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D. José Antonio Muñiz Álvarez

jueves, 02 de marzo de 2006
El que llegó a ser un autentico luchador en pro del desarrollo y la cultura de sus convecinos, nació en el pueblo de Vilar de Ernes el día 18 de agosto de 1883 a las seis de la mañana; siendo bautizado el 19 y asentado en el Registro Civil de A Fonsagrada el día 22 del mismo mes y año.
José Antonio Muñiz Álvarez, fue hijo legítimo de Juan Muñiz López y de Manuela Álvarez Rodríguez, quienes habitaban la casa paterna, llamada Casa de Muñiz, que aún actualmente se conserva en dicho pueblo de Vilar, aunque está deshabitada y en estado ruinoso.
Desde niño demostró gran facilidad de palabra y gran poder de convocatoria; habiendo comenzado sus primeros estudios en la humilde y sencilla escuela de la zona, donde sus profesores se percatan que dicho alumno es inteligente, avispado y de una gran fluidez lingüística, siendo un acerbado lector de cualquier materia, sintiendo especial afición por la literatura, la poesía y la filosofía, siendo un gran estudioso de la obra de Jaime Luciano Antonio Balmes Urpiá.
El señor Muñiz, como popularmente bastantes años más adelante le llamaban sus convecinos, nunca llegó a diplomarse y mucho menos licenciarse en ninguna materia, pero ello no fue obstáculo para lograr conseguir las metes que se proponía. Aún siendo mozalbete, lo mismo que muchos otros vecinos y miles de gallegos, tuvo que emigrar, con la ilusión de hacer fortuna y regresar algún día a su patria chica, primero lo hizo a la isla Caribeña de Cuba, años más tarde regresó al viejo Continente y vive en Francia, para luego regresar a su tierra natal, a su querida casa de Vilar. Entonces Muñiz ya había cumplido los cuarenta años; había adquirido una sólida cultura, había conocido nuevas formas de trabajar la tierra y había logrado reunir un considerable capital, él cual años más tarde emplearía en beneficiar la vida de sus paisanos.
Durante los años 1923 a 1925 logra agrupar a los vecinos de las parroquias que entonces formaban el valle de Negueira, los agrupa en unas muy particulares sociedades agrarias a modo de cooperativas; al mismo tiempo que impulsa en todo lo que le fue posible la cultura entre sus parroquianos, y constantemente insta a los padres a que sus hijos estudien y no se queden analfabetos, para ello, no sin grandes esfuerzos, logra crear una serie de colegios, actualmente sabemos cuantos, algunas versiones dicen que fueron un total de doce, otras dicen menos; el caso es que fue un gran impulsor en la escolarización de los niños del valle de Negueira, e incluso pagaba de su caudal buena parte del coste de una muy humilde pero eficaz carretera que desde A Fonsagrada iba a Negueira de Muñiz.
Pero José Antonio Muñiz Álvarez, usando la vía del diálogo y la concordia, ha sabido llegar a su principal meta, contando para ello con el apoyo de 287 vecinos, logra conseguir el fin que algún día se había propuesto, que no era otro que la segregación de las feligresías de Ríodeporto, Negueira, Hernes, Ouviaño, Barcela y Marentes hasta entonces pertenecientes al municipio de A Fonsagrada, en ayuntamiento propio, cuyo favor y beneficio quizás los habitantes de Negueira nunca le supieron valorar lo suficiente, pues aun en la actualidad no cuenta con monumento alguno ni tan siquiera una lápida o monolito le recuerda en dicho término.
La segregación de las seis feligresías para constituirse en ayuntamiento propio tuvo lugar por Real Decreto del día 22 de julio de 1928, pasando a llamarse Ayuntamiento Constitucional de Negueira. El día 22 de noviembre de 1929 por Real Orden, se concede el cambio de nombre de Negueira por el de Negueira de Muñiz, ello con el fin de evitar confusiones con otros municipios de nombre similar y al mismo tiempo honrar el hijo ilustre del casi recién creado ayuntamiento; cuya primera gestora municipal estuvo presidida por Muñiz, el cual nunca llegó a ser alcalde del ayuntamiento que el mismo con la colaboración de un grupo de paisanos llego crear.
Debido a diversas circunstancias históricas del momento, surgidas a raíz de la Guerra Civil de 1936, es José Antonio encarcelado, dado que políticamente era republicano, siendo procesado con condena, cumplido dicha condena en la prisión provincial de Lugo, siendo sus propiedades confiscadas, entre ellas su casa de Vilar de Hernes, el edificio del actual bar Regio, en Lugo capital y algunos otros pequeños negocios.
Una vez terminada la contienda civil, ya en plena posguerra queda en libertad. En su organismo hacen mellas las circunstancias derivadas de estar en la cárcel, los malos tratos y abusos a los que fue sometido, y sipcologícamente, se halla muy afectado, atrás habían quedado aquellos años donde sus vecinos los arropaban, le seguían y casi le consideraban un héroe; pero a pesar de todo ello aún siente la llamada del amor y del cariño, siente la necesidad de formar una familia, y se casa con una paisana suya Estrella Méndez Campa, natural de san Salvador, en el concejo de Pola de Allende, Asturias; el matrimonio tiene lugar el día 5 de julio de 1944 en la iglesia parroquial de Negueira, él tenía 61 años, la novia todavía no había cumplido los 18 años. Los recién casados fijan su residencia en Lugo, más concretamente en una pequeña casa de la calle Juan Montes, rotulada con el nº cuya vivienda todavía se conserva, en los bajos de la misma había montado una chocolatería y churrería, con anterioridad el matrimonio había regentado un bar en la calle del Progreso.
Fue en dicha casa de la calle de Juan Montes donde nacieron los tres hijos, Eva Muñiz Méndez, actualmente residente en Londres; Estrella Muñiz Méndez, residente en Madrid y Antonio Muñiz Méndez, casado y con sucesión, que reside en Móstoles, Madrid.
Eran aquellos años de la posguerra tiempos difíciles y más para una persona que había sido condenada por sus ideas republicanas, pero aún así el matrimonio logra salir adelante y poder dar ciertos estudios a los hijos.
Y como todo termina, también se acabó la vida terrenal de José Antonio Muñiz Álvarez, falleció en Lugo el 3 de enero de 1956, su familia se organiza de la mejor manera posible para poder hacerle un entierro digno; la misa de funeral se celebró en la iglesia parroquial de Santiago A Nova, en Lugo capital, el día 4 y su cadáver recibe sepultura en el cementerio viejo de san Froilán en una fosa de tierra; su viuda Estrella Méndez Campa, años más tarde contrajo segundas nupcias con José Ignacio Martín González, y actualmente residen en Madrid, lo mismo que una de sus hijas y el hijo menor, la otra hija reside en Londres.
A modo de recordatorio podemos mencionar que José Antonio Muñiz, era hijo único, no tuvo hermanos, físicamente más bien bajo, sobre (1,70 de estatura) ciego del ojo izquierdo, y según su esposa Estrella Méndez Campa, muy alegre, gran emprendedor, de muy buenos modales y todo un caballero que se desvivía por los demás, sin pedir por ello nada a cambio.
López Pombo, Luis
López Pombo, Luis


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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