Opinión en Galicia

Buscador


autor opinión

Editorial

Ver todos los editoriales »

Archivo

Linajes en Castro de Rei (I)

lunes, 24 de septiembre de 2007
Linajes y familias hidalgas en Castro de Rei

El castillo de Castro de Rei y sus murallas

Dicho baluarte defensivo fue levantado durante la Baja Edad Media sobre un importante yacimiento arqueológico, que suponemos, de origen castrexo romanizado, teniendo en cuenta unas recientes obras que fueron realizadas a poca distancia del mismo y permitieron constatar formas constructivas propias de la época, además suele ser frecuente la aparición de molinos de mano, u otros res-tos cuando se hacen obras que vayan acompañadas de alguna excavación. Incluso de lo que supuestamente para nosotros fue un gran recinto murado perduran tramos donde el muro en buena me-dida es aún el original.
De como era la fortaleza nos han dejado amplias referencias, entre otros estudiosos, el Sr. Castillo; D. Manuel Vázquez Seijas, y más escuetamente D. Pascual Madoz. Este último dice que la antigua jurisdicción de Castro de Rei, estaba formada por las feligresías de: Ameixide, (suprimida en la reforma diocesana de 1890), Ansemar, Azúmara, Bazar, Bexán, Castro de Rei, Duarría, Dumpin, Goberno, Loentia, Momán, Mos, Mondriz, Orizón, Outeiro, Paz, Prevesos, Ramil, Reigosa, Santa Leocadia, Triabá, Balmonte y Viladonga, cuyo señoría lo ejercía el Conde de Lemos, si bien en Mondriz y Orizón era participe el Conde de Grajal; en Paz, D. Juan Gayoso; en Prevesos, D. Francisco Pardo, y en Ramil, D. Bernardo de Castro y doña María Aguiar, quienes tenían la potestad de nombrar juez ordinario. El mismo autor reseña que esta villa era entonces una población protegida por unas murallas con su castillo propiedad de la Casa de Lemos.
Poco resta a la vista de aquellas murallas, pues el entorno del castillo ha sido desde hace muchos siglos solar ideal para edificar viviendas, que más de una tendrá por base de sus lienzos la vieja cerca. En cuanto a él sabemos que tenía una torre cuadrada, de unos once metros por lado y una altura aproximada de catorce. Construida en mampostería de grandes lajas de pizarra con fuerte mortero calizo y bloques de granito en las zonas más vulnerables. Dichas paredes estaban vistas para soportar cualquier ataque bélico de la época, pues aún se aprecian restos de muros soterra-dos cuyo espesor supera los 2,70 metros. No obstante fue atacada con tal furor que no ha podido resistir la embestida hermandina, y mucho menos el paso de los siglos, derrumbándose el día 25 de febrero de 1941. Hacia pocos días (el 16 del mismo mes y año), toda a Terra Chá había sufrido las catastróficas consecuencias de un fuerte vendaval, del que había quedado seriamente dañada, parece ser, según la voz popular, por haberse hecho socavones en el interior por algunas personas interesadas que dicha histórica torre se derrumbase. ¿Querría ella portarse bien antes de dejar para siempre de las tierras que defendió?, pues parece que si, se derribo por tiempos dejando escapar sanos y salvos a los dueños una casa-pensión colindante, y como no también los huéspedes.
Hoy tenemos que conformarnos contemplándola es unas cuantas fotos que escasa calidad que de la misma nos han quedado, donde todavía se le ve robusta y con buena salud, como resistiéndose a dejar aquel vello emplazamiento.

