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José Benito Calvo Rego

martes, 10 de enero de 2017
José Benito Calvo Rego, más conocido por el nombre de Tucho Calvo, es hijo de unos emigrantes de Loiba en La Guaira (Venezuela) donde nació en 1954. Cuando todavía era muy pequeño regresó a Galicia en compañía de sus padres en el transatlántico Santa María para establecer en su localidad de origen.

Sus estudios primarios los realizó en la escuela mixta de Loiba, para después pasar a cursar el bachillerato en la Academia Galicia, de A Coruña. Al finalizarlo, dejará la ciudad herculina por la del Apóstol, donde inició licenciatura de Filosofía y Letras en la Universidad de Santiago de Compostela, que no llegará a concluir, decidido como estaba a ser periodista. Con esta idea en la cabeza se matriculó en la Escuela de Periodismo de la Universidad Complutense, en donde tuvo que simultanear sus estudios con diversos trabajos para conseguir pagárselos.

Una vez concluida su formación, retornó a Galicia donde fue contratado por el diario compostelano de El Correo Gallego. Poco tiempo después fue despedido por exigirle a su director adoptase una perspectiva imparcial en torno al conflicto que mantenía el alcalde de la ciudad con el asesor jurídico de la empresa editora, Antonio Castro. El desacuerdo entre ambos había surgido cuando este último había afirmado que Castelao no merecía ni una conferencia, lo que suscitó la reacción en su contra de varios intelectuales gallegos encabezados por Otero Pedrayo. Tras dejar el rotativo, en 1976, Tucho pasó a formar parte del equipo de redacción de La Voz de Galicia, en donde iniciará una larga trayectoria que le llevará a ocupar diferentes puestos: desde el de auxiliar de redacción hasta el de redactor jefe de Deportes, que ocupará durante ocho años, y de allí pasará a la sección de Cultura, para, finalmente, encargarse de la Acciones Especiales, hasta 2010.

Durante todo ese tiempo, el productivo Calvo Rego también hará carrera publicando sus propias obras. La primera de ellas fue O legado xornalístico de Valentín Paz-Andrade (1977), que editó dentro de la colección Biblioteca Gallega. Muchos años después dirigirá la edición de Murguía e La Voz de Galicia (2000), de la que el rotativo hizo una tirada sin precedentes en Galicia, 150.000 ejemplares, con el fin de ofrecérselos a sus lectores como regalo el Día das Letras Galegas. Este éxito dio pie a que La Voz diseñase su propia colección de biografías sobre aquellos autores que fuesen celebrados por la Real Academia Gallego como personalidades a las que les dedicaría sus correspondientes Día das Letras Galegas, entre las que estuvieron las de Eladio Rodríguez, Álvaro Cunqueiro o Manuel Curros Enríquez.

A partir de agosto de 2000, Tucho pasó a coordinar la sección Páginas literarias de La Voz de Galicia, que se convirtió en una experiencia muy exitosa, y que dio cabida, ese mismo año, a la participación de más de setecientos lectores con sus propios relatos. En ella se fue publicando por entregas novela O xabaril branco, ilustrada por el reconocido dibujante Miguelanxo Prado. En ella narra las vivencias de Fito, un joven de los Ancares que está muy unido al descomunal jabalí blanco por unos lazos encantados que sólo ven él y un mendigo sabio y algo adivino al que llaman Futingo cuyo aspecto es igualmente impresionante. Futingo acompaña a Fito en su viaje de iniciación a la vida desde su casa y, cuando el mendigo desaparece, él es atrapado por las mafias que explotan la emigración gallega en la Argentina. En este discurrir de su terrible viaje, se enamora de Xela, una chica emigrante, con la que se introduce en la Pampaen donde vivirá una apasionante aventura, en el marco de la lucha entre los indígenas araucanos y los colonizadores. El jabalí blanco se le presenta al protagonista en los momentos decisivos de su historia.

Calvo confesaría en una entrevista que en el recorrido narrativo “de case todos os personaxes están as miñas vivencias en Loiba” (1), para, a continuación, decir que si pudo escribir la novela y sentirse satisfecho de ella fue “porque gardaba no subconscente as lembranzas da infancia en Venezuela, as viaxes, o contacto con moitos emigrantes, os mundos dunha banda e da outra do Atlántico. Se cadra ata teño xa un xen de emigrante que recolle cando menos a información atesourada dende o meu avó Xosé de Carballeiro, que viaxou ao Norte” (2).

