadera historia, dice Teresa si no podemos inventarnos el futuro, reinventaremos el pasado(131). Habíamos dicho que el libro se puede leer de formas distintas, si la autora pusiera el dígito 1 al presente y el dígito 2 al pasado, o pusiera letra cursiva al presente, podríamos optar a leerlo de dos maneras distintas, empezar por el presente, empezar por el pasado o incluso leerlo según la autora nos lo presenta, tendría tantas lecturas como si de la obra Rayuela de Cortázar se tratara.

EL AMOR - LOS CELOS

¡Ay! Teresa, Daniela acaricia el cabello de Kahina porque su juventud y su sangre efervescente sale de su cuerpo en busca de derroche y de fragancias nuevas, y no puede sentir por ti lo mismo que antes, porque eres una anciana, ella está jugando al doble juego del amor, y tú lo sabes, tan sólo te quedan las lágrimas y sentir el afecto traicionado porque la pasión tiene una fuerza inconmensurable, y tú Teresa has de aceptar lo que crees que ocurre pues tú también has ofrecido tantas horas de pasión, la has poseído más allá incluso de los deseos y ahora has de pagar, ahora sientes por ella (Daniela) lo que ella sentía antes por ti, pero la mente de Daniela estará pasando por un momento de dureza. Kahina, tan bella la rechaza y eso duele tanto que el caballo desbocado de la pasión no puede detener su trote y está abocada a seguirla o a explosionar su corazón en la llanura de la tristeza que acabará en recuerdo.

LA PASIÓN.

Sí, Teresa, por tu mente pasó también esa loca pasión desbocada de adolescente en el Oviedo tan bien descrito por la autora y que nos recuerdan los primeros capítulos de La Regenta de Leopoldo Alas (Clarín). Enamorada de Ramiro, aburrido de ser rico y ocioso, enamorada de sus mentiras, y él de tu juventud y de tu inexperiencia. Pagarás el precio valiosísimo de tu corazón que para sobrevivir rasgas en el papel trazos que te marcarán para toda tu vida, y ese trazo de lucha y de derrota se convertirán en la cumbre y la fama de tu pincel.

LA COMPASIÓN y COMPRENSIÓN

Tu alma bondadosa siente dolor por Daniela y has de buscar ese momento oportuno de hablarle sin que sea una congoja para su corazón, has de intentar disimular. Debes tanto a Daniela, su cariño, su lealtad, Daniela es casi tu “alter ego”, recibiste tanto de ella y le diste tan poco . . pero, para eso estás Teresa, para tenerla a tu lado, para que solloce contigo, para que se consuele llorando, para que en este gran drama de su corazón le regales tu amistad y tu ternura, sólo de esa manera recuperarás la CONFIANZA y la COMPLICIDAD; ahora si que sois amigas, os regalais a cada una lo mejor de la otra.

Pero la obra es mucho más que todo esto.

Incluso se deja sentir el pensameinto de la autora en toda una serie de temas y se revela a través de Teresa cuando observa leer a Daniela en el jardín y ello hace que su pensamiento vuele a Paris, a orillas del Sena, donde Daniela compraba verdaderos tesoros en la librería del viejo Shakespeare d Co. y donde sostenía charlas literarias con Mr Witman. Ahora sólo lee obras de las grandes superficies “que no valen la tinta con la que están escritas” y sigue diciendo que hay demasiada literatura comercial, de la que no se puede pasar de la página 10. Además no quedan librerías ni libreros que entiendan algo y que hayan leído lo que ponen a la venta.

En la pág. 71 también me parece un pensamiento de la Autora sobre el más allá, Dios y la muerte visible, según creo, en esta frase.

“Me aterra esa sensación de no saber, de no tener nada que esperar, de tener la certeza de que, después, nada. Como todo ser humano, deseo la eternidad, pero no hay forma de autoconvencerme de que existe. Creo que nada es eterno, nada infinito” Pensamiento unamuniano parecido a su obra “Abel Sánchez”.

Pero la obra es un todo imposible de abarcar desde un único ángulo, porque en ella aparece la ETNOGRAFÍA Y LA HISTORIA
Las mantas maragatas, la romería de la Virgen del Valle, la minero siderúrgica de Ponferrada en 1922, las minas de wolframio en la II Guerra Mundial, los mendigos de Notre-Dame, las moscas de pescar los gallos (indios y pardos) de sus tíos Basilio y Fernanda, el Frente Popular que recluta a su padre Romualdo, la Guerra Civil y el máqui Manuel Girón, la Legión Cóndor, el Campo de concentración de Miranda de Ebro, el pozo minero “Fondón de Langreo”, Mayo del 68, el castillo de Corullón, la leyenda del mago del lago, en 1973 la fusión de Ensidesa y Hunosa, periódicos como “Le Figaro” etc etc etc.

