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Ideas mod(l)estas II

miércoles, 15 de febrero de 2012

Anda el cotarro alborotado con la Sentencia del Tribunal Supremo por la que se condenó a Don Baltasar Garzón por prevaricador. No he leído aún la sentencia pues el trabajo tiene otras exigencias aunque pienso hacerlo en cuanto pueda no sólo por cultura jurídica elemental sino por el tratamiento que pueda otorgar a los derechos humanos materia de especial atractivo para mí. Tampoco voy a entrar ni un segundo a comentar aquellas andanzas que el entonces Juez Instructor de la Audiencia Nacional realizó al abandonar su plaza para entrar en política, ni sus frustrados empeños ministeriales, ni la furia vindicativa que aplicó para buscar a su amigo Mister X como cabecera del GAL que acabó con varios altos cargos socialistas en la enrejada casa grande de Soto del Real a causa de los sumarios en los que no se llegó a identificar a Mr. X. No voy a comentar sus fechorias de justicia universal procesando a Pinochet por ejemplo, vil dictador de derechas, no recuerdo si a los Videla, Masera, Galtieri y demás jarca porteña. Pero ni un solo dictador zurdo mereció la menor atención del justiciero incoador de persecuciones. Ni voy a decir una sola palabra de los procesos que, como imputado, tiene incoados en su contra. Esperemos tener tiempo para hacerlo si hay lugar.

Yo ahora sólo pretendo comentar, sí que sólo someramente, un hecho y es responder a la pregunta que a la vista de cómo anda el gallinero estoy obligado a hacerme a modo de autorreflexión, sin entrar en el fondo de los hechos ni de los fundamentos, a la vista de la reacción del Sr. Garzón, su hija y, especialmente, de la reacción en la calle de sus “fans, hooligans, supporters”, ¿será justa o no la sentencia?.

La sentencia se dicta por un Tribunal integrado por siete magistrados y por unanimidad. Siete opiniones idénticas que no dan, no proporcionan ningún voto particular. El condenado manifiesta que tiene la conciencia tranquila, alguna que otra vez manifestó actuar con independencia de su ideología, su hija habla de que alguien brindará con champán y la calle se puebla de “demócratas” que llaman fascistas o fachas o cualquier carajá de ese calibre, léase adjetivo, a los jueces, pertenecen al partido comunista, ahí están los camaradas Cayo y Manzanares y, como no, el inefable estadista Toxo que no es pariente del Mariscal Tojo, el Primer Ministro japonés que perdió la guerra contra McArthur y los de “la ceja” y un selecto grupo de letrados todos más zurdos que un zocato.

Si uno oyese que un ultra o las damas de blanco de “Cubita la Bella” se manifestase en contra del Sr. Garzón podía tener un cierto resquemor ante el origen del conflicto pero el solo hecho de que los citados más El País, Público y ¡hasta las “madres de mayo porteñas! se manifiesten a favor de la inocencia del ex juez y lancen venablos a los magistrados, para mí es el mayor y más seguro aval de la objetividad de la sentencia. No me cabe la menor duda, ya antes de leerla que la sentencia, y que sirva de precedente, es una loa a la justicia y a la equidad. Oro molido. Por cierto, ¿se ha pronunciado Carrillo? De momento no, no preguntaremos al Sr. Botín ni a los familiares del inmortal poeta García Lorca. Tiempo habrá.
Las consecuencias que se deducen de todo esto a mi modesto entender son varias y vamos a sintetizarlas:
Es la primera que ya está bien de que partidarios, militantes o conmilitones de partidos tiránicos, asesinos, antidemocráticos y liberticidas, entre otras virtudes se aprovechen de regímenes más o menos democráticos pero donde existe libertad de expresión para venir vendiendo la mercancía como los charlatanes de feria de mi juventud que vendían “un traje por ni 100, ni 50, ni 25, ni 20, ni 10, por cinco pesetas”. Cuando llegabas a casa con la pieza de tela, el largo era normal pero el ancho no pasaba de dos cuartas. Pues bien aquellos embaucadores de los primeros tiempos de la dictadura se sustituyeron por los embaucadores vividores de la política en democracias que han invadido el espacio “ideológico” de la turba multa para contarles la milonga de la democracia socialista, de la “SBOBODOWSKA” o libertad socialista. Espero poder contar aquel infierno que he vivido para que estos filo coreanos, chinos, castristas o chavistas de hoy vengan camelando al pueblo “explotado” por el capital. Para todos ellos, caricaturas de Stalin, la mejor explotación sería la que impondrían desde sus chalets en “La Finca” con los futbolistas del Real Madrid. Han arruinado a cinco millones de personas y defienden al ex juez Garzón porque quiso desenterrar a Franco y detener a Pinochet. Es tan de coña el tema que sólo los millones de educandos para la ciudadanía por la LOGSE y la LODE llegan a seguir tales majaderías que no doctrina porque no hay más cátedra que la falta de pudor, de vergüenza, de dignidad, de decoro, de honestidad….. en fin. ¡Cuanto daríamos algunos por conocer la conciencia del ex juez del que parafraseando al Cid cuando decía: “ que buen vasallo oviere, si oviera un buen Señor”, nosotros diríamos: “que buen juez oviera, si oviera una buena conciencia”!.

Y además se muere Whitney Houston en la bañera. De aquella impresionante belleza de los noventa con una angelical voz que nos enamoraba a todos los varones de la época, probablemente sumergida en un agua de flores y sales pero a 40º C porque tenía frío en el alma y en el reducido cuerpo que la droga había destruido. El corazón que no supo amar o no fue amado debidamente, decidió descansar. La droga y el comunismo son los dos grandes enemigos, irreconciliables de una sociedad que pretenda ser sana.

Goás Chao, Domingo
Goás Chao, Domingo


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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