Escudo heráldico. En la fachada principal campeaba un blasón cuya forma rompe totalmente con los tipos de escudos “españoles", acercándose más a los primeros italianos; dentro de un “campo delimitado por un cordón moldurado rematado en picos ¿quizás corona condal? tiene por formas la T de los Castroxeríz y los seis roeles de los Castro de Lemos. Actualmente esta piedra armera está incrustada en un muro por la parte interior del mismo de una pequeña edifi-cación destinada a pajar, que construyó el propietario de la finca sobre el solar de la fortaleza. Don Manuel Amor Meilán al describir este municipio en la interesante obra de F. Carreras Candi ”Geografía del Reino de Galicia provincia de Lugo, pag. 222/234”, que en el siglo XIV, Fernán Pérez de Andrade, hacía donación al obispo de Mondoñedo, por escritura firmada en Pontedeume el día 6 de marzo del año 1396, de los casares de Viladonga; y que más tarde, el Conde de Lemos, D. Pedro Alvarez Osorio, daba a su primo D. Galeor Osorio, por su vida y la de su hijo, la villa de Castro de Rei, en calidad de feudo y de servirle con su gente, a fin de se casase con Dª Constanza Pardo hija del mariscal D. Pedro Pardo de Cela. En el archivo de la casa ducal de Alba, existe el testamento otorgado por D. Galeor Osorio en Ponferrada, el 13 de mayo de 1480, en el cual se refiere que el Conde de Lemos, le había cedido en feudo por su vida y la de su hijo o hija que tuviere, las tierras de Castro de Rei, pero que esto solo fuera para que Pardo le diese por mujer a su hija Dª Constanza, aunque no para que sus hijos usasen del feudo, y éste volviese al Conde, después de la muerte de Galeor, ordenando que fuese restituido dicho feudo El gran genealogista Vasco de Aponte, añade que en el siglo XV, Gutierre de Quesada, fue señor de Castro de Rei, por Gómez Pérez das Marinas. Consta también, que S. M. la Reina D. Isabel La Católica otorgó escritura de cesión a favor del conde D. Rodrigo Enríquez Osorio, el día 10 de noviembre del año 1501, los privilegios de las rentas y pechos y derechos de varias villas de la provincia, en los que se comprende la de Castro de Rei y sus tierras, por su vida y a consecuencia de cierto asunto tomado por orden de dicha reina con el D. Rodrigo, sobre el casamiento de D. Dionís de Portugal, sobrino de la reina, con doña Beatriz de Castro, hija del Conde. Don Manuel Narciso Miranda y Saavedra, era en el año 1737 merino y justicia ordinaria de la villa y jurisdicción. En aquella misma fecha la fortaleza estaba habita, como lo demuestra que en una de sus salas se expidiese el día 4 de septiembre carta de concordancia en una de las copias del Padrón de Calleyta, que aparece redactada y firmada par el escribano de número D. Alejandro Fernández de Saavedra, para depositarla en el archivo y arca de tres llaves del castillo. Cuando en 1753 es redactado el Cuestionario de Real y Unica Contribución correspondiente a esta parroquia, al capitulo segundo contestaron “que dicha feligresía se halló ynclusa en la Jurisdicción de Castro de Rey, la que es de señorío de la Excma. Señora Condesa de Lemus, a quien por esta razón los vecinos de dicha feligresía no pagan cosa alguna". Y al apartado veinticuatro del mismo interrogatorio dijeron que los vecinos de la expresa-da feligresía disfrutan los derechos en que suelen arrendar una taverna que regulados por quinquenio ymportaran al año doscientos reales de vellón, sin que para ello tengan otro titulo más que el estar envezados con la Thesorería de Rentas Provinciales de la Ciudad de Lugo. También disfrutan Los derechos en que suelen arrendar un mercado que regulados par quinquenio ymportaran al año quinze reales de vellón, sin que para ello tengan otro privilexio ni consención más una antiquísima posesión de ynmemorial tiempo a esta parte". Y entre otras cosas dicho programa se añade ".. un mercado que se zelebra de quinze en quinze días, en el que se cobra dos maravedizes de cada carga de frutas, quatro de cada banastra de sardina, dos de cada tendero, dos cada carga de ollas, dos de cada carga de coles y dos de cada herrero...”.
Genealogía de la Casa de Lemos.
Da comienzo dicha genealogía con D. Hernando Ruiz de Castro que matrimonió con Dª María Alvarez, de quienes fueron hijos:
I. D. Rodrigo Fernández de Castro, que sigue.
II. D. Gutierre Fernández de Castro, falleció en el año 1159, fue tutor del Rey Alfonso VIII. No dejó sucesión.
III. Dª Teresa Fernández de Castro, que fue esposa de D. Arias Pérez de Saavedra.
Don Rodrigo Fernández de Castro, conocido por "El Calvo” fue Alcaide de Toledo; contrajo matrimonio con Dª Estefanía Fernández de Traba, de quienes fueron hijos:
I. D. Gutierre Ruiz de Castro, que sigue.
II. D. Fernán Ruiz de Castro, llamado El Castellano", que estuvo casado con la Infanta Dª Estefanía, hija del Rey Alfonso VII,
III. D. Pedro Ruiz de Castro, apodado “El Monje".
D. Gutierre Ruiz de Castro, contrajo matrimonio con Dª Elvira Osorez, (señora de la Casa de Lemos), de quien fue hijo:
D. Fernán Gutiérrez de Castro, que matrimonió con la hija de los señores de Lodio Dª Emilia Iñiguez de Mendoza, de quienes fueron hijos:
I. D. Esteban Fernández de Castro, que sigue.
II. D. Andrés Fernández de Castro, de quién hubo descendencia femenina .
III. Dª Inés Ruiz de Castro, que estuvo casada con D. Martín Gil Sobrado.
D. Esteban Fernández de Castro, fue desde el año 1269 a 1290 Pertiguero Mayor de Santiago; contrajo matrimonio con Dª Aldonza Alfonso de León, nieta del Rey Alfonso X "El Sabio". De esta unión hubo un hijo que fue:
D. Fernán Ruiz de Castro, desempeñando el cargo de Pertiguero Mayor de Santiago, falleció en el año 1306, y había estado casado con Dª Violante Sánchez de Castilla, hija del Rey Sancho IV. Tuvieron por hijo a
D. Pedro Fernández de Castro, apodado “El de la Guerra", siendo señor de Monforte, e igual que sus antepasados Pertiguero Mayor de Santiago. Estuvo casado con Dª Isabel Ponce de León; falleciendo hacía el año 1343. De este matrimonio fueron hijos:
I. D. Fernán Ruiz de Castro, que sigue.
II. Dª Inés Fernández de Castro, llamada "Cuello de Garza", que matrimonió con el Infante D. Pedro A. de Portugal.
III. Dª Juana de Castro, que matrimonió en primeras nupcias con D Diego López de Haro, y viuda de este se casó con El Rey D. Pedro I “el Cruel".
IV. D. Alvar Pérez de Castro, por diversos motivos se vio obligado a tenerse que exiliar en Portugal, país donde estuvo casado y en el que dejó sucesión.
D. Hernán Ruiz de Castro, (llevaba por lema “Toda la lealtad de España", falleció en 1376), contrajo matrimonio en primeras nupcias con Dª Juana, hija del Rey Alfonso XI, de cuya unión no se tiene noticias de haber quedado hijos. En segundo maritaje fue esposo de Dª Leonor Enríquez, que era señora de Vilalba, y de quienes fueron hijos:
I. Dª Isabel de Castro Enríquez, que sigue:
II. D. Pedro de Castro, que falleció en Inglaterra, sin haber dejado sucesión.
Dª Isabel de Castro Enríquez, fue esposa de D. Pedro Enrique de Castilla, Conde de Trastámara; ella falleció el 2 de mayo de 1400, y él en 1425. Tuvieron por legítimos hijos a:
I. D. Fradique Enríquez, que fue primer Duque de Arjona, estuvo casado con Dª Aldonza de Mendoza, falleciendo en el año 1430 sin dejar sucesión.
II. D. Pedro Enríquez, realizó estudios eclesiásticos, y posterior-mente fue obispo de Mondoñedo.
III. D. Enrique Enríquez, que matrimonió con Dª Leonor Alvarez de Robleda.
IV. Dª Leonor de Castro, que contrajo matrimonio en primeras nupcias con D. García Díaz de Cadórniga; y en segundo matrimonio con D. Juan de Noboa.
V. Dª Beatriz de Castro, que sigue:
VI. Dª Constanza de Castro, que se casó con su sobrino D. Pedro Díaz de Cadórniga; ella falleció en 1453.
Dª Beatriz de Castro, estuvo casada con D. Pedro Alvarez de Osorio, que fue I Conde de Lemos, una vez que D. Pedro quedó viudo de Dª Beatriz, contrajo nuevamente matrimonio con doña María de Baza. Hijos de Dª Beatriz y D. Pedro fueron:
I. D. Galaor Osorio, que testó el día 13 de mayo de 1480, en el que hace referencias a Castro de Rei. Estuvo casado con Dª Constanza de Castro, hija del Mariscal D. Pedro Pardo de Cela.
II. Dª María Osorio, que nació en 1446 y falleció en 1457.
III. Dª Isabel de Castro, que contrajo matrimonio con el Mariscal Pardo de Cela.
IV. Dª Juana Osorio, que matrimonió con D. Juan de Pimentel.
V. D. Alonso Osorio, que sigue:
VI. D. Fernando Ruiz de Castro, también conocido como D. Bermudo de Castro, estuvo casado con Dª Inés de Riobóo.
D. Alonso Osorio, nació en 1442 y falleció en 1467, estuvo casado con Dª Leonor de Pimentel, sucediéndoles D. Rodrigo Osorio (ilegítimo en Mayor de Valcárcel). Hija del anterior fue Dª Beatriz de Castro, que matrimonió con D. Dionis de Portugal, que llego a ser Rey del vecino País.

