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Hoy 08/09-01-11

martes, 11 de enero de 2011
Soy simpatizante del Depor desde 1947. Vivía en Vigo interno en el cole y, probablemente, por llevar la contraria a los celtistas, me hice adepto del Depor. Ni fan, ni hooligan, ni ultra. No. Sólo seguidor y sufridor. Sufrí como casi todos, supongo la hégira por 2ª B primero, después por 2ª y ya al fin, disfruté como casi todos, supongo, también, las gloriosas tardes de Munich, Manchester, etc. Agradecí, como supongo que casi todos los deportivistas, la proeza que el Sr. Lendoiro hizo, con enormes errores, hasta conseguir que el Super Depor ganase títulos a pesar del lamentable listado de adiestradores que dirigieron al equipo tras el añorado Arsenio Iglesias.
Hace años que pensé dedicar unas líneas a mi admirado Depor pero me molestaba criticar ya que lo fácil es hacerlo cuando las cosas no marchan bien.
Hoy me animo a tomar la pluma porque, además de escribir sobre el Depor, voy a hacerlo de la persona que, como entrenador rival, dirigió al equipo que segó las más promisorias esperanzas de inmortalizarse el Depor: llegar a la final de la Champions League. En efecto, el Sr. Mourinho dirigía al Oporto que eliminó al Depor en Semifinales y ganó luego la final.
Pues bien, hoy el Sr. Mourinho, entre otras actividades, entrena al Real Madrid.
No voy a hablar del Madrid porque yo, del Real Madrid, equipo en el que he tenido amigos personales encantadores: Chema (entonces no era Txema) Zárraga; Joseito…, hace algún tiempo que podría decir cosas que mucha gente consideraría querellables. Y yo pretendo reírme y divertirme.
No voy a hablar de los periodistas del Real Madrid porque hace tiempo, años, que he dejado de oírlos. Y, ¿qué decir de las jaulas de grillos que son las “tertulias” periodísticas de las distintas cadenas de TV? Cuando zapeas a ver si en cien canales o más encuentras un programa a la altura de una inteligencia media humana, ¡Con qué te puedes encontrar!
No, no voy a hablar de los periodistas porque no hay igualdad de armas, ni equidad (Art. 6º del tratado de Roma). Ellos tienen las ondas, prensa, Internet y uno, compra prensa, prescinde de los sabios tertulianos y en Internet escribe donde puede o lee a quien le interesa porque merece la pena. Y yo pretendo reírme y divertirme.
No voy a decir lo que yo pensaba y decía hace años cuando alguien me preguntaba sobre un pronóstico de un partido ¿Quién crees que va a ganar tal partido? Quien quiera el árbitro, respondía. No lo hacía a humo de pajas. Hoy no lo voy a decir porque, como pretendo reírme y divertirme, emulando a aquel preste al que le imputaban como propios todos los hijos de soltera que nacían en la parroquia, un buen día, dirigiéndose a los feligreses les dijo: “queridos feligreses, me han llegado rumores de que los comentarios en el pueblo me adjudican todos los hijos de soltera que aquí nacen y yo os aseguro solemnemente que no todos esos niños son hijos míos”. Pues bien, yo también tengo que afirmar que no todos los partidos de fútbol los gana siempre quien quiere el árbitro. Por ejemplo Depor 0 - Barna 4. No; todos, no. ¡Pobres árbitros!
Pero no puedo negar que me divierte mucho el Sr. Mourinho. Y como me divierte voy a hacer algún comentario lo más jocoso que pueda sobre él. No tan cáustico como los que dicen que él hace. Sin acritud como decía aquel señor que no siempre había sido sabio y seguimos sin saber si lo es aunque está forrado y no deja de decir cosas tan inanes y no tan agresivas como aparentan ser, pero todos los tontos le aplauden. Que yo ni me creo que el Sr. Mourinho sea un chulo, ni, menos, el Sr. Cristiano. No son chulos, son, simplemente, así.
Verán. El Sr. Mourinho es portugués. Ciudadano de la noble nación lusa. No voy a acudir a aquel chiste fácil que contaba que cuando el General Franco fue a visitar a su amigo y colega (en eso de que “aquí mando yo”) que era el Dr. y Profesor D. Antonio Oliveira Salazar y saludó al pueblo portugués con la célebre frase “Españoles y lusos”, decían que, o no lo había pronunciado bien o lo habían entendido mal …….. los españoles que se cabrearon por llamarles ilusos.
Ser portugués, imprime carácter. Os Luisiadas. Camoens, Pessoa. Pero sobre todo Aljubarrota (Batalha). Eso quedó ahí para la historia. Y probablemente de ahí salió aquello de que : “Aquí acaba o mundo e empeza Portugal” o lo del cañón embocado hacia España que amenaza con que “Si fago fogo, desfago o mundo” Es normal perpetuar las victorias memorables.
Desconocer el orgullo portugués es ignorancia supina. Cuando inmediatamente de que su aliado europeo, el Reino Unido de la Gran Bretaña, declarase la guerra a Alemania en septiembre del 1939, Portugal hizo lo propio, dicen las lenguas viperinas que el teutón no respondió y la nota de prensa fue contundente “O teutón é cauto; non contesta”.
Pero el Sr. Mourinho está por encima de estas banalidades periodísticas. El Sr. Mourinho bi o tricampeón de la Champions League, adiestrador de los mejores equipos europeos, al llegar al dirigir al mejor equipo del s. XX, tiene derecho a sentirse un verdadero “number one”. Y es en este sentido en el que me viene a la memoria aquella anécdota que corría por nuestro vecino país cuando falleció el Solista Cantor de la Real Capilla de Portugal, Señor de Madureira.
Resulta que el inefable cantor, a la hora de su juicio particular compareció ante el Altísimo y se produjo más o menos, un diálogo parecido al siguiente (el narrador consta que no fue D. Jorge Valdano):
- Bienvenido al cielo Senhor de Madureira, le diría San Pedro
- No hay respuesta.
- Soy el Señor Dios. Sé de tus magníficas habilidades para el canto. Cántame pues alguna de tus composiciones. (El Señor le ordenó cantar y no cantó) (Deus ordenoulle cantar e non cantou)
- Por favor, si eres tan amable deléitame con tu arte. (El Señor se lo rogó y cantó) (Y al concluir el canto dicen que dijo Dios) (Rogoulle e cantou):
- A la porra los ángeles y los arcángeles que para mi desde hoy sólo ha de cantar, con su permiso, el Senhor de Madureira (A merda os anxos e os arcanxos, após d’oxe so me cantara o Senhor de Madureira).
Y la analogía a esta anécdota me viene de que el Presidente del Real Madrid –que parece que aún no es Dios- si está calificado como Ser Superior por lo que el diálogo pudiera ser así:
- Ser Superior: Mourinho, este año he decidido que no habrá fichajes de invierno.
- Mourinho: Ni hablar. No lo permito.
- Ser Superior: Por favor, Mourinho, se lo ruego, este año no me obligue a contratar a nadie más. Pídame lo que quiera pero eso no, por favor.
- Mourinho: Así vale. Pero que no sirva de precedente.
- Ser Superior: A hacer puñetas, asesores, directores, gestores y demás empleados del Club, Federación, árbitros, etc. Aquí sólo manda Mourinho y su paisano Cristiano.
Amén.
Otro día hablamos del Depor. ¡Es qué me da un no sé qué!
Goás Chao, Domingo
Goás Chao, Domingo


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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