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Outomuro, Capitalidade da Terra de Montes en Ourense

miércoles, 28 de julio de 2010
Si viaja usted desde la Meseta hacia las Rías Bajas por la autovía del mismo nombre o por la Nacional Logroño-Vigo, puede abandonar una u otra y acercarse por la N- Xinzo-Pontevedra a la medieval Cela Nova para admirar allí “A Casa dos Poetas” -Curros, Celso Emilio…- y el magnífico monasterio de San Salvador de Celanova, joya de un románico galaico y un barroco tardío, testigo todavía de un arte, de una cultura y de unos modos económicosociales que posibilitaron lo que hoy somos de alguna manera.

Hecha esta parada y fonda, continuaremos viaje a nuestro destino y, entre otras opciones, tomar la OU-404 Celanova-Barral, que nos llevará regaladamente a probar el buen vino del Ribeiro, ya a 3 kms de esta denominación de origen en su capital Ribadavia. Pero antes, en un bello paisaje de transición, nos encontraremos, una vez cruzada la romana Ponte Feixo, con el raro pueblo de OUTOMURO, capitalidad municipal de la cartellana zona de Terra de Montes, en el Medio Arnoia, cercano ya -14 kms.- a los bacelos, viñas y parrales del vino dorado y tinto, del que ya gustaban los romanos que acamparan por aquí o vivían en la capital del Imperio.

Recortándose en la caída de la falda de los Castro de Trelle y alargando perezosamente su estribación sur hacia el río Arnoia -magnífico Parque Comarcal Fluvial a 2 kms.-, a 25 kms. de Ourense capital, OUTOMURO levanta su centralidad geográfica, su capitalidad administrativa y su centro natural y de servicios de todas estas tierras ya desde la Baja Edad Media, en la que se documenta como poblado de abolengo, llegando a ser hoy un pueblo-villa de animada vida y negocio cotidiano de una población muy marcada por el retorno de la emigración, primero sudamericana -Cuba, Argentina, Brasil- comienzos del s. XX -, vascocatalana y madrileña -2ª mital del s. XX- y luego la europea de Suiza, Francia y Alemania… fenómeno económico y social que tanto llegó a determinar la vida social y económica de toda la Galicia interior.

OUTOMURO goza de una toponimia sugerente de origen antiguo. “A Cidade”, con su “Castro”, o su propio nombre y a Ponte Nova, que desde la edad Media posibilitó el tránsito de los emisarios monacales de las autoridades abaciales del San Rosendo celanovense, dueños en su tiempo de estas tierras, la marea de comerciantes, ganaderos y peregrinos del norte de Portugal camino de las Ferias y Fiestas de Ourense, a través de la “Verea”, hoy covertida en carretera del Viso a La Seara, que intersecciona la OU- 404 de Celanova-Barral en Outomuro.

Un conjunto de causas naturales y sociales que poco a poco hacen que unas cuantas familias de labradores fuesen desenvolviendo y desarrollándose hasta lo que hoy es este pueblo, del que ustedes pueden darse idea y disfrutar en su parada y fonda aquí, en estas notas y galería que ofrecemos.