La casa de O Corral, en Azúmara
La que fue señorial casa de O Corral en el lugar de mismo nombre, feligresía de san Juan de Azúmara, pertenecía a mediados del siglo XVIII a D. Diego Méndez, que había nacido en 1702; el cual declaró a los peritos de la Real y única Contribución o Catastro de Marqués de Ensenada, que era dueño de una casa con su hórreo situada en el lugar de O Corral, la misma medía de frente veintidós varas y seis de fondo, colindando por la derecha con el camino que iba al templo parroquial de la feligresía, y por la izquierda con propiedad de la misma; además de una extensa propiedad que superaba el medio centenar de parcelas. A su vez en la feligresía de Castro de Rei, era propietario de: una casa de planta baja y piso superior, situada en el lugar de “Casas de Abajo", que medía de frente dieciséis varas, y de fondo seis; colindando por la derecha e izquierda con propiedades de la misma, que en total eran seis parcelas, que sumaban 12,6 ferrados de extensión. En san Martín de Goberno tenía un patrimonio formado por seis parcelas, de una extensión total de 24,5 ferrados; en la parroquia de Prevesos, tenía otro formado por siete parcelas, que sumaban 11 ferrados de extensión; En la de Sta. Leocadia, tenía nueve parcelas, que sumaban 14,7 ferrados.
Sucesores del referido D. Diego Méndez, fueron los hermanos D. Diego Méndez, que fue cura párroco de Azúmara; D. Francisco Méndez Rubiños, y Dª Francisca de Reoys y Luaces, con estos ape-llidos firmaba, y así la llamaban sus hermanos en el testamento que reproducimos, por el mismo sabemos que los hermanos antedichos habían dejado la casa a su sobrino D. Francisco Saavedra y Noboa, dueño y vecino de la casa do Ancado, en Mondrid, según dicho documento, del 5 de agosto de 1817.
Actualmente esta abolenga edificación presenta un estado bastante ruinoso, pues se halla convertido en cuadras de ganados y en el piso superior no reúne condiciones de habitabilidad; es de grandes proporciones con amplio patio o corral descubierto. La edificación tiene techumbre a cuatro vertientes y las demás par-tes a dos aguas. Los muros son de laja de pizarra y mortero, mientras que los dinteles de puertas y ventanas son labrados blo-ques de granito, y las dependencias tuvieron los muros recubier-tos por una gruesa capa de argamasa.

Nota heráldica genealógica. Las armas de los Méndez de Galicia y Andalucía traen escudo cuartelado: 19 y 4°, en campo de gules, un castillo de plata, acostado a la siniestra de un león de su color y 2º y 3° en campo de oro, una flor de lis de azur. Los de Asturias traen: en campo de gules, una cruz de ocho pumas, de plata, semejante a la de San Juan de Jerusalén, puesta sobre ondas de mar de azur y plata. Otros traen: en campo de azur, un ancla con cabos de oro y hierros al natural, partido de gules, con un brazo armado empuñando una espada, ésta superada de una corona de oro.
El Padre Crespo en su obra “Blasones y Linajes de Galicia", recoge dos ramas de este linaje; los Méndez y Méndez Acuña del Carballo do Pozo, en Salcedo. Los Méndez de Gondar, de Soto Mayor; los de Golmar, y los Méndez de Navia, en nuestra provincia.

Pazo de Fontexón, en Azúmara
Situado en el lugar del mismo nombre, a escasa distancia de la señorial casa de Zacariade, y de la Casa-Torre de Balmente, es una de las construcciones paciegas más grande de todo el munici-pio, aunque en la actualidad su estado de conservación deje mucho que desear, pues fue adaptado su interior para establo y la cubierta a excepción de la parte destinada a vivienda, que es de pizarra el resto lo es de uralita, incluida la zona del balcón, que tiene una artística rejeria de hierro forjado.
La muralla que delimitaba el amplio patio o corral descubierto fue muy alterada en unos tramos y en otros ya no existe, a ella daba acceso un amplio portalón de marcada línea neoclásica propia de una construcción que tiene gran influencia de la arqui-tectura francesa de finales del siglo XVIII y principios del XIX.
Desde el amplio corral una serie de portalones dan paso a otras dependencias de ingreso al propio edificio, a las caballerizas, y pajar. Una destartalada puerta de castaño con moldura torneada, conserva unos toscos caracteres o inscripción que dice "Ave María Purísima. Año 1776".
Los muros son de pizarra y chacotería recubiertos en zonas por una capa de mortero. Y la chimenea de base cuadrada, formada por tres cuerpos, con amplia campana interior, es una de las más voluminosas en este tipo de edificaciones.
La capilla se halla exenta del conjunto aunque forma parte del mismo, de planta rectangular que mide (6,00x4,65 m.), los muros de piedra, mientras que los esquinales y cadenas fueron realizados con labrados bloques de granito. La puerta de entrada es moldurada, cubierta y tribuna de madera. Techumbre del mismo ma-terial que la vivienda. No conserva retablo, y en la mesa del mismo una inscripción que dice: “HIZOSE EN EL A° DE 1783". En el testero algunas pinturas de la época, y actualmente está destina-da a trastero. Con anterioridad a la última y desafortunada reforma que esta ermita sufrió, tenía un artístico cabildo de ingreso con molduradas columnas de granito, las cuales fueron llevadas a una casa particular de Mondoñedo, donde se hallan.
En el frontis de la capilla queda el blasón heráldico, en el que se pueden ver la cruz latina flordelisada, utilizada por la orden religiso-militar portuguesa de san Benito de Avis, y poste-riormente tomada por la Inquisición, que hacia desfilar a los pe-nitentes en sayo amarillo y con dos cruces de estás características, por lo que se llamó a este sayo "san Benito”.
Dicha piedra armera está acolada por la cruz de Calatrava. No olvidemos que la Orden de san Benito de Avis dependió de aquella hasta mediados del siglo XVI.
Acerca de la historia de este singular edificio y de quienes fueron antaño sus poseedores, encontramos referencias documentales en el Archivo Diocesano Parroquial de Mondoñedo. Constando en el libro 1° de Defunciones correspondiente a la feligresía de san Juan de Azúmara, se recoge el asiente fechado el 14 de septiembre de 1728, de D. Agustín López de Cornide, familiar del Santo Oficio, el cual estuvo casado con Dª María Ana de Maseda, quedando a su fallecimiento una sola hija llamada D. Francisca Micaela López de Cornide Maseda, quien contrajo matrimonio con D. Joaquín de Castro y Luaces, que era hijo de D. Andrés Antonio de Castro y Luaces y Dª Ana Miranda y Pedrosa, oriundos de la cercana casa de Portas, conocida antes con el nombre de "Casa de los Castros".
Del matrimonio habido ente D. Joaquín y D. Francisca, fueron hijos legítimos, D. Bernardo, D. Andrés, D. José, D. Vicente, Dª Manuela y D. Josefa de Castro y Cornide. Todos ellos residentes fuera de la referida feligresía.

