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Tikitakavuvuzela

lunes, 12 de julio de 2010
El jueves pasado cayeron en Galicia 6.000 rayos y centellas y su vuvuzela atmosférica destrozó en ciertas zonas de nuestro suelo mucho de lo que nuestros campesinos se estaban afanando por cultivar. El viernes, también pasado, toda España, dígase sin excepción, consiguió agotar las existencias de paño rojigualda sibilina e imperdonablemente arrinconado en los stocks de las grandes mercadurías, y los balcones y ventanas de toda España, fuesen muebles-móviles o inmuebles, diseñaron el inmenso e insuperable tikitaka que festeja desde ya aquel otro maravillo de la Selección Nacional de Fútbol, que por su puesto ya rindió viaje apoteósico, aunque nada más sea, antes de la la gran final contra Holanda. Ya nada importa. Ya todo está hecho. Pero sigamos. Ayer sábado por la mañana, la Vicepresidenta I del Gobierno, no podría ser menos, y como nos tiene acostumbrado coge su ancestral e inaguantable vuvuzela y se marca un solo de trompa estupendo: "A la final no irá ningún miembro del gobierno. Estamos trabajando". Eso sí," estos chicos son los deportistas del cambio". ¡Joder! Y por la tarde, cantidubi en el viejo Reino de Aragón: un millón de catalanes se acoplan desvergonzadamente casi todos juntos contra el President Montinlla, que tuvo que refugiar su cantinela soberanista y de metirijilla en la primera Conselleria que encontró a mano, frente a la mareona auténticamente independentista que zarandeaba con la senyera de verdad.
Unos y otros como niños, oiga. Porque la Diagonal sí, pero Barcelona estaba cubierta de rojo y gualda anchos, y no precisamente sólo por Piqué, Puyol, Xabi o quien sea.

Por una vez no, por todas las veces, a toda España, y a despecho de cuatro triquilicuatres, se le asomó lo elemental a toda la profundidad de la superficie y todos hemos comprendido, por una vez y para todas las veces, que aquí estamos fraguados como estamos y no como se le antoje al primer postor o vendedor de la plaza de abastos de la última mercancía plurinacional.

Pues nada, hombre. Que es una gozada venida del descubriento de las nuevas y viejas "juventudes" y "generaciones" y de todo el mundo que tenemos un símbolo tan así de "chulo" y normal como lo puedan tener Holanda, Alemania, Uruguay, o Inglaterra, Usa y Gana.
Mourille Feijoo, Enrique
Mourille Feijoo, Enrique


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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