El primitivo asentamiento de OUTOMURO, unas pocas casuchas entre Airas o Eiras o Eras - todavía se conservan A Aira da Tía Antonia, a Aira de Arriba, A Aira de Abaixo, dando nombre a pequeños barrios del núcleo “urbano” -fue en franco aumento por la elevada tasa de natalidad natural y exigida, cuando la propiedad de la tierra necesitaba braceros propios para cubrir el laboreo familiar y afirmar la fuerza del “clan” junto y frente al del vecino. Así surgieron y se distinguieron en el trabajo agrícola y ganadero- maíz, centeno, patata, hortalizas y vino, y ganado vacuno en abundantes pastos de regadío y sotomonte, junto al cuidado y explotación maderera de sus abundantísmos bosques de pino y roble: 4 aserraderos o “Fábricas” llegó a tener el pueblo, hoy una -las familias, a partir de principios del siglo pasado, de Os López, Os Trepas, Os González Gil, As Cadaias, Os Marañas, Os Reumas, Os Mallóns, Os Tiróns, Os da Rasta, Os Camballos, Os Cambas, Os Saleros, Os da Rota, Os Levedeiros, Os Ribeiaos, Os Toledanos, Os do Juan, Os da Tía Emilia Bande, etc..., que fundamentaron la época exclusivamente agrícola de un OUTOMURO que, bien entrada la 2ª del siglo s. XX , sin desvincularse totalmente de este pasado, entró de lleno en un nuevo período, el actual, de un pueblo dormitorio y de servicios. Porque hoy, desertizado el campo, aquí se mantiene una vida animada y suficientemente próspera, debido en gran medida a su capitalidad antes mencionada.
Así, el pueblo cuenta con la sede del Concello y sus oficinas, un Ambulatorio Centro de Salud y Asistencia Social, Farmacia, Residencia de la 3ª Edad, Biblioteca Municipal, Auditorio, Piscinas Municipales, Pabellón Polideportivo con Gimnasio de Rehabilitación Terapéutica, Parque Infantil “Padre M. Feijoo”, Disco-Pub Bar “Start 83”, varias Cafeterías, dos Restaurantes- Pensión, dos Supermercados y las sucursales bancarias de Caixanova, Banesto y Banco Gallego, centros estos últimos que posibilitan el encuentro y el “lecer” de una vidilla nocturna apacible y amistosa y las transacciones comerciales propias de los habitantes de estas zonas y del forastero visitante, que se acerca al pueblo sobre todo en los meses del verano. Amén de esto, una buena Carnicería, una fábrica de muebles, dos Carpinterías Metálicas y otras dos “pemes” dedicadas a la construcción, que se dedican hoy preferentemente a la rehabilitación de viejas y antiguas casas ante la demanda de nuevos inquilinos tanto pueblerinos como forasteros que desean establecer aquí un segundo domicilio de descanso y relax, atraídos por la buenas condiciones que aquí se pueden disfrutar, rodeados del confort y las condiciones que ofrece la naturaleza del sitio.

Si bien la mayoría de los outomuranos y de las gentes vecinas practican durante buena parte del año un absentismo laboral manifiesto, todos gustan de la tranquilidad y de la paz bucólica de un pueblo dormitorio y del amor al ancestro, animado en la medida de lo suficiente y adecuado por las comodidades de lo moderno.

OUTOMURO celebra fiestas locales los días 21, 22 y 23 de agosto y, en primavera, la vecinísima Nogueiró organiza A Festa do Cabalo a través de su Club Hípico y la concentración anual de Autocaravanas, ambas de resonancia más que regional. Por su parte, la Disco “Star 83” anima habitualmente durante todo el año las noches de un público cada vez más numeroso, autóctono y visitante. También suele hacerlo el Bar Caballero, y si viene usted por aquí, no deje de preguntar, por favor, por O Pirocas. Comerá muy bien.

Llegados aquí, el viajero puede seguir camino hacia destinos más cumplidos, bien por la OU-404 hacia el Ribeiro, o bien, a través de la carretera Outomuro-Viso, retomar la N-Xinzo- Pontevedra (también a Vigo), disfrutando de los envidiables paisajes y riquezas de la termal Cortegada, la única Arnoia y el san Benito do Rabiño, las lejanías cercanas de Portugal y el saludable y alto clima de La Cañiza, no sin antes, en cualquier momento de su estancia en el pueblo, visitar fervorosa y culturalmente el Santuario de Nuestra Señora del Mundil, ejemplar y religioso templo del barroco tardío “colonial” y referencia común de todas las buenas gentes de esta Tierra de Montes y del cercano Ribeiro. En su cementerio reposa el inolvidable compositor musical, Medalla e Hijo Predilecto del Concello, el franciscano Padre Manuel Feijoo.
Mourille Feijoo, Enrique
Mourille Feijoo, Enrique


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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