Casa señorial de Portas, en Azúmara
La antigua casa de Portas (a casa vella), fue edificada entre los siglos XVI y XVII, de cuya primitiva fábrica queda en buena medida lo que actualmente se conserva, una recta edificación de planta irregular delimitada hacia la parte exterior atreves de un semi-derruido muro construido a base de lajas de pizarra y algunos burdos bloques de granito, dicho muro cerraba el patio o “corral”, desde el que se puede acceder a la vivienda, que en la zona izquierda estaba única e exclusivamente destinada a cuadras de los ganados y alpendre donde guardaban los forrajes, mientras que lo otra parte que es de planta cuadrangular con piso superior, en la zona baja hubo distintas dependencias, pequeño patio cubierto de acceso a la vivienda, caballeriza, y cuadras; en el piso superior estaba la cocina, habitaciones, salón, y demás dependencias propias de su rango y categoría.
Los muros del conjunto fueron construidos en su mayor parte a base de lajas de pizarra asentadas con barro, quedando restos de mortero en algunas zonas. Los dinteles de puertas y ventanas suelen estar labrados en buenos bloques de granito, e incluso al-gunos tragaluces fueron tallados en una sola pieza, lo que le da más robustez y sobriedad. La cubierta a cuatro vertientes en la parte destinada a vivienda y a dos en el resto del edificio, for-mada por losas del país que descansa sobre recio armazón de vigas y tablazón. Sobre el dintel de una de las puertas de acceso a la parte mas antigua de la vivienda, campea un sencillo escudo, labrado en buena piedra caliza, que representa los trece roeles de los López de Lemos. Cuyo linaje está emparentado con los López de Ocampo, (casa de en Goberno), y con los Castro que fueron propietarios de esta casa. Cerrando dentro del propio campo del escudo, en la parte de su boca, se encuentra un elemento decorativo en forma de punta de escudo; mientras que en la parte superior a manera de timbre, sin llegar a serlo tiene una pequeña cruz de malta. Circundado en la zona exterior por un mantelete con formas de bolutas. Quizás esta piedra armera formase parte de una laude sepulcral, que perteneció a la misma familia, cuyos miembros reaprovecharon la parte blasonada.
La nueva casa (a casa nova). La familia Varela Portas y sus descendientes vinculares son poseedores de otra vivienda, tipo pazo, construida en 1841 según reza una inscripción existente en el dintel de la única puerta de acceso; pues consta este edificio de planta cuadrada, y techumbre a cuatro aguas, con remates en las esquineras, chimenea y parte más elevada del tejado en acróteras de granito. Los muros son de mampostería recubiertos por una capa de argamasa; mientras que en su interior se halla dividida en diferentes estancias.

Nota heráldico genealógica. Cuando a mediados del siglo XVIII fueron tomados los pertinentes datos para realizar los cuestionarios y asientos de la Real y única Contribución, aparecen empadronados como hidalgos en esta feligresía D. Diego Méndez y D. Bernardo de Castro, el primero era dueño entre otras posesiones de una casa con su hórreo en el lugar “do Corral”, la cual medía de frente veintidós varas y seis de fondo; además de unas cuarenta y seis parcelas. El segundo, es decir D. Bernardo de Castro, poseía en Azúmara sendas viviendas, una de planta baja y piso superior, además del hórreo situada en el lugar de “Monelos” que medía de frente veintiocho varas y catorce de fondo; la segunda vivienda está situada en la aldea de Azúmara, y medía de frente dieciséis varas y seis de fondo. Siendo este hidalgo el propietario de la Casa de Portas, que poseía en la parroquia cincuenta y dos parcelas, y un molino; contando además con estas otras posesiones, en la suprimida feligresía de Sta. María de Ameixide tenía una vivienda en el lugar de Francos, además de veinticuatro parcelas de una mensura total de sesenta y ocho ferrados; en la parroquia de Ansemar, era dueño de cuatro fincas; en Balmonte tenía siete parcelas; en la parroquia de san Martín de Goberno, poseía una casa de planta baja en el sitio “da Iglesia”, que medía de frente veinte varas y seis de fondo; además de veintisiete parcelas.
Posteriormente las posesiones de la casa de Portas, pasó a la familia Varela-Portas, de quién fue antecesor D. Ramón Varela Ulloa-Pérez de Ayude, que estuvo casado con Dª Josefa Portas Freire, de cuyo matrimonio fue hijo D. José Ramón Varela Portas que matrimonió con Dª Concepción Balabín Atienza, de quienes fueron hijos: Dª Celia, D. José, Dª Aurora, y Dª Mercedes Varela-Portas Balabín; sucediendo en el vínculo familiar D. José Varela Balabín, de quien proceden los Varela-Porta Pardo.
Profundizando un poco más en las genealogías de los Sarmiento, Atienza en su “Diccionario Nobiliario Español” dice que dicho apellido es de origen gallego, descendiente del caballero Salvador González, Conde de la Bureba.
Probando dicho linaje nobleza en numerosas ocasiones y en diversas épocas, en la ordenes de Santiago, Calatrava y Alcántara; en la de san Juan de Jerusalén (1547, 1564, 1563, 1602, y 1603), y en la Real Chancillería de Valladolid en (1542, 1543, 1546, 1553, 1578, 1590 y 1710). Don Enrique IV creó Conde de Salinas, en 1470, a don Diego Pérez de Sarmiento. D. Gabriel Sarmiento de Quirós y Sotomayor fue creado Marqués de Mos en 6 de noviembre de 1686; Grandeza de España de segunda clase, en 1782, al IV Marqués D. Benito Correa, y de primera clase, en 1855, al V Marqués, D. Alonso Correa Sotomayor. D. Benito Correa Sarmiento de Sotomayor fue creado Vizconde de Pegullar en 14 de abril de 1728, título que había de ser para los primogénitos del Marqués de Mos.
Al referirse a este mismo linaje el Padre Crespo en el tomo quinto de “Blasones y Linajes de Galicia”, siguiendo la línea de Mondoñedo, hace mención a D. Pedro Sarmiento, que el día 11 de junio de 1563 había contraído matrimonio con doña Leonor Osorio, de quien fue hija Dª María Sarmiento Ribadeneyra, vecina de Viveiro, que matrimonió con Gómez Arias das Mariñas, que sirvió en Flandes, y fue Comendador de Santiago, corregidor de León y Soria, así como de Cartagena y Murcia, gobernador y capitán gene-ral de Filipinas, y que dejo sus vienes para fundar un colegio en Viveiro, en el que “hubiese preceptor de gramática y otro de casos de conciencia.
A Gómez Arias das Mariñas, sucedió su hijo D. Alonso de Lanzós.
Acerca de los López de Lemos, José Santiago Crespo del Pozo (Padre Crespo), hace un extenso trabajo en el tomo segundo de la obra referenciada, el cual no hemos considerado necesario incluirlo por saltarse de nuestros propósitos en este apartado. Si bien mencionar que al describir las armas dice “...de planta, con trece roeles de azur, puestos en tres palos y uno de punta…” y Atienza, describe el escudo de Sarmiento de la siguiente forma: “en campo de gules, trece roeles de oro puestos en cuatro palos de a tres y uno”.