La novela O xabaril branco fue difundida a través de la propia página web del periódico, lo que la convirtió en el primer relato en gallego que pudo ser bajado de la red en formato PDF. Por su parte, Ir Indo, la editorial viguesa, acabará por editarla en papel, dentro de la Biblioteca Galega 120 de La Voz de Galicia. Algún tiempo después, concretamente en el año 2002, Tucho se puso al frente de esta colección, a la que consiguió dispensarle una popularidad sin precedentes. Ese mismo año pasó a coordinar el relanzamiento de la revista infantil de banda diseñada Golfiño junto a la edición del diario de los fines de semana de La Voz de Galicia. Desde sus primeras entregas, la revista llegó a captar la atención de más de diez mil lectores.

A lo anterior hay que a añadirle el hecho de que con él se completaron dos nuevas colecciones de la editorial, la Biblioteca Gallega de Autores en Castellano (2004) y la Biblioteca Galega de Clásicos Universais (2005).

Por otra parte, la editorial Biblos se encargó de lanzar una nueva edición de O xabaril branco, en este caso para su distribución entre los clientes de la cadena de supermercados Gadis. Su tirada rondó los siete mil ejemplares que fueron publicados tanto en gallego y castellano, estos últimos le fueron entregados a los clientes de su red comercial de fuera de Galicia. La colaboración entre el autor y la empresa no finalizó aquí, sino que se prolongó a la distribución de otros treinta mil ejemplares de su novela de terror Formigas el Día das Letras Galegas de 2012.

Durante su amplia carrera como periodista, Tucho tuvo ocasión de colaborar con otros medios de comunicación, como La Región, Arriba, Opinión, Ciudadano, Radio Francia Internacional y El País, y a mediados de los años 80, durante un breve periodo de tiempo, dirigir el diario La Crónica de León.

Como escritor ha también ha editado otras novelas, además de las ya anunciadas. La primera de ellas fue Froito das lembranzas (1981), con la que se dio a conocer y con la que consiguió el Premio Galicia, el de mayor dotación económica de la comunidad gallega en aquellos momentos. La segunda llevó por título Século XXI. No comenzo dunha nova historia da humanidade (1982). Y tras muchos años sin publicar ninguna obra de ficción, editará Luz de abrente (1999).

En cuanto a su obra dedicada al público infantil, hay que reseñar que ya en 1977 recibió el tercer premio del concurso para de cuentos de O Facho. Y en otras dos ocasiones más logró el reconocimiento del Premio Modesto R. Figueiredo (1980 y 1981), así como el de O Meco (1983). Más reciente es su colaboración en el libro colectivo Deixade pois que voe o paporroibo, que nos conte contos (1999), y el premio que consiguió con la obra infantil A castaña que chegou á árbore (2000), que ilustró Pitón. Dos años después, escribió su libro Gatipedro, en el que incluyó algunos dibujos del ilustrador Antonio Caíña, además de un disco compacto en el que Santiago Fernández narra la historia, y Javier Santacreu le pone música a una pieza que es interpretada la Orquestra Sinfónica de Galicia. Entre sus últimos trabajos para el sector infantil está el álbum Paxaro de mar e vento, que fue ilustrado Xosé Cobas.

En marzo del año 2000, Tucho Calvo emprendió, con la colaboración de la directora de Biblos, Carmela González Boó, la creación de un nuevo proyecto, al que titularon Biblos Clube de Lectores, a la vez que pusieron en marcha la colección Mandaio (especialmente pensada para sus socios). En ambos casos, él ejercerá como su director literario. La edición de la Colección Madaio había partido de la idea de ofrecerle una mayor visibilidad a la producción cultural gallega (libros, discos, cine...) y portuguesa, así como a sus protagonistas. Esto les acabará reportando, en el año 2009, la consecución del premio a la Colaboración necesaria coa Cultura, de la Asociación de Pazos de Galicia. Un gran reconocimiento a su esfuerzo y empeño por hacer patente la cultura gallega en todos los ámbitos.

Actualmente, Tucho es el director de la editorial Biblos, en la que lleva desarrollado un intenso trabajo, entre cuyos frutos se encuentran algunos tan significativos como la novela Game over (2007), de Santiago Lopo, y otra más recientemente, Verdades (2013), un libro escrito para el público infantil por la popular autora Yolanda Castaño, que incorpora ilustraciones del dibujante Xosé Tomás, o Infiltrados, os servizos secretos, a UPG e outras historias do nacionalismo (2013), escrito por el periodista Afonso Eiré. Otra de sus últimas aventuras fue la apertura, en 2013, de una librería en Betanzos con el mismo nombre de su editorial, enclavada en la parte trasera del Ayuntamiento del Mandeo, junto al pazo de Lanzós.

