EDITORIAL
He
aquí el fruto de una inmensa ilusión lograda por parte de todos
los que conformamos este sueño. Éste no es un sueño
cualquiera, lo han logrado personas con especiales dificultades para el
desenvolvimiento de las actividades de su vida diaria. Ha sido especialmente
dura y trabajosa la salida de este ejemplar por su prontitud y porque cuando
un sueño es tan deseado como el nuestro nada que se interponga será lo
suficientemente importante como para cesar en el empeño.
Agradecer a todos los que de alguna forma han
aportado su granito de arena a este FISGÓN
ILUSIONADO;
tanto a residentes, familiares, trabajadores, vecinos, o a cualquier persona
que llegue un fisgón a sus manos y decida tomar parte de este
sueño.
Ha
de ser por encima de todo O FISGÓN la voz y el pensamiento de nuestros abuelos queridos.
Graciñas de corazón a todos y que
sea un disfrute tener un FISGÓN en las manos.
Mª
Belén Pereiro.
Animadora
Sociocultural.