Vínculo de los Folgueira, señores de Azúmara
Los Folgueira, desde mucho tiempo atrás estuvieron vinculados con los Cornide de Bendia, que según el Sr. Martínez Barbeito, se establece del modo siguiente:
“I. D. Pedro de Folgueira, dueño de la torre de Folgueira, hermano del licenciado D. Fernando de Cornide, párroco de san Pedro de Candia (Abadín, Mondoñedo), que fundó el vínculo de la casa y torre de Folgueira más otros bienes.
II. D. Pedro da Folgueira de Cornide, dueño de la torre de Folgueira, casado con Dª María Alonso do Rigueiro Freyre de Andrade, hija de D. Juan de Riguiero Freyre de Andrade, señor de la casa de Quintela, y de Dª. María Alonso do Rigueiro. Otorgó D. Pedro testamento en su casa el día 4 de enero de 1685, ante D. Antonio Rodríguez Salgado, por el cual fundaba un mayorazgo regular en favor de su hijo Agustín y de sus descendientes, y falta de éstos ordenaba que se uniera el mayorazgo fundado por su tío D. Francisco Cornide. Su esposa también agregó bienes al citado mayorazgo. D. Pedro falle-ció en Folgueira el día 9 de marzo de 1680.
Fueron padres de:
a/ D. Agustín da Folgueira, que sucede en el vínculo.
b/ Dª Isabel da Folgueira de Cornide, que había nacido el día 19 de diciembre de 1680 en la torre de Folgueira.
c/ Dª María da Folgueira de Cornide, en otros documentos aparece con el nombre de Marina da Folgueira, matrimonio con D. Bartolomé López do Campo, que era señor de Melle. Hijo de Domingo López do Campo y de Dª María Fernández do Carballo, señores de Azúmara. que fueron padres de:
a/ D. Diego López de Cornide.
b/ D. Bartolomé López de Cornide, que realizó estudios eclesiás-ticos, desempeñando el cargo de Comisario del Santo Oficio.
d/ Dª María López de Cornide, casada con D. Pedro Bingolea.
e/ D. Agustín López de Cornide, que sigue en el vínculo familiar.
II. D. Agustín López de Cornide, casó con Dª Ana María Maseda, hija de D. Mateo de Bouza y Serantes y de Dª Ana María Maseda y Aguiar; quienes fueron padres de:
III. Dª Francisca López de Cornide Maseda, casada con D. Joaquín de Castro. Padres estos de:
IV. D. Bernardo de Castro López de Cornide, casó con Dª Margarita Suárez, y fueron padres de:
V. D. Joaquín de Castro Suárez, a quien pensó Dª María de las Hermitas Cornide, según afirma en su codicilo, que debería ir el vínculo y casa de Folgueira. Contrajo matrimonio con Dª Josefa Lamas de la Torre, teniendo por hijo a:
VI. D. Bernardo de Castro y Lamas, de la casa del Castro de Osedo, a inmediaciones de Sada (A Coruña)”.
Es de mencionar que en famoso Catastro de Ensenada, aparece como dueño de la Casa de Portas en el año 1752 un Bernardo de Castro, lo que hemos podido saber si es el mismo de esta genealogía.

Casa da Torre, en Balmonte
La señorial construcción ha sido edificada en una pequeña altiplanicie de la parroquia de san Salvador de Balmonte, lugar abier-to desde donde se divisa gran extensión de terreno, y donde exis-ten bucólicos parajes, además de importantes yacimientos arqueológicos como el cercano Castro de Viladonga o el "da Rodela".
Este antiguo pazo fue ampliamente reformado hacia el primer cuarto de este siglo, derribándole la torre, que ya no prestaba servicio útil alguno, además constituía un eminente peligro de derrumbe. Era de planta cuadrangular (sobre unos ocho a diez metros de lado), y anchas paredes realizadas a base de lajas de pizarra y cachote; formada por tres plantas, la primera semiente-rrada, mientras que las otras dos tenían sobre tres metros cada una; lo que demuestra el carácter defensivo de la misma, si tene-mos en cuenta que solamente tenía dos ventanales saeteras, uno orientado al N.E. y el otro al N.O.
El edificio actual como ya hemos dicho fue remodelado en buena medida durante este siglo, e incluso la techumbre renovada en casi su totalidad. De forma rectangular consta de planta baja y superior con ático o "fayado” ciego. Al igual que muchas otras construcciones de esta época y rango la zona baja es taba reparti-da para dar cabida a la amplia cocina de lareira, caballerizas, cuadras, amplio patio, e incluso algunas que otras dependencias propias del servicio; mientras que la planta alta se halla dividida para las habitaciones, comedor, salón, biblioteca-despacho.
En la fachada sur existen dos puertas de acceso al edificio, con dos ventanas en el bajo y seis el superior; mientras que la fachada norte tiene un amplio portalón de acceso o entrada prin-cipal en la parte baja, y unas amplias escaleras de granito con pétriles laterales facilitan el paso a la planta alta, de amplio corredor cuyo tajeroz descansa sobre cinco columnas, tres de base cuadrangular y dos cilíndricas rematadas en sencillos capiteles. En el lienzo que comunicaba con la derruida torre fue realizada una amplia galería de base pétrea que descansa sobre seis sopor-tantes hechos con gruesos bloques de granito; el muro opuesto tiene dos ventanales en la parte baja y otros tantos en la supe-rior. Relacionadas con la casa quedan otras construcciones de me-nor importancia, como es un antiguo hórreo tipo asturiana, depen-dencias para guardar leñas y alimentos para los animales, y la capilla construida por mandato de D. José-Benito Pardo Rodríguez, hacia mediados del pasado siglo. Es esta de planta rectangular con techumbre a dos vertientes y sencilla espadaña de un solo hueco. Puerta de acceso rectangular enmarcada por piezas de granito y sobre ella un óculo facilita la iluminación interior. En la misma queda un sencillo retablo de marcadas líneas neoclásicas, con varias tallas, de poca importancia. En la nave al lado izquierdo está la sepultura de su fundador D. José Benito, más conocido por "Pepe Benito".
El escudo, fue empotrado en medio de las dos ventanas del cuerpo superior del ángulo sur. Fue tallado en varios si-llares de granito. Presenta en su perímetro exterior una corni-sa moldurada. El campo del escudo, se halla circundado por abun-dante decoración barroca, de carácter floral. Está timbrado con coronel decorativo. Esta piedra armera se halla dividido en una forma muy curiosa, estando representados seis cuarteles que aparecen enmarcados por la división de una cruz flor delisiada, emblema de la familia Ribadeneyra. El primer cuartel representa un motivo vegetal, que suponemos relacionado con los Cornide de Bendia. El mismo D. José Cornide decía de su primer apellido, “que procedía de la voz cornabude, árbol que él mismo vio en O Cebreiro, que se llamaba en latín corpus, y cuya flor consta de cinco péta-los, cuatro pistilos y numerosos estambritos, abre en rosa y es aromática; sus hojas se parecen a las del fresno, pero son más dentadas por el borde y también más pequeñas y brotan pareadas". El segundo tiene un árbol en el que se apoyan tres lanzas de los Teijeiro. Tercer cuartel águila explaya y coronada, divisa de los Pardo-Balmonte. Cuarto cuartel, un león rampante. Quinto cuartel: "M” coronada y contorneada de dos sierpes, divisa heráldica de los Baamonde. Sexto cuartel: una sierpe enroscada y decapitada. Rematando en la parte inferior con espacio para cartela y fecha que nunca se llego a gravar.