ESPACIOS DE PUEBLO La Cueta, La Cabrera, Corullón, Villablino, Los Páramos, Montes Aquilanos, Puente de Domingo Flórez, Sigüeya, Molinaseca, Gestoso, La Cándana, Rabanal de Arriba, Balouta, Villaestrigo.Pero también Mondoñedo, a donde marchó su tía Asun, Los Remedios, As San Lucas, Os Picos, A Mariña, Foz, Ribadeo (La Torre de los Moreno), el autobús ALSA. Los Ancares, Pola de Siero, Avilés, Ibias, San Miguel de Liullo,
CIUDADES.- Oviedo, Gijón, Coruña, Madrid, Paris.
PARIS.- Montmartre, Barrio Latino, Torre Eiffel, Place du Tertre, la basílica del Sagrado Corazón, El Louvre, La Ópera, Campo de Marte, Place del Vosgues, Marais, Barrio Judío etc etc.

San Petesburgo y el Hermitage.

PINTORES.- Kandinsky. Durandaux, Van Gogh, Monet, Juan Gris, Vermeer, Franz Marc, Vlaminck (al que copiaba en el Louvre)
OBRAS DE PINTURA.- Las señoritas de Avignon, Noche estrellada, La persistencia de la memoria.
ABUNDANTES GALLEGUISMOS: como epantallos, gadaña, o la “pregancia “ que nosotros conocemos como garmalleira o gramalleira


EL FINAL

Finalmente, la obra se mantiene en un tiempo presente continuado que contrasta con el pasado de la primera parte. Tiempo presente continuado porque la vida comienza a sonreirle a la protagonista con la llegada de Abel a su casa en ese otoño que presagia alguna muerte, probablemente la de Abel. Entre tanto, Kahina busca esperanzada a su pequeño, Daniela llora su ausencia, y Teresa y Abel viajan por los alrededores. La protagonista en un SOLILOQUIO maravilloso nos da cuenta de su existencia, de sus fracasos y de sus errores, terminando en sus últimas páginas con una expresión que recuerda el primer párrafo y que hace a la obra una estructura cerrada y totalizadora “Viví dentro de la piel de una desconocida””Me he sentido vacía muchas veces . . . una mujer sin rostro”.

En esta CONFESIÓN de Teresa que parece la antesala de la muerte, nos habla de no invertir tiempo en observarse a sí misma más allá de la superficie “A veces la desbordó la ternura y otras el desprecio”, “guardó rencores absurdos” aunque “me perdono casi todo” “Daniela es una aparición angelical en mi vida aunque la haya visto como una bruja” “No tuve un hijo porque no lo dejé vivir, no he plantado un árbol porque lo hicieron por mí, no escribí un libro porque no me interesó nunca”. “Triunfé pero la gloria me aburrió. Mis relaciones humanas fueron escasas. La gente me irrita”

La autora está condensando toda una filosofía en este precioso párrafo:
“MI último refugio, el recuerdo de los que ya no están; mi última morada, mi propio corazón;mi último aliento, los cerezos otra vez ahítos de flores y el jardín que bulle mientras comienza otro ciclo de nueva vida”.

Este último aliento de la protagonista es lento y calmado, con la tranquilidad en la que termina una tormenta o como una hoja que cae, todos están y son felices como las flores y los pájaros de la primavera; ahora sí, la obra termina y se cierra con un párrafo final que da sentido a aquel comienzo de la novela: MI NOMBRE Y ESTA VIDA QUE AHORA SIENTO PLENA, SON LO ÚNICO QUE HA SIDO SIEMPRE MÍO . . . y después de una cita de Borges, termina diciendo “Estoy segura de que he llegado aquí solo para eso, para aceptarme”.

Bienvenida esta obra a nuestra biblioteca y a nuestra alma tan necesitada de esta calma en el siglo que nos toca.

La obra es , pues, una búsqueda, un continuo filosófico de su existencia y un “conócete a ti mismo” y conocerás el mundo y con el redescubrimiento prolongado de su personalidad convulsa y la llegada a ese Karma y a ese tánatos a través del eros de Daniela, la obra se desliza impetuosa desembocando en su final con una calma inconmensurable que abre el alma y nos mantiene en una especie de éxtasis de belleza inconmensurable y una ternura en plenitud, pletórica de alegría entrecortada y de tranquilidad suma. Sea bienvenida para permanecer en nuestra historia, en nuestra literatura y en nuestro corazón. Muchas gracias Aurora por este regalo que nos conmueve como las ramas desnudas de los árboles en este otoño que cae presuroso.
Otero Canto, Xosé
Otero Canto, Xosé


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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