Esta carta ha sido alguno de los agradecimientos más reseñables que han llegado a esta casa y que hemos querido tener presente para seguir en la misma línea de trabajo, buen hacer y afecto hacia nuestros residentes. Una bocanada de aire fresco para continuar con aliento este trabajo lleno de humanidad y de afectividad.

 

                

 

 

                        CONVERSACIONES con la residente      

 

                                                                                     DOÑA EMÉRITA BARREIRO

 

 

 

 

            Emérita es una viguesa de raíz y una castrense de adopción. Por motivos esenciales del matrimonio con su marido Fernando Sotelo Arangudi, q. e. p. d. , y a raíz de la enfermedad de éste, Doña Emérita comenzó a vivir de manera estresada. Médicamente le aconsejaron que cambiara su residencia de Vigo, y fue entonces cuando le hablaron de esta casa. Le hablaron de Castro Ribeiras do Lea y eso sonaba a chino. Han pasado felizmente aquí los últimos años de la vida de su esposo, hasta que hace casi medio año, él falleció.

 

 

            Es una mujer que se enfrenta a la vida siempre con una sonrisa en sus labios y para cubrir el vacío que ha dejado su esposo ayuda en todo lo que puede.

Una gran mujer, que como ella dice “ hasta que Dios la llame” vivirá felizmente entre nosotros.