Notas genealógicas. A lo largo de los siglos la familia vincular de la Casa-Torre de Balmonte fue emparentando con la mayor parte de la nobleza de Castro de Rei y de otras zonas da chaira luguesa, e incluso de fuera de nuestra provincia. Siendo uno de sus primeros señores D. Pedro Saavedra, que contrajo matrimonio con Dª Inés Fernández, de cuyo matrimonio nacieron al menos dos hijos barones llamados D. Bernardo y D. Pedro. El primero de ellos D. Bernardo matrimonio con Dª María Fernández de Cornide y de Luaces, que tuvieron por hijo legítimo a D. Pedro Saavedra y Fernández de Cornide, que contrajo matrimonio con Dª Inés Díaz das Penelas y Fernández de Aguiar, natural de la casa de Mon en Ardíz, feligresía de O Salvador de Coea, en este mismo municipio. Sucediéndoles su único hijo D. Pedro Saavedra y Aguiar, apodado el Viejo, quien fue marido de Dª Aldonza González de Pedrosa y Miranda, natural de la señorial ca-sa de Abrés. El referenciado D. Pedro otorgó escritura pública el día 17 de marzo de 1641, ante el entonces escribano de Lugo D. Juan Sanjurjo y Aguiar, en la que hace fundación del mayorazgo electivo de su vínculo, recogiéndose en el mismo entre otras muchas posesiones, la casa-torre y lugar de Balmonte, con sus altos y bajos, aposentos, cámaras y alboyos, que estaban pegados a la citada casa, y otra junto al río que va por la feligresía abajo, con más el derecho de patronato de presentar los beneficios, cuyas sincuras tenía, que en particular era, el beneficio curada de san Salvador.
A don Pedro Saavedra y Aguiar (El Viejo), le sucedió en sus posesiones su hijo D. Pedro de Saavedra Aguiar y González de Pedrosa. Que a su vez una hermana de éste llamada doña Isabel contrajo matrimonio con D. Jácome Fernández; y ambos fundaron un vínculo que más tarde pasaría a engrandar las posesiones de Balmonte. El susodicho D. Pedro estuvo casado tres veces: la primera con doña María de Rois, natural de la señorial casa de Mondríz, en este municipio; fue su segunda esposa doña Clara de Navia, natural de la casa del marqués del Prado, y la tercera esposa fue doña María de Sarmiento Solís y Quiroga, oriunda de Villafranca del Bierzo. Del segundo matrimonio tuvo cuatro hijos, siendo el primogénito D. Jacobo de Saavedra Aguiar y Navia, quien matrimonió con doña María de Navia, de la misma casa, el cual fundó otro vínculo, que, más tarde, pasó a formar parte de las posesiones de esta casa de Balmonte.
Sucedió al frente de la casa por designación testamentaría otorgada por su padre el hijo de su tercera esposa (doña María de Sarmiento Solís y Quiroga), D. Bernardo de Saavedra-Aguiar y de Sarmiento, que fue patrono de san Salvador de Ansemar y copa-trono de san Juan de Azúmara, san Salvador de Balmonte y san Pedro de Bazar. Casándose con doña Catalina do Rigueiro Freire de Andrade y Pardo, oriunda dicha señora de la casa de Quintela.
Les sucedió al frente de la casa-torre, del patronato y de los copatronatos citados su hija doña María-Bernarda de Saavedra y do Rigueiro, que contrajo matrimonio con D. José Pardo de Rivadeneira y Miranda, señor de Xustás y propietario del pazo de Fontelaxe, feligresía de Riveras de Lea.
Al frente de la casa de Xustas (Cospeito), fueron propieta-rios, D. Luis de Tesa, natural de Andalucía y descendiente de una noble familia burgalesa, el cual contrajo matrimonio a principios del siglo XVI, con doña Constanza de Ribadeneyra y Sánchez de Valcarce, hija de D. Suero Díaz de Ribadeneyra y Sánchez de Valcarce. Este era descendiente del magnífico señor D. Fermín Pardo y Díaz Teijeiro, señor de la casa de Veiga de Olga.
Hijo legítimo de este matrimonio ha sido D. Isidro Díaz- Teijeiro y Ribadeneyra, quién hizo la carrera militar llegando a obtener el grado de capitán; contrajo matrimonio con la señorita doña Teresa Ribadeneyra, y de estos desciende D. Luis Teijeiro y Ribadeneyra, que tuvo por esposa a doña María Sanjurjo y Rubinos, que había nacido la casa do Pacio, lugar de Rubinos, parroquia de san Pelayo de Bexán (Cospeito). Les sucedió al frente de sus posesiones su hijo D. Juan Pardo de Ribadeneyra y Sanjurjo, apodado el Mayor, que era descendiente de D. Juan Pardo y Díaz Teijeiro, de la referida cada de Veiga de Olga, quién contrajo matrimonio con doña Antonia das Seijas y Montenegro; sucediéndoles en sus posesiones su hijo D. Juan Pardo de Ribadeneyra v das Seijas, “el Mozo”, que contrajo matrimonio con doña Lucía y Estua, natural de la señorial casa de Trelles Villaxe, parroquia de santa María Magdalena de Xudán (A Pontenova).
De este matrimonio nacieron varios hijos, siendo el primogé-nito D. José Pardo de Ribadeneyra y Miranda, que disfrutó el señorío de la casa de Xustás, y fue dueño del Pazo de Fontalaxe en la parroquia de Riberas de Lea, además del patronato de bene-ficio curado de Vilela, (Outeiro de Rei), y los demás patronatos de la citada casa de Fontalaxe.
Hermano del anterior fue D. Diego Pardo de Ribadeneyra y Miranda, propietario de la casa de san Salvador de Azúmara, otor-gó testamento el día 11 de marzo de 1772, instituyendo por here-dero legítimo de todas sus posesiones a su sobrino D. Francisco Javier Pardo Ribadeneyra y Saavedra, que así pasó a ser dueño de la casa de Xustás, excepto de los que estaban proindivisos con su tercería, que los dejó a su otro hermano D. José Castelo y Pardo Ribadeneyra.