Por otra parte, tampoco debemos olvidar que, desde joven, Tucho se ha dedicado a escribir algunos relatos interesantes que han visto publicado en revistas como Man Común (1981), La Pluma (1981) y Sapoconcho (1995). Estos primeras historias fueron después agrupadas bajo el título Astra o confín (1983), y en la que se incluyen dibujos del artista ourensano Xaime Quesada. En 1988, Ediciones Júcar le encargó la redacción de un texto para su colección S.O.S. tu librojuego de aventuras, que él tituló El laberinto de Krochne. Pero no será hasta 1997, con Telúrico cuando su trabajo literario empiece a tener resonancia y proyección en el exterior. Nuevamente, en 2009, publicará otro libro recopilatorio de sus relatos, que rotulará con el título de Corazón entre desertos, en el que recoge toda su producción en este ámbito tras la aparición de Astra o confín.

Por último, en el apartado biográfico, es autor de la semblanza de Valentín Paz-Andrade, la memoria del siglo, que publicó en 1998, y que luego revisaría en el año 2011, para su segunda edición. Del polifacético autor pontevedrés, Calvo dirá que, además de ser un personaje culto también lo era afable, complejo, firme, un poco testarudo, perfeccionista, curioso y un incansable trabajador consecuente con los principios que mantuvo durante toda su vida. Participó igualmente en otros trabajos colectivos como el del homenaje que le brindaron a Blanco Amor y a Laxeiro varios representantes de las letras.

Su obra
Froito das lembranzas, 1981, Edicións do Cerne, novela.
Pae s. XXI. No comenzo dunha nova historia da humanidade, 1982, Edicións do Cerne, novela.
Astra o confín, 1983, Edicións do Castro, relatos.
Telúrico, 1997, Espiral Maior, novela.
Luz de abrente, 1999, Galaxia.
O xabaril branco, 2000, Ir Indo, novela.
Corazón entre desertos, 2002, Ir Indo, relatos.
Corazón, 2002, eDixital, relato.
Flores de pobreza, 2002, eDixital, relato.
Guerra, 2002, eDixital, relato.
Palabra por Palabra. Contos da Policía. Ir Indo, relatos
Ensayo
Valentín Paz-Andrade, a memoria do século, 1998, Edicións do Castro.
Carlos Casares. O conto da vida. 2003. La Voz de Galicia.
Literatura infantil-juvenil
Viaxe por Trapananda, nas terras que chaman última esperanza, 1996, edición do autor.
A castaña que chegou a árbore, 2000, Ir Indo.
Gatipedro, 2002, Kalandraka.
Formigas, 2012, Biblos.
Paxaro de mar e vento, 2012, Biblos.
Ediciones
O legado xornalístico de Valentín Paz-Andrade, 1997, La Voz de Galicia.
Murguía e La Voz de Galicia, 2000, La Voz de Galicia.
Antón Villar Ponte: 100 artigos, 2003, La Voz de Galicia.
Carlos Casares: o conto da vida, 2003, La Voz de Galicia.
Obras colectivas
Parados, en Trabajos premiados en 6º Concurso de Narraciones Cortas Modesto R. Figueiredo del Pedrón de Ouro, 1980, Edicións do Castro.
A gran novela e outras narracións, 1982, Edicións do Castro.
O relato breve. Escolma dunha década (1980-1990), 1990, Galaxia.
Palabras con fondo, 2001, Fondo Galego de Cooperación e Solidariedade.
Un futuro para a lingua, 2002, Xunta de Galicia.
Palabra por palabra. Contos da Policía, 2003, Ir Indo.
Poetas e narradores nas súas voces. Vol. 2, 2006, Consello da Cultura Galega.
Obra en castellano
Literatura infantil-juvenil
El laberinto de Krochne, 1988, Júcar.
Premios
Tercer premio do concurso de cuentos infantiles de la Agrupación Cultural O Facho no 1977, por Papá Johnny.
Premio Modesto R. Figueiredo no 1980, por Parados.
Premio Modesto R. Figueiredo no 1981, por A gran novela.
Premio Galicia de novela en 1981, por Froito das lembranzas.
Premio O Meco en 1983.
VIII Premio Albarelo de Periodismo Sanitario del COF en 2007, por La peligrosa letra del médico.
Premio a la Colaboración necesaria coa Cultura, de la asociación Pazos de Galicia en 2009.


NOTAS:
1. Tucho Calvo subliña o valor da memoria como alento da creación literaria La Voz de Galicia, Ferrol, 24 de abril del 2002.
2. Ibidem.
Suárez Sandomingo, José Manuel
Suárez Sandomingo, José Manuel


Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de la empresa editora


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