Este D. José Pardo y Ribadeneyra contrajo matrimonio con doña María Bernarda de Saavedra y do Rigueiro, quién era propietaria de la casa-torre de Balmonte, en la cual habían recaído el patronato y demás copatronatos de los beneficios curados, ya re-ferenciados. Dicho matrimonio vivió en esta casa y otorgó testamento el día 25 de marzo de 1761, ante el escribano de Castro de Rei D. Juan Antonio Irimia Quintana; en dicho testamen-to se hizo agregaciones al vínculo del pazo de Fontalaxe (Riveras de Lea), a favor de su progenitor, D. Francisco Javier; a quién le sucede su hijo D. Francisco Javier Pardo de Ribadeneyra y Saavedra, señor de Santiago de Xustas y dueño de las casas de Fontalaxe y de la casa-torre de Balmonte, quien contrajo matrimo-nio con la señorita Dª Josefa de Miranda y Montenegro, que era propietaria de la señorial casa de Abrés, conocida también por el nombre de casa de los Barreiriños, en la parroquia de Santiago de Abrés (Vegadeo).
Don Francisco Javier, otorgo testamento el día 31 de marzo de 1773, protocolizándolo en 1783 ante el escribano que fue de Castropol D. Manuel Pasarón y Lastra.
Según se demuestra a través de las distintas transmisiones hereditarias han sido dueños y señores de casa-torre de Balmonte, D. José-Benito Pardo de Ribadeneyra y Miranda, que era primogénito de D. Francisco Javier, quién contrajo matrimonio con doña Josefa Quiroga y Cornide, natural de la casa señorial de Bendia, de este término municipal, a cuyo matrimonio sucedió su hijo D. Francisco Javier Pardo Balmonte y Quiroga, que nació en esta señorial casa de san Salvador de Balmonte, que dejo de usar los apellidos Pardo de Ribadeneyra, cosa que hasta aquel entonces vinieron haciendo sus inmediatos antecesores, utilizando como primer apellido Pardo-Balmonte, o Pardo de Balmonte, indistinta-mente, del nombre de su dominio de Balmonte, por herencia de sus padres. Siendo señor de Santiago de Xustas (Cospeito), propieta-rio de las casas de Fontelaxe (Riveras de Lea), de la casa-torre de Balmonte y de la Abrés; además por la herencia proveniente de las propiedades de su prima doña María de las Hermitas de Cornide y de España y fallecimiento de su tío carnal D. Diego Quiroga y de Cornide, señor de Navia, dueño de las casas de Bendia y de Mondego, patrono de la capilla de san Miguel en la Real Colegiata de santa María del Campo, de A Coruña, de la de san Amaro y de la de santa Catalina, en la iglesia de san Andrés de Bendia (Castro de Rei), y poseedor de otros varios patronatos y obras pías.
El susodicho D. Francisco-Javier Pardo-Balmonte y Quiroga, vivió en esta señorial casa de Balmonte; sufriendo las consecuen-cias desencadenadas a raíz de la implantación de la ley de supresión de señoríos y las desamortizadoras, viéndose obligado a recurrir dichos decretos ante el correspondiente Ministerio en repetidas ocasiones. Si bien por Real Orden del 22 de febrero de 1851 le son restituidos las propiedades de los templos parroquiales de santa Eulalia de Maríz y san Julián de Becín. Más, acelebrado el Concordato, se le ordenó que promoviera nuevamente su reclamación presentando los documentos que justificasen su derecho, que se hallaban traspapelados en las oficinas del Estado, dictándose nuevamente otra Real Orden con fecha del 17 de diciembre de 1853, por la que se le conocía el derecho a ser indemnizado por los diezmos que percibía en las feligresías de Santiago de Xustas (Cospeito), san Jorge de Goa, (Cospeito), san Estaban de Prevesos y san Pedro de Bazar, en este municipio de Castro de Rei, además de la de santa Eulalia de Maríz.
Este D. Francisco-Javier Pardo-Balmonte y Quiroga estuvo casado con Dª María del Carmen Valledor y Sánchez de Ulloa, que era natural de la señorial casa de Presno y Valledor feligresía de Santiago de Abrés. Otorgó testamento en 1848, con el cual modificaba otro que con anterioridad había otorgado el día 14 de abril de 1843, mejorando a su hijo, el licenciado D. José-Benito Pardo-Balmonte y Valledor; la mejora que había otorgado con ante-rioridad a favor de sus hijos, del tercio de todos sus bienes, a excepción de los vínculos que había fundado D. Pedro de Saavedra, D. Jácome Fernández, doña Isabel de Saavedra, y doña María de Navea, su mujer, que eran de elección, en los que designó como único heredero a su hijo dicho, D. José-Benito, ordenando que el quinto de sus bienes lo llevase su mujer, en la forma que lo había dispuesto en 1847, ante el escribano de Taboada, D. Salvador Rodríguez Villamaytide; además ordenaba también, que a su repeti-do hijo D. José Benito, a quien había elegido para el patrimonio de Balmonte, en escritura pasada a testimonio del escribano Pontide, que estaba subsistente, se le entregase aquel, justamen-te en Tierra Llana, sus arrabales y Santiago de Abrés, dejando a su hijo D. García-Ramón, únicamente lo que le tocaba por legiti-ma, por haberse casado a disgusto suyo. El D. José Benito sucedió también en la mayor parte de los vinculaciones de su casa, entre ellas, en las de la torre de Balmonte y Bendia, con los patrona-tos y presentaciones a ellas anejas, debiendo sin embargo dividirse entre él y sus hermanos D. García-Ramón, doña Melchora, doña Josefa y doña María del Carmen, cuando llegase el caso de la adjudicación, a iguales partes, los bienes correspondientes a la capellanía de san Miguel, en la Colegiata de A Coruña, y de los diezmos de Xustas, Prevesos, san Jorge de Goa, Abrés y Ouria, y el importe de la indemnización.
La Dª María del Carmen matrimonio en la casa torre de Balmonte, con su primo D. Manuel María Vázquez y Queipo de Llano, que fue senador del Reino, primer Conde de Torrenovaes, titulo que le fue concedido S.M. la Reina Isabel II el 2 de julio de 1853. Don José Benito contrajo matrimonio con la señorita doña María Rodríguez y Rodríguez, natural de la casa de Ansemar (Outeiro de Rei). Sucediéndoles su único hijo D. José Benito Pardo Rodríguez; que realizó la carrera de derecho y fue Caballero Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco, quien heredó la casa y propiedades de Balmonte. Desempeñando los cargos de jefe de la política liberal de Lugo y su provincia, decano del Ilustre Colegio de Abogados, Senador del Reino y presidente de la Excma. Diputación Provincial en distintas legislaturas.
Estuvo casado con Dª Amparo Pardo Pallín, que era hija de D. Segundo Tomás Pardo Guimarey, dueño éste de la casa de Vilar de Quintela Guimarey, en la provincia de Lugo, y de la de Perbes, en la de A Coruña, de Dª Josefa Pallín y A. de Cedrón de Varela de Temes, del linaje de los Varela de Sabadelle. Don José Benito Pardo Rodríguez, falleció en su casa señorial de Balmonte el día 12 de octubre de 1939, recibiendo su cadáver sepultura en la capilla de la casa que él mismo había mando construir.
En las partijas realizadas entre los hijos quedados del matrimonio, correspondió la casa de Balmonte a los cuatro varones, D. José Benito, D. Segundo, D. Manuel y D. Juan.
A modo de completar más la anterior genealogía de los señores de Balmonte, incluimos literalmente la realizada por el Sr. Martínez-Barbeito y Morás, en “Noticia Genealógica de D. José Cornide". -Se refiere en estos términos-. ”Es de suponer que esta doña Inés Fernández de Saavedra, que incorporó el noble apellido en la casa de los Cornide, perteneciera a la casa de los Saavedras de Balmonte, que nuevamente había de entroncar con los Cornide por el matrimonio de don Bernardo Saavedra, dueño de la casa de Balmonte, hijo de Pedro de Saavedra, señor de dicha casa y torre y de Inés Fernández, con doña María Fernández de Cornide y Luaces. Hijo de este matrimonio fue Pedro de Saavedra Fernández de Cornide, que casó con Inés Díaz das Penelas y Aguiar, de la casa de Ardiz; el hijo de éstos, Pedro de Saavedra y Aguiar, fundó en Lugo, a 17 de mayo de 1641, ante el escribano Juan Sanjurjo, el vínculo de la torre y lugar de Balmonte, con otros bienes y derechos, y se casó con Aldonza González de Pedrosa y Miranda, de la casa de Abrés. Hijo suyo fue D. Pedro de Saavedra Aguiar y Pedrosa, que casó en primeras nupcias con María de Ríos, de la casa de Mondrid, en Castro de Rey; en segundas con doña Clara de Navia, de la casa de los Marqueses de Prado, y en terceras con doña María Sarmiento y Solís, oriunda de Villafranca del Bierzo, de quien tuvo a Bernardo de Saavedra Aguiar y Sarmiento, que casó con doña Catalina do Rigueiro Freyre de Andrade, de la casa de Quintela, y fueron padres de doña Bernarda de Saavedra y Rigueiro, que heredó la casa y torres de Balmonte, el patronato de Ansemar y el copatronato de Azúmara, Balmonte y Bazar, y se casó con don José Pardo de Ribadeneyra y Miranda, Señor de Xustás y Fontelaxe. De este matrimonio nació Francisco Javier Pardo de Ribadeneyra, esposo de doña Josefa Miranda Mestache y Montenegro, de la casa de Abrés, en quien tuvo a José Benito Pardo de Ribadeneyra y Miranda. Casó este último con doña Josefa Quiroga y Cornide, hija de doña Elena Cornide y Saavedra y de D. Fernando Quiroga y Saavedra, de la casa de Cancelada; a su hermano don Diego Quiroga y Cornide pasaron los derechos y representaciones de la casa de Cornide a la muerte, sin sucesión, de doña María de las Hermitas Cornide, hija de don José, y a su vez el citado don Diego los trasmitió a su sobrino, hijo de doña Josefa y don José Benito, don Francisco Javier Pardo Balmonte y Quiroga, primero que incor-poró a su apellido el nombre del dominio de Balmonte, y que heredó a la muerte de doña María de las Hermitas los bienes y derechos vinculares de los Cornide; fue Señor de Santiago de Xustás, dueño de las casas de Fontelaxe, torre de Balmonte y Abrés, Patrono de Abrés, Ansemar y Vilela, Compatrono de Azúmara, Balmonte y Bazar, Señor de Maariz, dueño de las casas de Bendia y Mondego, Patrono de la capilla de San Miguel en la Real e Insigne Colegiata de Santa María del Campo de La Coruña, de las de San Amara y Santa Catalina en la iglesia de Bendia y de los beneficios curados de Maariz y Becín, Compatrono de la escuela de niños del lugar de Pedreira en Santa María de Bertoa y de la Obra-Pía para dotar doncellas del mismo lugar; fue también Señor de Santa María de Cartegre, en Palas de Rey; de San Esteban de Prevesos y San Salvador de Vilanxe, en Chantada. Casó este señor con doña Carmen Valledor Sánchez de Ulloa, y tuvo a don José Benito Pardo-Balmonte Valledor, quien en doña María Rodríguez tuvo otro José Benito Pardo; del matrimonio de éste con doña Amparo Pardo Pallín, de la casa del Vilar, de Quintela de Guimarey (Lugo) y de la Perbes (La Coruña), de la familia de los Marqueses de San Juan de Carballo, hubo a los hermanos don José Benito, don Segundo, don Juan, doña Amparo, doña Carmen, doña Josefa, don Javier y don Manuel Pardo y Pardo". Siendo el último de ellos quien facilitó al Sr. Martínez-Barbeito en 1959 los documentos de su archivo para extraer los presentes datos.
Escudo. Los Saavedra, Señores de Balmonte, traían por armas las fajas escacadas de oro y gules en campo de plata, a las que agregan el águila explayada de plata, armada y coronada de lo mismo, en campo de azur, que corresponde a los Aguiar.
López Pombo, Luis
López Pombo, Luis


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


ACTUALIDAD  
PORTALES  
SERVICIOS  
ENLACES  

RSS Válido

PUBLICIDAD
ACTUALIDAD GALICIADIGITAL
Blog de GaliciaDigital
PUBLICIDAD
Deputación de Ourense
PROMOCIÓN
PUBLICACIONES
Publicaciones
Publicaciones Amencer
Revista Egap
Obradoiro de Artesania